El contable de Orange Market, Cándido Herrero, durante su declaración en la Audiencia Nacional.

El contable de Orange Market, Cándido Herrero, durante su declaración en la Audiencia Nacional. EL ESPAÑOL

Tribunales GÜRTEL VALENCIA

Alicante y Barcelona: así distinguía Orange Market los pagos en A y B del PP

El contable de la empresa de Correa en Valencia, Cándido Herrero, defiende que "hacía lo que le decían Pablo Crespo o Álvaro Pérez" y nunca recibió paquetes con dinero.

"Yo nunca recibí dinero. Anotaba lo que me decían pero nunca recibí ningún paquete o sobre", se ha defendido Cándido Herrero, administrativo de Orange Market, la empresa de organización de eventos que el Partido Popular contrató en la mayoría de los actos de campaña para las elecciones de 2007 y 2008 en la Comunidad Valenciana.

Herrero ha relatado que, cuando llegó a la empresa, Pablo Crespo le explicó que "unas cantidades las anotamos en Barcelona porque las cobramos en dinero y otras las anotamos en Alicante porque las cobramos con factura, aunque eso no quiere decir que más adelante también se haga factura de las primeras". 

Así ha explicado cómo dividían en dos columnas distintas los pagos en A y B que el Partido Popular les hacía por sus trabajos. Los pagos en A correspondían a trabajos que se facturaban directamente al partido y tenían una factura correspondiente y los pagos en B correspondían a pagos en efectivo que distintos empresarios habrían hecho para sufragar los actos de campaña del PP. Así se reflejaba en los documentos Excel en los que el trabajador de Orange Market actualizaba la contabilidad. 

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Reconoce que existía una "caja de seguridad"

El acusado Cándido Herrero, para el que la Fiscalía pide 17 años de prisión por dos delitos electorales, uno de fraude documental y cuatro contra la Hacienda Pública, defiende que solo obedecía órdenes de sus superiores, Pablo Crespo y Álvaro Pérez 'El Bigotes'. "Eran ellos los que tenían las relaciones con el partido, los políticos y empresarios", se ha defendido.

"Ahora lo veo todo mucho más anómalo, pero por aquel entonces yo tenía que defender mi trabajo y nunca me interesé de dónde venían los pagos. A mí cuando me contratan me dicen que mi sueldo iban a ser 2.000 euros y me darían 1.000 euros para gastos no justificables", ha explicado.

El contable de Orange Market también ha reconocido que tenían una caja de seguridad en una oficina del banco Santander en Valencia. "Me contaron una historia de que habían entrado a robar en la oficina y que como yo era quien figuraba en la cuenta, que cogiera una caja de seguridad para tener la documentación", ha relatado ante las preguntas de la fiscal Myriam Segura.

"Bizcochos y galletas"

En cuanto a una llamada telefónica que el acusado ha escuchado en la sala, en la que uno de sus superiores le indicaba que "entre esta tarde y mañana tendré las galletas seguro", Herrero no ha sabido dar una explicación concreta sobre si con 'galletas' se hacía referencia al cobro de una factura del empresario Enrique Ortiz, como sostiene la Fiscalía.

"Cuando se hablaba de bizcochos y galletas, ¿usted sabía que no hacían ninguna campaña de comunicación para promocionar las galletas del señor Ortiz, verdad?" ha preguntado el abogado del Estado a Herrero, quien ha desviado la respuesta a las decisiones que se hacían desde Madrid, en la oficina de Ricardo Costa.

Cristina Ibáñez niega la financiación irregular del Partido Popular

La gerente regional niega la contabilidad B

Cristina Ibáñez, la gerente del Partido Popular de la Comunidad Valenciana entre 1995 y 2015 ha negado que existiera una contabilidad paralela o B del Partido Popular. En relación a la campaña electoral de 2007 en dicha región, la gerente del PP asegura que tan solo se manejaron los 175.000 euros autorizados por el PP nacional

Ibáñez ha explicado que siempre recibía facturas de la compañía Special Events hasta que comenzó a recibirlas por parte de Orange Market (ambas pertenecen a Correa), aunque no hizo una relación directa entre ambas. 

La gerente ha explicado que ella tan solo "revisaba que la razón social y lo que me habían dicho era correcto. Yo se lo comunicaba a Ricardo Costa y él me decía: sí, págala".

Defiende que no tenía ningún presupuesto o albarán sobre el que comparar las facturas y que había dos personas, Ricardo Costa y ella, autorizadas para hacer los pagos a través de tablón nominativo.