Imágen de archivo del restaurante Fanático, ahora Hipnótico.

Imágen de archivo del restaurante Fanático, ahora Hipnótico. Fanático

Ocio

Fanático, tras el incendio con una bengala: le obligan a cambiar de nombre por su 'guerra' con una cafetería

Tras perder el proceso judicial con una cafetería homónima, desde este viernes 27 de febrero, el local del Paseo de la Castellana pasa a llamarse Hipnótico.

Más información: Una bengala provoca un incendio en el restaurante Fanático de Madrid: tuvo que ser desalojado de madrugada.

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Las claves

El restaurante Fanático ha vivido dos crisis recientes: un conato de incendio por una bengala y la obligación de cambiar su nombre.

Fanático pasará a llamarse Hipnótico tras perder una batalla judicial por la marca frente a una cafetería con el mismo nombre.

El cambio de nombre no afecta al equipo, la gestión ni la propuesta gastronómica, que seguirá ofreciendo cocina mediterránea, coctelería y espectáculos.

La transición a Hipnótico se realizará de forma progresiva y busca reforzar la identidad y experiencia envolvente del local.

El restaurante Fanático ha empezado el año con dos crisis muy dispares. Por un lado, el sonado pequeño conato producido por una bengala en su local del Paseo de la Castellana a mediados de enero, que quedó solo en un susto para la sociedad madrileña (hay que tener en cuenta que 11 días antes murieron 40 personas), ningún herido y la prohibición del uso de la pirotecnia en todos los establecimientos de GLH Singular Restaurantes (unión del Grupo Larrumba con Carbón).

Por otro, el local perteneciente al gran grupo hostelero se ha visto obligado a renunciar a su nombre y a iniciar una transición acelerada hacia una nueva marca: Hipnótico, que se estrenará este viernes 27 de febrero en el mismo espacio.

La decisión, explican desde la empresa en un comunicado oficial emitido este miércoles, responde a circunstancias ajenas a la voluntad del restaurante y se ha aprovechado como una oportunidad para reforzar el concepto, la identidad y el posicionamiento del espacio, sin alterar en lo esencial su propuesta de cocina, coctelería y espectáculo.

Según adelantó El Confidencial, el restaurante estaba inmerso en una guerra judicial contra una cafetería con el mismo nombre. Finalmente, esta última ha conseguido mantener la marca, obligando a cambiar el nombre del conocido local de GLH.

Desde su apertura, Fanático se había consolidado como uno de los puntos de encuentro más reconocibles de la noche madrileña gracias a una experiencia que va más allá de la gastronomía: una cocina de raíz mediterránea contemporánea, basada en el producto, que convive con una cuidada carta de cócteles de autor y una programación artística diaria que convierte cada servicio en un show completo.

"El cambio a Hipnótico no implica alteraciones en la gestión, el equipo, la dirección gastronómica ni el concepto del restaurante. El espacio, ubicado en el Paseo de la Castellana, seguirá ofreciendo la misma experiencia que lo ha convertido en un referente: gastronomía, ambiente, música y espectáculo integrados en un único relato. Lo único que se transforma es el nombre y la identidad visual, alineándose con una visión de marca más acorde con su evolución natural", han informado en el comunicado.

La nueva denominación nace precisamente como una declaración de intenciones sobre lo que el espacio quiere provocar en sus clientes: una vivencia envolvente, magnética y memorable, en la que los sentidos se activan desde el primer momento. El nombre busca conectar con la atmósfera del local y con una forma de entender la restauración como algo emocional, vivo y en constante movimiento.

"Este cambio de nombre responde a circunstancias ajenas a nuestra voluntad, pero lo hemos aprovechado para reforzar el concepto y la experiencia del restaurante. Hipnótico no es un punto y aparte, sino una evolución coherente de lo que ya éramos", insisten desde la dirección del establecimiento.

La transición a Hipnótico se llevará a cabo de forma progresiva y coordinada en todos los soportes de comunicación, desde la cartelería física hasta la web, las redes sociales y las plataformas de reservas. El restaurante seguirá operando con normalidad durante el proceso, manteniendo las reservas existentes y garantizando la misma calidad, servicio y propuesta de ocio que han definido hasta ahora su identidad.

Con este movimiento, Fanático se ve obligado a inaugurar una nueva etapa en el relato de su local.