Paliza a militares en Berriozar

Tribunales

Tres radicales investigados por apalear a militares durante la final del Mundial tenían armas blancas en sus domicilios

La Policía halla cuchillos, una navaja mariposa, un mazo con cadena, una barra de hierro y un espray en las casas de tres agresores.

Más información: Registran las casas de tres menores por la paliza a 10 militares en la final del Mundial por "desprecio a lo español"

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Las claves
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Tres investigados por agredir a militares durante la final del Mundial tenían armas blancas en sus domicilios.

Entre los investigados hay dos menores de edad; las armas fueron halladas en las casas de los mayores, de entre 19 y 21 años.

Durante el registro se incautaron cuchillos, una navaja de mariposa, un mazo con cadena, una barra de hierro y un espray de autodefensa.

La juez atribuye la agresión a una acción planificada y coordinada, motivada por animadversión a lo español.

La Policía Foral y la Guardia Civil han encontrado armas blancas al registrar los domicilios de tres de los investigados por la paliza que sufrieron varios militares fuera de servicio en Berriozar (Navarra), mientras veían en un bar la final del Mundial.

Dos de los investigados en este procedimiento judicial, que instruye la juez Luisa Corbacho, titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Pamplona, son menores de edad.

Ahora bien, las armas han sido halladas en las casas de los mayores de edad, cuyas edades rondan entre los 19 y 21 años.

EL ESPAÑOL ha tenido acceso al acta de los registros, que se produjeron a primera hora del pasado martes, por orden de la juez.

En el domicilio de E. E. A., ubicado en Burlada, se intervino la mayor cantidad de armas y elementos contundentes.

En concreto, un cuchillo con funda —con un filo de aproximadamente 13,5 centímetros, intervenido en la litera de la habitación del investigado—, una navaja de mariposa, hallada en la escalera de la litera; un cuchillo de doble filo de 26 centímetros —escondido en una estantería junto al televisor, en el salón— y un mazo con cadena, custodiado en la misma estancia.

El acta consultada por EL ESPAÑOL subraya, además, que el padre de este joven, que estaba presente durante los registros, mostró una "actitud desafiante".

Al igual que su hijo, se negó a firmar el acta de registro.

En el domicilio de A. B. C., la Policía Judicial halló una "barra de hierro circular", tal y como figura en el acta de registro. Fue hallada en el recibidor de la casa.

En la vivienda en la que reside O. B. P. d. H., en la capital navarra, se halló un espray de autodefensa.

EL ESPAÑOL publicó el contenido del auto de la juez Corbacho que ordenó los registros en las casas de varios de los investigados; incluidos los menores.

Momento de la agresión a los militares en Berriozar.

Momento de la agresión a los militares en Berriozar. EE

La magistrada señaló que la paliza a los militares fue "fruto de una acción planificada y coordinada".

Como se aprecia en las imágenes captadas por las cámaras de seguridad, durante el ataque, varios jóvenes usaron armas y utensilios peligrosos.

Según la juez, la agresión estuvo motivada por "la animadversión a lo español" que sienten los investigados. Los militares disfrutaban del partido de la final del Mundial —que acabaría ganando la Selección española— en la terraza de un bar.

En su mesa, habían colocado una bandera española de grandes dimensiones. Cuatro de los soldados lucían camisetas de La Roja.

Cinco de los ocho investigados lo están por, supuestamente, haber participado de forma directa en el ataque.

Los otros tres son las personas que fotografiaron a los militares —uno de ellos llevaba una camiseta del grupo ultraderechista Núcleo Nacional— y la difundieron.

A consecuencia de dicho ataque, al menos ocho de los 10 militares agredidos sufrieron lesiones y han necesitado, en algunos casos, puntos de sutura y tratamiento médico.

Varios acabaron con la nariz rota o con fracturas en las costillas.

Delitos

Durante el ataque del pasado 19 de julio, los agresores emplearon varias armas blancas, similares a las encontradas este martes en los domicilios de los investigados.

De hecho, en su precipitada huida tras la paliza a los militares dejaron en la terraza dos barras metálicas, además de una bolsa con petardos y un gorro negro.

La Policía Foral remitió todos estos efectos al laboratorio de la Brigada de Criminalística para la extracción de perfiles genéticos de ADN y huellas dactilares

A los detenidos se les atribuyen varios delitos graves: lesiones agravadas con uso de instrumento peligroso, daños, desorden público, atentado, pertenencia a grupo criminal, tenencia de armas prohibidas y discriminación por razón ideológica.

Vox, que ejerce la acusación popular en la causa, reclama que los investigados continúen en prisión provisional.