Piñata con el rostro de Sánchez, el 1 de enero de 2024 en la madrileña calle de Ferraz.
Un investigado por la piñata de Ferraz duda de que Sánchez pasara miedo: "Se lo dijo al día siguiente su gabinete"
Su abogado pide el archivo de la causa basándose, precisamente, en lo relatado por el presidente del Gobierno en el escrito que mandó a la juez.
Más información: Sánchez declara que el muñeco de su figura apaleado en la Nochevieja del 2023 fue una "apelación directa" a su "muerte"
Uno de los investigados por la colocación, en el Año Nuevo de 2024, en la madrileña calle de Ferraz, de una piñata con la cara de Pedro Sánchez ha puesto en duda el temor que el presidente del Gobierno asegura que le causó aquel acto.
Por escrito, Sánchez comunicó al Juzgado que actualmente investiga estos hechos que el muñeco, colgado de una cuerda y golpeado por varios manifestantes, suponía una "apelación directa" a su "muerte".
El presidente del Gobierno se quejó de la "intranquilidad" y el "desasosiego" que dice que sintió, al tener la "íntima convicción" de los hechos suponían "una invitación real" para que alguien "se atreviera a pasar de la mera puesta en escena al ataque real" contra él o su familia.
Ahora bien, en un escrito fechado el pasado 7 de marzo, el abogado de este investigado pone en cuestión el relato del jefe del Ejecutivo.
"[Sánchez] manifiesta haber tenido conocimiento de los actos realizados el 31 de diciembre de 2023 en la calle Ferraz de Madrid a primera hora del 1 de enero de 2024, no de forma directa ni personal, sino a través de un resumen de prensa diario elaborado por su Gabinete", subraya el letrado Jesús Santorio.
"Ello implica que no existió una amenaza directa, inmediata o personalizada dirigida contra su persona, sino una mera percepción posterior a través de medios de comunicación y redes sociales, lo que excluye los elementos objetivo y subjetivo del tipo penal de amenazas", recalca.
El abogado subraya que dicho delito, que es el que se investiga en este procedimiento, "requiere una intimidación seria, determinada y capaz de generar un temor inminente y racional". Y eso, a su juicio, no sucedió con los hechos investigados.
De hecho, la juez encargada del caso, Concepción Jerez, ya archivó el caso en una primera ocasión, al considerar que la piñata no era un delito de odio —el ilícito investigado de primeras—, sino un ejercicio de crítica política.
Sin embargo, en julio de 2025, la Audiencia Provincial de Madrid ordenó reabrir el procedimiento al considerar "precipitado" aquel primero archivo y al apreciar indicios de un posible delito de amenazas contra el presidente del Gobierno.
Obligada por el tribunal jerárquicamente superior, la juez reabrió la instrucción. Y citó como investigadas a seis personas relacionadas con los hechos, de los cuales el defendido de Santorio es uno de ellos.
En su escrito, el letrado reprocha que la declaración escrita de Sánchez "se limita a describir sensaciones subjetivas como 'intranquilidad, desasosiego y angustia que persiste en el tiempo', 'temor racional a que dichas amenazas puedan materializarse' o 'deshumanización'".
Piñata caracterizada de Pedro Sánchez en la Nochevieja de 2023 en Ferraz. EP
"Sin embargo, no se concreta perjuicio objetivo, material, físico o patrimonial cuantificable, ni se acredita lesión a la integridad que supere el umbral de mera crítica política, protesta pública o expresión simbólica, por dura o desagradable que resulte", razona el letrado, en línea con los motivos que, en una primera ocasión, llevaron a la juez a archivar la causa.
De hecho, eso mismo es lo que solicita Santorio ahora en su escrito, que el caso sea, de nuevo, sobreseído.
"De la propia declaración de la víctima se desprende la ausencia total de pruebas o indicios de delito, ya que los hechos descritos no reúnen los elementos típicos del delito de amenazas", sostiene el letrado, que niega que "la viralización posterior" de la piñata o "la percepción subjetiva del perjudicado" la transformen en un ilícito.