Juan Carlos Maldonado en una rueda de prensa en la Diputación.

Juan Carlos Maldonado en una rueda de prensa en la Diputación. Diputación de Málaga

Málaga

2021, el año en el que Cs (casi) desapareció de la Diputación de Málaga

Un acuerdo de última hora entre los liberales y Juan Carlos Maldonado hizo que la baja del mijeño no se materializase. Así se aseguraba la continuidad de los cargos de confianza contratados.

29 diciembre, 2021 05:00

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Era un 23 de noviembre y Ciudadanos saltaba por los aires en la Diputación de Málaga. El único representante bajo las siglas del partido liberal, Juan Carlos Maldonado, se marchaba por un supuesto "pacto oscuro" de Cs con el PP para poner "palos en las ruedas" en sus responsabilidades como vicepresidente, cargo del que fue relevado a los pocos días.

Cuatro semanas después, un 22 de diciembre, Maldonado dio un paso atrás: no se iba de Ciudadanos. Ni a él ni al partido les interesaba la nueva fórmula. Más de 250.000 euros fueron la razón de que tanto una parte como la otra decidieran no hacer efectiva la baja del mijeño.

Fuentes de los liberales explicaron a EL ESPAÑOL de Málaga que en los primeros días no se tomaron medidas ya que, según indican, había que seguir unos trámites burocráticos. A principios de diciembre, consultados por este periódico, desde los liberales se afirmaba que "no se tramita su baja por una cuestión procedimental", tenían, primero, que liquidar el grupo. Algo que ahora no ocurrirá.

Al mantener el grupo provincial, Ciudadanos seguirá ingresando más de 21.000 euros mensuales. Por su parte, Maldonado, que sigue como portavoz de un grupo formado por sí mismo, cobrará un salario de 68.000 euros anuales. Si se hubiera tramitado la baja de, Maldonado habría bajado unos 4.000 euros su salario anual y el partido dejaría de recibir asignación alguna.

Maldonado, que prácticamente ha desaparecido durante el mes de diciembre de la escena pública, fue desposeído por el presidente de todas sus atribuciones un 3 de diciembre. Ya a finales del mes pasado se le retiraron las competencias de Sabor a Málaga, pero tras unos días de tensión y unas declaraciones ofensivas, Maldonado salió del equipo de gobierno. Esta misma semana, el presidente, Francisco Salado, ha reestructurado el gobierno provincial.

Cassá y Maldonado

El grupo provincial estuvo formado de inicio por dos diputados: Juan Cassá, por Málaga, y Juan Carlos Maldonado, por la localidad costasoleña de Mijas. Apenas duró un año la guerra fría del grupo. Cassá y Maldonado no eran precisamente amigos y tras el primer año de mandato municipal, el asturiano anunció que abandonaba la disciplina liberal. En el Ayuntamiento de Málaga y en la Diputación pasaba a ser concejal no adscrito. 

Entonces Maldonado salió a criticar duramente a su excompañero. Como el resto de cargos del partido, salieron a morder al saliente exigiendo que devolviera su acta como concejal y como diputado, algo que no ocurrió. Tampoco lo hizo Maldonado al dejar Cs.

Se vivió brevemente, tras la salida del mijeño, una fugaz amistad. Cassá hizo por pescar en río revuelto y trató de hacer comandita con Maldonado. No les salió bien la jugada, aunque mantuvieron en jaque al gobierno provincial durante las horas previas al pleno extraordinario en el que se votaron los presupuestos.

Solicitaron ambos en una misma carta una reunión de urgencia en Génova con la dirección nacional del PP con el fin de dar estabilidad al gobierno provincial. Aquello quedó en saco roto y nunca más se supo de aquel urgente encuentro. Por el camino, además, Cassá fue nombrado secretario de comunicación de Por mi Pueblo, formación que abandonó a las pocas semanas por desavenencias con la dirección.