Carles Puigdemont, este jueves en el programa 'Pla Seqüència' de La 2Cat (RTVE).
RTVE 'humaniza' a Puigdemont y muestra el huerto donde siembra patatas: "La Cataluña de la que me fui ya no existe"
El líder de Junts anuncia que lo primero que hará al volver a casa, tras la sentencia del TC, será visitar el cementerio en el que descansan sus padres.
Confirma que "un político del PSOE" le visitó tres veces en Bélgica para ofrecerle el indulto: "Le dije que sólo aceptaría la amnistía".
Más información: Llarena deja sin efecto la orden de detener a Puigdemont minutos después de que el TC amnistiase la malversación
Carles Puigdemont ya prepara las maletas para regresar a casa, pero se lamenta: "La Cataluña de la que me marché ya no existe".
"Cuando me fui había política y ahora influencers, entonces no había Inteligencia Artificial (IA)...", afirma el expresidente de la Generalitat, "es una Cataluña que desconozco. Estoy al día de todo, pero hay un filtro de la distancia".
Puigdemont ha realizado estas declaraciones en el canal regional de TVE en Cataluña, tras la sentencia del Tribunal Constitucional que allana el camino para su regreso a España.
El programa Pla Seqüència de La 2Cat (RTVE), presentado por el periodista Jordi Basté, ha ofrecido este jueves una entrevista íntima con el líder de Junts, poco antes de que abandone la Casa de la República, en Waterloo (Bélgica).
Puigdemont ha admitido que tiene "ganas de volver desde hace nueve años".
Aquesta nit, a #PlaSeqüència, Jordi Basté visita Carles Puigdemont a Waterloo. Una conversa , més enllà de la política, per descobrir com ha viscut aquests anys lluny de Catalunya i com l'exili ha marcat la seva vida. ⌚ 22:35 h a La 2Cat i a RTVE Play #La2Cat #LaQueParlaComTu https://t.co/8HsjmMItvv
— RTVE Catalunya (@RTVECatalunya) October 15, 2026
Ha mostrado el pequeño huerto en el que siembra patatas, la sala en la que graba sus vídeos ("los edito yo mismo", ha explicado) y ha anunciado que lo primero que hará al llegar a Cataluña, "una vez resuelva el tema institucional", será visitar el cementerio en el que descansan sus padres.
Porque, ha relatado, debido a la orden de detención que todavía pesaba sobre él, tuvo que seguir el entierro de su padre por Skype: "Fue muy duro, muy jodido. Me pusieron una cámara y lo pude seguir todo por videoconferencia".
Puigdemont también se ha puesto al volante del coche con matrícula belga personalizada "1-O-2017" (la fecha del referéndum ilegal de independencia que convocó) para conducir a Basté a la estación de tren.
Antes, ha intentado derribar un mito: ha asegurado que no es cierto que huyera de España escondido en el maletero del coche.
"En el coche que me llevaba al exilio, llevaba americana y corbata, iba vestido de president, para evitar la humillación si me detenían", ha relatado.
Llevaba una bolsa de mano, y una maleta con lo imprescindible.
Aquella primera noche tras su huida, el 29 de octubre de 2017, se alojó en el hotel Chambord de Bruselas.
Pero, a la mañana siguiente, "llegó la prensa española enseguida, creo que por la indiscreción del recepcionista. También estaban los servicios secretos [españoles] buscándome", ha explicado, por lo que tuvo que cambiarse de hotel.
Puigdemont ha asegurado que, al llegar a Bélgica, era consciente de que quizá nunca podría regresar a casa: "Me preparé psicológicamente porque sabía que sería duro".
"Sabía que el exilio podía alargarse", ha dicho, pero confiaba que "con la lucha en Europa las posiciones españolas se irían debilitando y, al final, la situación sería insostenible para el Estado español".
Ha confirmado que, tras la llegada de Pedro Sánchez a la Moncloa, un "político del PSOE" cuya identidad no ha querido revelar le visitó tres veces en Bélgica para ofrecerle el indulto.
Pero aceptar esa oferta suponía ser detenido, juzgado y condenado. Por tanto, el indulto aprobado por el Consejo de Ministros sólo le llegaría tras pasar por la prisión.
"Le dije que sólo aceptaba amnistía porque era solución política", ha indicado durante el programa. En caso contrario, "estaba dispuesto a quedarme aquí toda la vida. Me dijo que de la amnistía no se podía ni hablar".
Pero luego, "cambiaron las cosas, cuando nuestros votos se hicieron decisivos en el Parlamento español". Tras las elecciones generales de 2023, Sánchez decidió aceptar la exigencia de Puigdemont, para poder seguir en la Moncloa.
También ha relatado su visita relámpago a Barcelona, el 8 de agosto de 2024, coincidiendo con el debate de Salvador Illa en el Parlament. Fue visto y no visto.
Puigdemont ha asegurado que pretendía cumplir su palabra y "entrar al Parlament". Pero "blindaron el Parque de la Ciudadela de una forma ignominiosa", por lo que tuvo que optar por el plan b.
Pronunció una breve arenga desde el escenario que había montado Junts, ante el Parque de la Ciudadela, y después emprendió la huida en un coche, acompañado por Jordi Turull.
Los Mossos alegaron que no pudieron seguirle, porque un semáforo cambió de color.
"Hoy no vamos a hablar de política", ha anunciado Jordi Basté al iniciar el programa. Así que la conversación se ha centrado en la vida diaria de Puigdemont en la casa de Waterloo, mientras prepara el regreso a España.
Puigdemont ha explicado que lee muchos libros sobre geopolítica y sobre "el exilio". No le gusta ver series, pero sí "las películas clásicas que tienen un buen guion, con fotografía en blanco y negro".
Y ha dejado una última reflexión sobre geopolítica: "Trump es una gran desgracia", ha señalado Puigdemont en la entrevista, "ha conseguido la percepción europea creciente de que EEUU ya no es un aliado, sino una amenaza para Europa".
Pero a su juicio, al menos tiene un lado bueno: la creciente conciencia de que es necesaria "una Europa fuerte militarmente, más soberana en términos de defensa y tecnológicos".
El Tribunal Constitucional aprobó el pasado 6 de octubre (por 7 votos a 5) la ponencia de Cándido Conde-Pumpido que ordenaba al Tribunal Supremo aplicar la ley de amnistía al delito de malversación.
Acto seguido, el magistrado Pablo Llarena dejó sin efecto la orden nacional de detención que aún pesaba sobre el líder de Junts.
El Tribunal de Cuentas removió el miércoles el último obstáculo. En aplicación de la sentencia del TC, ha absuelto del delito de malversación a Carles Puigdemont y Artur Mas, a Oriol Junqueras y una treintena de excargos de la Generalitat, por la organización del referéndum ilegal del 1-O.