La sorpresiva elección de los responsables de Interior y Justicia es una apuesta personal de Sánchez, que les conoció en una ronda de contactos para descubrir nuevos candidatos electorales 'modelo Carmena'.

La designación de Dolores Delgado y de Fernando Grande-Marlaska como ministros ha dejado perplejos a muchos, dentro y fuera del PSOE. Ninguno de los dos estaba en las quinielas de ministrables pero sí en la cabeza de Pedro Sánchez, que hace unos meses decidió iniciar una ronda de contactos entre profesionales ajenos a la política para explorar las posibilidades de atraerles a las listas electorales socialistas.

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