La M.O.D.A. durante su concierto en Brisa Festival.

La M.O.D.A. durante su concierto en Brisa Festival. Paula Tejada

Cultura

Verdiales, M-Clan, La M.O.D.A. y OBK: así fue la noche más malagueña de Brisa Festival

El primer evento totalmente inclusivo de la capital llegó a su fin la noche del sábado tras tres días de música en directo, viento y calor.

Más información: Amaia y Siloé desbordan de amor la segunda noche de Brisa Festival: "Gracias por dejarnos repetir en esta tierra".

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Las claves

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Brisa Festival celebró su noche más malagueña con actuaciones de M-Clan, La M.O.D.A., OBK y artistas locales como RBT y La Trinidad.

Los Verdiales, baile tradicional malagueño, sorprendieron al público entre conciertos, destacando la apuesta del festival por la cultura local.

El evento ofreció actividades para todas las edades, alternando música entre dos escenarios sin solapamientos y espacios de juego para niños.

La M.O.D.A. y OBK pusieron el broche final a una noche llena de energía, diversidad musical y homenajes a la accesibilidad con intérpretes de lengua de signos.

Si algo caracteriza a Brisa Festival es que es un festival malagueño orgulloso de ser malagueño. No solo porque nació en la capital y se celebra a las orillas del Mar Mediterráneo, sino también por su apuesta por el talento local y su interés por poner en valor la cultura y la tradición de la ciudad.

La presencia de los Verdiales en el evento son la prueba. En mitad del público del escenario Victoria, antes de que arrancara Pignoise y M-Clan, una agrupación tomó el espacio en un par de ocasiones para mostrar este baile tradicional de origen campesino.

Al tiempo que estos Verdiales ambientaban la espera en el escenario Victoria, en el escenario Málaga salían a cantar RBT, The Ripples, Javypablo Anadie y La Trinidad, en ese ir y venir constante entre los dos escenarios que define las noches del Dique de Levante.

Porque hay una cosa clara y es que dentro del mismo recinto hay varias Brisa Festival. La música no se solapa en ningún momento, ya que cuando un artista cantaba en el escenario Victoria, el escenario Málaga se apagaba, y viceversa.

Eso sí, no cambia y es la diversión, los juegos y las charlas entre concierto y concierto, donde los padres bailaban y cantaban y sus hijos lo pasaban a lo grande jugando con futbolines o hockey de aire.

La tarde la abrió Sienna, seguida de Ángel Stanich, y más tarde llegó el turno de Pignoise, antes de que el sol se escondiera detrás del escenario Victoria para dar paso a M-Clan.

M-Clan subió al escenario con Perdido en otra dimensión y no soltó al público hasta el final. El público no paró de bailar en ningún momento hasta que llegó el momento de parar para escuchar y cantar detenidamente Miedo.

Más tarde, llegó esa Sopa Fría y, ya para el cierre, le pidieron Carolina que los tratara bien mientras Málaga bailaba con las manos alzadas. Y justo después de último acorde de esta canción de M-Clan llegó el turno de Anadie en el escenario Málaga.

A las 23:33 Burgos llegó a Málaga con el concierto de La M.O.D.A. Siete personas sobre el escenario y un despliegue de instrumentos que por sí solo ya contaba una historia: batería, guitarras, piano, acordeón, saxofón alto, saxofón barítono, clarinete, armónica, entre otros.

Empezaron con San Felices y no bajaron el ritmo. "Estoy llorando en el alsa para Madrid, pero pase lo que pase no estoy listo pa' morir", cantó el público al unísono en Alsa pa' Madrid. Le siguieron Mil demonios y ese verso que resume bien la noche: "gritos de alegría, como si la tristeza fuese solo mía".

Hubo hueco también para Los tiempos que vivimos, No te necesito para ser feliz y Catedrales, hasta llegar a Si bailas, bailo, quizás la frase que mejor resume el espíritu del festival.

El grupo dedicó un aplauso especial a Chus, la intérprete de lengua de signos que ha acompañado varios conciertos de Brisa Festival estos tres días, para finalmente cerrar con Nómadas, 1932, Héroes del sábado y Mañana voy a Burgos, en las que el público lo dio todo saltando, bailando y dejándose la voz.

Tras la actuación de La Trinidad en el escenario Málaga, llegó el turno de que OBK pusiera el broche final a estos tres días de música en directo en el Dique de Levante.

El grupo español de música electrónica y techno-pop gritó a los cuatro vientos que no le importa el qué dirán durante su canción El cielo no entiende. Minutos más tarde el confeti tomó el cierre de la capital para despedir un año más Brisa Festival que terminó y empezó en un visto y no visto.