Ghariba, la madre soltera que ha sido desahuciada este martes en Barcelona junto a su hijo de 9 años.

Ghariba, la madre soltera que ha sido desahuciada este martes en Barcelona junto a su hijo de 9 años. Europa Press

Política

Desahucian en Barcelona a una mujer y su hijo de 9 años pese a la promesa de Sánchez de cero desalojos mientras él gobierne

El decreto antidesahucios del Gobierno no ha protegido a Ghariba porque pese a cumplir todos los requisitos no figuraba en el contrato por una estafa.

Más información: Más de 272.000 familias han sido desahuciadas por el juez como Maricarmen desde que gobierna Sánchez: 90 al día

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Una mujer vulnerable y su hijo de 9 años han sido desahuciados en el barrio de El Clot, en Barcelona, pese a la promesa de Pedro Sánchez de frenar estos desalojos.

La afectada pagaba un alquiler pero no figuraba como titular en el contrato tras ser víctima de una estafa por parte de la persona que le subarrendaba.

La empresa propietaria se negó a negociar un alquiler social, permitiendo que la Justicia ejecutara el desahucio tras dos intentos fallidos.

Los Mossos d'Esquadra llevaron a cabo el desalojo este martes entre las protestas de más de 70 activistas concentrados en el portal.

"El Gobierno no va a permitir que haya ningún desahucio más como el que sufrió Maricarmen. Esta postura se mantendrá durante lo que resta de legislatura".

Esta fue la promesa que hizo Pedro Sánchez el pasado 6 de octubre en su comparecencia tras el Consejo de Ministros en el que su Ejecutivo volvió a aprobar los dos nuevos decretos ley en materia de vivienda en sustitución de los que decayeron en el Congreso.

Un compromiso que apenas ha durado dos semanas. Este martes, Ghariba, una madre soltera, vulnerable y víctima de una estafa, fue desahuciada junto a su hijo de 9 años del piso en el que vivían desde hace dos años en el barrio de El Clot, en Barcelona.

A pesar de que el nuevo decreto ley de vivienda prohíbe los desahucios de personas no vulnerables y que viven en viviendas de grandes tenedores, la Justicia ha encontrado un resquicio para poder proceder al desahucio.

Ghariba, que había pagado hasta ahora todos los meses de su alquiler, cumplía todos los requisitos para poder acogerse al mecanismo de protección del escudo antidesahucios; sin embargo, no figuraba como titular en el contrato. Todo ello por una estafa: el hombre al que pagaba en realidad se lo realquilaba y nunca transfirió ese dinero al propietario del piso, la empresa Rambert 2001 SL.

La mujer descubrió que fue víctima de un engaño cuando le llegó la denuncia por impago. Fue entonces cuando contactó con el Sindicat d'Habitatge del Clot-Camp de l'Arpa, un sindicato de inquilinas de su barrio.

Pese a los intentos de los activistas de negociar, la empresa propietaria del inmueble que alquilaba se ha negado a negociar ni hacer un alquiler social a esta mujer, cuya vulnerabilidad está acreditada por los Servicios Sociales de la ciudad condal.

Los Mossos han procedido este martes al desalojo de Ghariba y su hijo de nueve años pese a la concentración de más de 70 personas a las puertas de su portal para tratar de impedirlo.

El de este martes fue el tercer intento de ejecutar esta expulsión. La primera, el 5 de octubre, tuvo que suspenderse por las fuertes lluvias que obligaron al Gobierno de Salvador Illa a declarar la alerta roja.

Días después, el pasado 14, se volvió a suspender por “falta de un dispositivo policial”, fijándose para este martes un nuevo intento, que es el que finalmente ha tenido éxito.

Con un par de bolsos y acompañada por su niño, Ghariba abandonó la que había sido su vivienda en los dos últimos años asegurando que "había sido estafada" tras alquilar con un contrato una habitación a una persona que desapareció.