Imagen de archivo de la autopista de la Costa del Sol.
La mina de oro de la Costa del Sol: así se ha convertido la autopista de peaje en un caramelo para los fondos
El crecimiento del tráfico y uno de los peajes más caros de España consolidan la explotación de la vía en un gran negocio. 2024 cerró con un resultado de 40 millones de euros.
Más información: Ferrovial y Unicaja venden un 85% en Autopista del Sol por un total de 585 millones
Málaga es la única provincia andaluza con dos autopistas estatales de peaje, y ambas se han convertido en activos estrella para grandes fondos de infraestructuras.
El impacto es especialmente apreciable en el caso de la carretera que tras iniciar su andadura a la altura de Mijas finaliza su recorrido, con 105 kilómetros de longitud, en la vecina provincia de Cádiz (Guadiaro), pasando previamente por Marbella y Estepona.
Una arteria viaria que ha alcanzado un estatus indiscutible en las comunicaciones de la Costa del Sol. De hecho, puede presumir de ser la vía de pago que más vehículos soporta a diario, con una media de 40.682.
Una intensidad que crece anualmente pese a que cuenta con uno de los peajes más elevados de toda España.
La confluencia de ambas variables hace que, de facto, su explotación sea una mina de oro en toda regla para sus gestores: el fondo de inversión francés Meridiam.
La firma gala, especializada en concesiones a nivel mundial, vio claramente el potencial de la carretera cuando en 2019 compró el 85% a Cintra (Ferrovial) y Unicaja por 585 millones, completando el 100% de la sociedad en 2022 con el 15% restante por otros 110,8 millones.
Los resultados económicos acumulados en estos años confirman lo acertado de la apuesta. Tomando como referencia los datos recogidos en los informes sobre las autopistas de peaje y el sector concesional de carreteras en España la vía pasó de 10,3 millones en peajes en 1999 a 98,5 millones en 2024, con un resultado final de 40 millones.
Hay que recordar que este gran corredor está dividido en dos. De un lado, Ausol I (Málaga–Estepona, 82,7 km), cuyo periodo de concesión vence en 2046; de otro, Ausol II (Estepona–Guadiaro, 22,5 km), que se extiende hasta el año 2054.
Las Pedrizas
El éxito de la autopista de las Pedrizas es algo inferior, aunque su potencial se antoja elevado de cara al periodo que resta de concesión. La misma vence en el año 2044.
Sea como fuere, la carretera también generó la atención de dos fondos de inversión extranjeros. En este caso del británico Aberdeen y del francés Vauban.
El uso de la vía, que cuenta con 28 kilómetros de trazado y que está en explotación desde el año 2011, ha ido creciendo de manera brutal. De los apenas 1,3 millones de euros ingresados en peajes en sus inicios a los 25,1 millones de 2024. Este extraordinario resultado no evitó que el cierre del ejercicio fuese negativo, con -3 millones.
La llegada de estas marcas internacionales tuvo lugar en 2019-2020, cuando Sacyr vendió un 47,5% a Aberdeen Infrastructure y un 47,5% a Vauban (ex-Mirova), por 455 millones.
El paso de los años ha consolidado esta infraestructura como esencial en el mapa de la provincia; en especial en los desplazamientos que se realizan desde la zona norte hacia la Costa del Sol.
Muestra de ello es que el año 2025 lo ha cerrado con récord de tráfico, con una intensidad media diaria de 18.819. Esto supone un salto del 11,9% respecto a 2024.
Detalles de los fondos
Meridiam gestiona más de 80 proyectos en Europa, América y África, centrados en transporte (autopistas, trenes), energía, redes digitales y equipamientos públicos, con horizontes de 25–30 años. En España, además de Ausol, participa en otros proyectos de transporte y transición energética.
Aberdeen Infrastructure opera varios fondos “Core Infrastructure” que invierten en autopistas, redes de fibra, energía y utilities, con foco en activos en operación, contratos a largo plazo y marcos regulados. Recientemente ha invertido también en una gran red de fibra óptica en Andalucía, lo que refuerza su apuesta por infraestructuras en la región.
Vauban Infrastructure Partners, filial de Natixis Investment Managers, gestiona alrededor de 3.000 millones en más de 50 inversiones en transporte, movilidad urbana, energía y servicios públicos. En Málaga es también el gran accionista del Metro de Málaga, donde elevó su participación hasta el 76,3% tras comprar el 33,39% que tenía el fondo InfraVia.