Artur Mas en un acto de Convergència Democrática de Catalunya (CDC)

Artur Mas en un acto de Convergència Democrática de Catalunya (CDC) EFE

Tribunales 15 EMPRESAS INVESTIGADAS

Empresarios del 3% camuflaron los pagos a CDC como donativos al "catalanismo cosmopolita"

Un socio de Tec-Cuatro, adjudicataria del proyecto de construcción del Ave entre Barcelona y Francia, pagó 50.000 euros a la Fundación CatDem.

Un grupo de empresarios "amigos" se aseguraba recibir contratos de la Generalitat de Cataluña y organismos locales a cambio del pago de un 3% del total de éstos a Convergència Democrática de Catalunya (CDC) enmascarados en donativos para el desarrollo del catalanismo.

Éste habría sido, en resumidas cuentas, el modo en que el partido político que gobernó durante más años la comunidad se habría financiado irregularmente. Un procedimiento muy similar al que recurrió el Partido Popular para financiarse en Madrid y Valencia, como ha quedado acreditado en las dos sentencias de la Audiencia Nacional del caso Gürtel.

Así se desprende de la documentación del caso del 3% a la que se refiere el juez de la Audiencia Nacional, José De la Mata, en el auto en el que cita a declarar a los representantes de hasta 15 empresas entre los próximos 5 y 7 de julio.

Justificación ideológica

En uno de los correos intervenidos, se observa claramente cómo los pagos se acordaban entre políticos y empresarios y llegaban a CDC (en tiempos de Artur Mas como secretario general) a través de fundaciones como la extinta catalanista CatDem. 

Se trata de un texto enviado por el empresario Antonio García-Bragado, socio de la empresa de ingeniería Tec-Cuatro que resultó adjudicataria, en el año 2012, de la preparación del proyecto del AVE Barcelona-Frontera Francesa para el aeropuerto de Gerona. Éste acompañó su "donación" de 50.000 euros a CDC con la siguiente argumentación: "En los últimos meses hemos iniciado un debate y un proceso de reflexión sobre el papel de las empresas en la contribución al desarrollo de un catalanismo moderno, cosmopolita, dialogante, integrador, que permita consolidar un catalanismo democrático donde las empresas como la nuestra tengan mejores oportunidades de desarrollo. Con este fin se acuerda hacer un donativo de 50.000 euros a la fundación CatDem". Una justificación ideológica que ocultaba la verdadera motivación del pago: devolver un favor político. 

El empresario preparó con dos trabajadores suyos el mencionado texto para acompañar el pago a CDC cuatro meses antes de que le adjudicaran el contrato de casi 470.000 euros. 

El 7 de marzo de 2012, la responsable económica de CDC, Anna Benítez, informaba al tesorero del partido Andreu Viloca y al responsable de CatDem Carles del Pozo: "Queridos ha llegado un donativo a la CatDem de Tec-Cuatro S.A. de 50.000 euros". Cinco días después, el 12 de marzo de 2012, la empresa resultaba adjudicataria del contrato. El empresario, para más inri, se reunió tanto antes como después del anuncio de la licitación del contrato con el tesorero Andreu Viloca.