El festival de cine de Málaga.

El festival de cine de Málaga. EEM

Cultura

El Festival de Málaga da el salto al mundo de los videojuegos con 200.000 euros del Gobierno

La ayuda directa del Ministerio de Transformación Digital permitirá desarrollar el MAFIZ Gaming Lab, un nuevo espacio dedicado al talento, los proyectos y la industria del videojuego, la creación digital y las nuevas narrativas.

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Las claves
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El Festival de Málaga incorpora los videojuegos y nuevas narrativas a su programación con el respaldo de una ayuda estatal de 200.000 euros.

La financiación permitirá desarrollar el MAFIZ Gaming Lab, un espacio para formación, encuentros profesionales y apoyo a proyectos emergentes del sector digital.

El evento busca conectar talento y empresas, facilitando la creación de demos y prototipos para impulsar la financiación y producción de nuevos proyectos.

La edición de 2026 del festival generó un impacto económico de 2,37 millones de euros y reunió a 1.700 profesionales de 61 países, consolidando su papel internacional.

El Festival de Málaga prepara un nuevo salto de dimensión. La cita cinematográfica malagueña, que en marzo de 2026 celebró su 29ª edición, incorpora a su estrategia una industria que va mucho más allá de la pantalla tradicional: los videojuegos, la creación digital y las nuevas narrativas. Y lo hará con el respaldo económico del Gobierno.

El Ejecutivo ha aprobado una ayuda directa de 200.000 euros destinada a Málaga Procultura —la empresa municipal que organiza el Festival de Málaga— para financiar el desarrollo del MAFIZ Gaming Lab, una nueva iniciativa integrada en el Festival y en su área de industria MAFIZ. La subvención forma parte de un paquete estatal de 700.000 euros para los festivales de Málaga y San Sebastián, aunque cada ayuda tiene un destino específico.

La apuesta supone ampliar el radio de acción de un festival que nació en 1998 ligado al cine español y que con el paso de los años ha evolucionado hacia el ámbito del audiovisual en español y latinoamericano.

Ahora pretende aprovechar el escaparate y la estructura profesional de MAFIZ para abrir una nueva vía hacia un sector en plena transformación.

El real decreto aprobado por el Gobierno define el MAFIZ Gaming Lab como un formato híbrido entre laboratorio de talento, mercado de proyectos, plataforma de formación y espacio profesional de industria.

La intención es reunir en Málaga a creadores y profesionales vinculados al videojuego, la creación digital y las nuevas formas de narración.

Del cine a los videojuegos

La iniciativa no se plantea únicamente como una sección dedicada a exhibir videojuegos. El objetivo es construir un punto de encuentro profesional en el que puedan desarrollarse proyectos y ponerse en contacto sus responsables con empresas y potenciales inversores, productores, distribuidores o socios.

El Gaming Lab contempla formación abierta, encuentros profesionales, presentación de proyectos, sesiones de pitching y actividades dirigidas específicamente a la preparación y desarrollo de iniciativas emergentes. También prevé un seguimiento posterior de los proyectos seleccionados.

La convocatoria estará dirigida a proyectos emergentes de videojuegos, creación digital y nuevas narrativas. Su selección corresponderá a comités profesionales y jurados con participación de expertos nacionales e internacionales. Los participantes tendrán acceso a sesiones formativas, clases magistrales, tutorías y encuentros con profesionales de la industria, además de preparación específica para presentar sus proyectos.

Los proyectos seleccionados podrán, además, recibir apoyo para avanzar en su desarrollo mediante la creación de una demo jugable, un prototipo, un producto mínimo viable o un equivalente, con la finalidad de facilitar posteriormente su financiación, producción, publicación, coproducción o colaboración empresarial.

El planteamiento del decreto es que el Gaming Lab funcione como una herramienta de conexión entre talento y negocio, aprovechando la capacidad de convocatoria internacional que ya tiene MAFIZ.

1.700 profesionales de 61 países

La apuesta por esta nueva vertiente se apoya en una estructura que el Festival de Málaga ya ha desarrollado durante los últimos años.

La edición celebrada entre el 6 y el 15 de marzo de 2026 reunió 263 películas y cerca de 111.000 espectadores y participantes, con 53.600 entradas emitidas y una recaudación próxima a los 360.000 euros.

Pero uno de los datos que más interesa para entender el nuevo proyecto está detrás de las cifras de público.

El festival alcanzó 4.761 acreditaciones, entre ellas 1.817 invitados, 839 profesionales de prensa y, especialmente, 1.700 profesionales de MAFIZ procedentes de 61 países.

Esa dimensión profesional es precisamente la que el Gobierno considera que permite al Festival de Málaga desempeñar un papel como nodo dentro de la cadena de valor audiovisual. MAFIZ funciona como mercado y espacio de conexión entre talento, industria y público, una estructura que ahora se pretende extender a nuevos formatos y sectores.

El propio real decreto subraya esa evolución y considera que el festival se ha convertido en un punto central de conexión entre el talento audiovisual, la comercialización industrial y las audiencias. Esa singularidad es también uno de los argumentos utilizados para justificar que la ayuda se conceda directamente a Málaga Procultura.

Impacto económico

La relevancia que el Gobierno atribuye al Festival de Málaga no se limita a su dimensión cultural. La edición de 2026 generó, según los datos recogidos en el decreto, un gasto directo de 2,375 millones de euros en empresas y profesionales de Málaga.

De esa cantidad, 740.000 euros correspondieron a empresas, profesionales y personal local; otros 400.000 euros a servicios de producción; 965.000 euros a hoteles y restaurantes y 270.000 euros a comunicación, apoyo e imagen.

La cifra ayuda a explicar por qué el Ejecutivo considera el festival no solo una cita cultural, sino también una plataforma con capacidad para generar actividad económica y conectar a profesionales de distintos países.

Ahora esa plataforma quiere abrirse a un ecosistema más amplio. El videojuego comparte cada vez más terreno con el audiovisual tradicional en campos como la creación de contenidos, las nuevas formas de narración, la tecnología y la producción digital. El Gaming Lab pretende precisamente situar a Málaga dentro de esas conexiones.

La ayuda al Festival de Málaga forma parte de un real decreto que moviliza 700.000 euros en subvenciones directas para las dos grandes citas cinematográficas españolas: 500.000 euros para el Festival Internacional de Cine de San Sebastián y 200.000 para el de Málaga.

La diferencia responde también al destino de las ayudas. En el caso malagueño, los 200.000 euros están vinculados específicamente al MAFIZ Gaming Lab, mientras que la subvención de 500.000 euros concedida al certamen donostiarra se dirige a distintas actividades de su área de industria, entre ellas iniciativas vinculadas a tecnología y nuevos proyectos audiovisuales.