El Assir y María Fernández-Longoria./

El Assir y María Fernández-Longoria./ E.E.

Tribunales

El fiscal pide una orden de arresto contra el traficante de armas El Assir, amigo de Juan Carlos I

El empresario ha plantado este martes por tercera vez a la Audiencia Provincial de Madrid, encargada de juzgarle por presunto fraude fiscal.

La Fiscalía ha pedido este martes a la Sección 15 de la Audiencia Provincial de Madrid que emita una orden internacional de detención para el inmediato ingreso en prisión de Abdul Rahman El Assir Kassar, empresario de origen libanés y nacionalizado español, para quien el Ministerio Público solicita ocho años de prisión por dos presuntos delitos fiscales.

El Assir, dedicado al comercio de armas y al que Hacienda atribuye un vasto patrimonio en España, ha colmado la paciencia de la Fiscalía al no haber comparecido ante el tribunal en la tercera ocasión en la que señalaba el juicio oral contra él.

El tribunal ha ido posponiendo las citaciones, anteriormente fijadas para el 4 de octubre y el 5 de diciembre pasados, ante la expectativa de la Fiscalía y de la Abogacía del Estado de llegar a un acuerdo con la defensa, lo que, sin embargo, no se acaba de producir.

Excuñado de Adnan Kassogui y casado en 1985 con María Fernández-Longoria, su antigua secretaria e hija del diplomático Carlos Fernández-Longoria, El Assir fue un destacado integrante de la 'jet set' marbellí y se le atribuyen excelentes contactos empresariales y con políticos socialistas y populares. También es conocido por su relación con Juan Carlos I, compañero de cacerías y que fue invitado a la boda de una de las hijas de El Assir, celebrada en 2016 en Gstaad (Suiza). El empresario fletó un avión para que acudieran al enlace sus amigos españoles, entre ellos la hija del expresidente José María Aznar, Ana Aznar, y su marido, Alejandro Agag.

La Fiscalía cree que El Assir se encuentra en el país helvético, de ahí la petición de una orden internacional de arresto. Según el Ministerio Público, pese a que en 1998 fijó su residencia en España, donde también mantenía intereses empresariales, El Assir no cumplió sus obligaciones fiscales.

En particular, el fiscal y la Abogacía del Estado (que pide seis años de cárcel contra él) sostienen que tuvo ingresos por 25,1 millones en 2002 y por 6,1 millones en 2003 que no declaró a Hacienda. Dejó, así, de pagar de forma “consciente” y “voluntaria” un total de 14,7 millones (12 en el ejercicio de 2002 y 2,7 en 2003), afirman.

Las acusaciones consideran que, a través de las sociedades Miraflores Dieciocho, La Granjilla Corporation  y Gransoto, El Assir es propietario de "varios inmuebles de lujo, de un punto de atraque de un barco de grandes dimensiones y de varios coches de alta gama". Entre esos inmuebles está una mansión en Puerta de Hierro (Madrid), que fue domicilio familiar y en la actualidad se encuentra abandonada.

Mansión abandonada de El Assir en Puerta de Hierro./

Mansión abandonada de El Assir en Puerta de Hierro./ C.L.-T.

Según el escrito de acusación del fiscal, El Assir recibió fondos del extranjero para la adquisición, rehabilitación y mantenimiento de sus inmuebles. Estas propiedades constituyeron garantía hipotecaria de préstamos de gran cuantía obtenidos del Banco Árabe Español y del Banco Zaragozano “destinados a cubrir las necesidades financieras del acusado”.