Así es la macro planta de biometano que impulsa Moeve en Antequera.
Así es la planta de biometano de Moeve en Antequera: 140.000 toneladas de residuos y 60 GWh de gas verde
La Junta abre a información pública la Autorización Ambiental Integrada de este proyecto, promovido por Géminis Green Gas S.L., que convertiría a la comarca del Torcal en uno de los nuevos polos andaluces de los llamados gases renovables.
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En plena ofensiva de macroproyectos energéticos en la comarca de Antequera –con la polémica planta de hidrógeno verde La Joya H2 en el sur del Torcal y ahora una gran planta de biometano en La Albina– la Junta de Andalucía ha abierto a información pública la Autorización Ambiental Integrada de la planta de producción de biometano «Géminis», promovida por Géminis Green Gas S.L., filial del grupo Moeve, en suelo del término antequerano.
El proyecto prevé tratar hasta 150.000 toneladas anuales de residuos agroganaderos y agroalimentarios para producir unos 60 GWh de biometano al año, que se inyectarían a la red gasista a través de un ramal de casi medio kilómetro, en una finca olivarera de 76.000 metros cuadrados situada en el paraje de La Albina.
Durante treinta días hábiles, cualquier persona podrá consultar la documentación técnica del expediente y presentar las alegaciones que considere oportunas.
El proyecto plantea la construcción de una planta de biometano sobre una finca de 76.367 metros cuadrados, actualmente de uso agrario (olivar de secano), en la parcela 9 del polígono 52, conocida como La Albina.
La instalación ocuparía directamente más de 24.000 metros cuadrados con depósitos, digestores, balsas y naves, y procesaría hasta 150.000 toneladas anuales de residuos orgánicos, principalmente estiércoles, lodos y subproductos agroalimentarios.
Según la documentación, la planta tiene una operación media de 700 Nm³/h de biometano y una producción estimada de 60 GWh de energía renovable al año, que se inyectarían en la red gasista a través de un ramal de unos 420 metros que cruzará las parcelas colindantes 10, 11 y 12 del mismo polígono.
El listado oficial remitido a la Junta detalla un total de 140.104 toneladas anuales de residuos de entrada, con un claro predominio de deyecciones ganaderas. Entre los flujos más relevantes destacan:
- 78.856 toneladas al año de heces, orina, estiércol y purines.
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36.000 toneladas de lodos de lavado, limpieza, pelado y separación procedentes de la industria alimentaria.
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7.400 toneladas de residuos de tejidos animales y 2.000 toneladas de restos de carne y pescado no aptos para consumo.
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Residuos lácteos, de destilación de alcoholes, panadería y productos fuera de especificación de supermercados y plataformas logísticas.
Cómo funcionará la planta
El corazón del proyecto es una línea de digestión anaerobia en dos etapas, en régimen termófilo, donde los residuos se descomponen sin oxígeno para generar biogás, compuesto principalmente por metano y dióxido de carbono.
El biogás se someterá después a un proceso de secado, filtrado con carbón activo y upgrading mediante membranas, hasta obtener biometano de alta pureza para su inyección directa en la red de gas natural.
Como subproducto se generará una gran cantidad de "digerido", el material resultante tras la digestión:
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124.110 toneladas al año de digerido bruto o fracción líquida.
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Hasta 38.146 toneladas de fracción sólida, parte de la cual se recirculará dentro del propio proceso.
La empresa plantea que ambas fracciones se destinen a valorización agronómica como fertilizante orgánico para explotaciones agrícolas de la zona.
La fracción sólida podría llegar a comercializarse como enmienda orgánica tras su certificación, mientras que la líquida se aplicaría directamente en campo bajo planes de abonado específicos.
Suelo, aguas y almacenamientos
El Informe Preliminar de Situación de suelo incluido en el expediente subraya que la actividad se implantará sobre un terreno hasta ahora agrícola, sin actividades industriales previas ni registros de contaminación, derrames o quejas. El entorno inmediato combina usos agrarios intensivos con ausencia de núcleos residenciales en un radio de 2 kilómetros, y el nivel freático se sitúa a unos 16 metros de profundidad, según datos geológicos.
La planta declara un consumo anual de 2.030 m³ de agua y la ausencia de captaciones subterráneas propias, así como la instalación de piezómetros para controlar la posible afección a aguas subterráneas.
Todos los procesos principales (almacenamiento de sustratos, digestión, upgrading del biogás y almacenamiento del digerido) se proyectan sobre pavimento de hormigón, con depósitos cerrados o cubiertos y sistemas de drenaje que devuelven los efluentes al proceso, sin vertidos directos a cauces, balsas externas ni redes públicas.
El informe también detalla los almacenamientos de sustancias peligrosas asociadas, como gasóleo (hasta 50.000 litros anuales en depósitos sobre rasante y enterrados) y aceites lubricantes, todos ellos con sistemas de doble pared, cubetos, detección de fugas y gestión a través de gestores autorizados.
El Ayuntamiento avala la compatibilidad urbanística
En paralelo al trámite ambiental, el Ayuntamiento de Antequera emitió en noviembre de 2024 un informe de compatibilidad urbanística favorable para la implantación de la planta y su línea de evacuación, a petición de la empresa Kira Biogás S.L., que aparece como promotora en ese momento.
El documento aclara que las parcelas 9, 10, 11 y 12 del polígono 52 están clasificadas como suelo no urbanizable de carácter natural o rural, que la Ley andaluza 7/2021 reconfigura como suelo rústico común, y encuadra la planta dentro de los usos ordinarios vinculados a energías renovables y aprovechamientos hidráulicos previstos para este tipo de suelo.
La resolución cita expresamente la Ley 2/2007 de fomento de las energías renovables, que considera actuaciones ordinarias en suelo rústico los proyectos de generación de energía renovable, siempre que se cumplan determinadas condiciones urbanísticas y ambientales.
Entre esas condiciones, el Ayuntamiento subraya que la ocupación edificatoria en suelo rústico no debe superar el 2% de la superficie de la parcela para ser considerada actuación ordinaria, según el Reglamento de la LISTA.
Será obligatorio justificar "la ausencia de impacto negativo sobre los recursos hídricos de la zona", tal y como exige el PGOU de Antequera.
En materia de olores, se deberán implementar balsas y depósitos confinados y tecnologías de desodorización que impidan la generación de malos olores, en línea con las normas urbanísticas municipales.
El trazado del ramal de evacuación deberá respetar tanto el yacimiento arqueológico Canal III como las vías pecuarias colindantes (Cordel de Mollina a Málaga y Cañada Real de Sierra de Yeguas a Antequera), cumpliendo la legislación específica.