Pérdida del cabello. Imagen de archivo.

Pérdida del cabello. Imagen de archivo. iStock

Sociedad

Los expertos madrileños coinciden: no siempre es necesario ponerse pelo 'a la turca' para recuperar densidad

Doctores de Hospital Capilar explican que existen alternativas médicas eficaces siempre que el folículo piloso no esté completamente dañado.

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I. G.
Publicada

Las claves

Los expertos madrileños advierten que no siempre es necesario recurrir a un injerto capilar para recuperar la densidad del cabello.

Tratamientos médicos como el Minoxidil, Finasteride, mesoterapia capilar y plasma rico en plaquetas pueden mejorar el grosor y la calidad del cabello en fases iniciales.

Las causas más frecuentes de caída del cabello son la alopecia androgénica y el efluvio telógeno, además de factores hormonales en mujeres y malos hábitos capilares.

El abordaje de la caída del cabello debe ser individualizado y, en casos avanzados con pérdida irreversible de folículos, el injerto capilar es la única solución efectiva.

La pérdida de densidad capilar es uno de los primeros signos de alarma de que algo no va bien en la salud del cabello. Ante esta situación, muchas personas piensan que la única solución es recurrir a un injerto capilar. Sin embargo, especialistas advierten de que no siempre es necesario, especialmente en fases iniciales.

Desde la compañía Hospital Capilar, referente en el sector desde 2021, explican que existen alternativas médicas eficaces siempre que el folículo piloso no esté completamente dañado.

"Cuando los folículos aún están activos, aunque debilitados o miniaturizados, existen tratamientos médicos que pueden estimularlos y mejorar tanto el grosor como la calidad del cabello", señala la doctora Caggiano.

Algunos tratamientos

En los casos en los que el cabello todavía conserva actividad folicular, los expertos recomiendan optar por tratamientos médicos y terapias complementarias antes de plantear un injerto. Por un lado, están los tratamientos farmacológicos. El uso de fármacos como el Minoxidil o el Finasteride (junto con dutasterida) es habitual en fases iniciales. Estos medicamentos ayudan a frenar la caída, mejorar el grosor del cabello y aumentar la densidad visual, aunque no generan nuevos folículos.

Por otro lado, la mesoterapia capilar consiste en la infiltración directa en el cuero cabelludo de vitaminas, minerales y aminoácidos. Se utiliza especialmente en casos de caída difusa o como complemento en alopecia androgénica, contribuyendo a fortalecer el cabello.

El Plasma Rico en Plaquetas (PRP) es un tratamiento que emplea la sangre del propio paciente para obtener factores de crecimiento que se reinyectan en el cuero cabelludo. Su objetivo es estimular la actividad folicular y mejorar la calidad, el grosor y la vitalidad del cabello.

Los especialistas insisten en que estas opciones pueden mejorar la densidad en fases iniciales o moderadas, pero no sustituyen al injerto capilar en casos avanzados donde la pérdida folicular ya es irreversible.

Causas de la caída del cabello

La caída del cabello puede deberse a múltiples factores, siendo la más común la alopecia androgénica, que afecta tanto a hombres como a mujeres.

En los hombres suele manifestarse con entradas y pérdida en la coronilla, mientras que en las mujeres aparece como un aclaramiento difuso, especialmente en la zona central del cuero cabelludo.

Otra causa frecuente es el efluvio telógeno, una caída difusa que suele estar relacionada con situaciones de estrés, enfermedades o déficits nutricionales, y que en muchos casos es reversible.

Además, en las mujeres influyen factores como los cambios hormonales (posparto o menopausia), la falta de hierro o la alopecia por tracción, causada por peinados que ejercen tensión continua sobre el cabello. También existen causas menos comunes como la alopecia areata o enfermedades del cuero cabelludo.

Los expertos además subrayan que el abordaje debe ser siempre individualizado y basado en una valoración médica especializada. Detectar el problema a tiempo puede marcar una gran diferencia en la evolución del paciente.

Cuando la pérdida de folículos es irreversible, el injerto capilar sigue siendo la única opción capaz de recuperar la densidad real. Sin embargo, en fases tempranas, los tratamientos médicos pueden ofrecer resultados visibles sin necesidad de cirugía.