El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, con un corrillo de periodistas tras su comparecencia.

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, con un corrillo de periodistas tras su comparecencia. Mariscal Efe

Política

Feijóo: "¡Por fin! Sánchez convoca por miedo a que se sepa todo, yo quiero decir en 54 días que el muro ya no existe"

El líder del PP pide "otro rumbo" para España y anima a elegir entre "decadencia o cambio, división o cambio, corrupción o cambio".

Más información: Sánchez convoca elecciones el 29-N para "doblegar a las élites" porque "en el Parlamento se pisan los intereses de la gente".

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Feijóo celebra el adelanto electoral al 29 de noviembre y plantea la cita como una elección entre «decadencia o cambio» y dos modelos de país.

El líder del PP acusa a Sánchez de convocar por miedo a que se conozcan más detalles de los casos de corrupción que, según él, rodean al Gobierno.

Feijóo atribuye el fin anticipado de la legislatura a la falta de mayoría parlamentaria, evidenciada tras la caída de los decretos de vivienda.

El presidente del PP promete reconstrucción económica, institucional y moral, pide movilización a sus votantes y asegura que «se sabrá todo».

"¡Por fin!"

Ésas fueron las primeras palabras de Alberto Núñez Feijóo ante el atril de la sala de prensa de la sede nacional del PP.

Había entrado en la estancia sonriendo satisfecho, con paso corto y acelerado, ése que denota autocontrol ante una prisa interna.

Las ganas que tiene de darle "otro rumbo" a España y de anunciar "dentro de 54 días que ya no hay muro" se le escapaban de la boca, algo más trastabillada que otras veces.

La declaración institucional del líder de la oposición, tras el anuncio de convocatoria anticipada de elecciones generales para el 29 de noviembre, fue un compendio de los mensajes lanzados por su equipo de comunicación en los meses pasados.

Y todos se resumen en uno: "Lo que vamos a elegir, por fin, el 29 de noviembre no es entre dos partidos, sino entre dos modelos, uno de único interés personalista y otro de reconstrucción de la nación. Es decir, resumió "Entre decadencia o cambio, división o cambio, corrupción o cambio".

La verdad, es que si no lo había hecho el mismo día de la investidura de Pedro Sánchez, el 16 de noviembre de 2023, la precampaña empezó 21 minutos antes de que compareciera Feijóo en la sede de Génova.

Es decir, cuando su equipo de prensa confirmaba que el líder de la oposición "y candidato del PP" mantenía su compromiso de acudir el congreso de la empresa familiar, agendado para este lunes a mediodía.

"No se puede empezar una precampaña dejando tiradas a las personas que te esperan. Sánchez no irá. Feijóo sí. Y hasta en esas cosas somos diferentes", explicaba esta fuente de la dirección popular.

"A punto de ser pasado"

Una hora después de la comparecencia de Sánchez en Moncloa, clavada, Feijóo compareció en la sede nacional del PP con el objetivo de desmontar la apelación del presidente a "seguir avanzando" con una enmienda a la totalidad: "¿Alguien quiere cuatro años más de esto?", se preguntó.

Es decir, "cuatro años más de una gran mentira, de política sin escrúpulos, de ambición de poder sin límites, de hacer cualquier cosa con tal de resistir".

O lo que es lo mismo, de "hacer a los españoles rehenes" de un proyecto que, "como era personal", no trabajaba por sus intereses sino por los del inquilino de la Moncloa.

La convocatoria anticipada de elecciones, precipitada tras la caída de los dos decretos de vivienda el viernes, permite al PP presentar "el fracaso de la legislatura" encuadrado en esa derrota parlamentaria.

"Ocho años de fracaso de gestión, y una legislatura imposible que nunca debió comenzar", sostiene Feijóo.

Para el líder popular, Sánchez no ha devuelto la palabra a los españoles por iniciativa propia, sino por el "miedo a que todo se sepa". A que sigan saliendo "los detalles de lo que queda por saberse de la enorme maraña de corrupción que le rodea, la acumulación de casos más grave de la democracia".

Para Feijóo, este nuevo "truco de magia" de Sánchez es, en realidad, un "último recurso desesperado para esparcir ese miedo en la población". Y lo atribuye a una concepción autocrática del poder: "El temor a la alternancia es un sentimiento profundamente antidemocrático".

En todo caso, agarrado a un atril adornado con el lema El cambio está más cerca, apretó las manos y alentó a sus masas: "Pero hay antídoto, todo eso aún no es pasado, pero está a punto de serlo si no nos confiamos".

"Todo se sabrá"

En el despacho de Feijóo en la planta 7 de este edificio sede nacional del PP sigue respirándose la frustración de los errores cometidos en la pasada campaña, la del 23-J. Cuando todo parecía ganado, y alguien decidió "contenerse para no equivocarse", todo se perdió por un puñado de votos.

Ahora el PP ataca en todos los frentes, propone en todos los frentes, no deja pasar una... aunque en eso también desgaste a su líder en todos los frentes. Hay quien se lo advierte a Feijóo, y a quien lo hace, él le contesta pidiendo más.

"Queremos pasar página"; continuó desgranando este lunes por la mañana, "y lo bueno es que eso ya no depende de lo que haga el Gobierno, depende de completar nuestro trabajo. ¡Está en nuestras manos!", proclamó.

"Y si la gente responde, sé que en buena medida estará en las mías dentro de 54 días", asumió.

Y con eso, ya más apoyado que agarrado al atril, asentado en la tensión de la campaña y de los posibles cuatro años de después, advirtió: "Soy consciente del trabajo de reconstrucción", económica, política, institucional, moral y emocional "que viene por delante".

Y lanzó tres mensajes a tres públicos distintos. A los votantes que, frustrados, se fueron del PP a Vox: "No me temblará el pulso".

A los que se están añadiendo desde el PSOE y les da cosica votar PP: "No traicionaré la confianza".

Y a Pedro Sánchez: "Se sabrá todo. Y se hará todo para que se sepa".

"Corrupción política y moral"

Feijóo habló con ganas de hablar, pronunciando palabras que deseaba decir, como quien lleva años guiando a los suyos en el desierto y ve, al fondo, la tierra prometida.

Por fin.

Por eso, para él es una esperanza en una misión personal, pero para Sánchez lo ve como eso: el fin. El fin abrupto "de una escapada" de mala gestión, de "corrupción económica, política y moral" y de personalismo colonizador de las instituciones.

La derrota de los decretos, con Junts alineado con PP y Vox, esgrime Génova, ha evidenciado que nunca hubo una "mayoría progresista", pese a que el presidente del Gobierno ha vuelto a esgrimirla este lunes.

Que todo fue una suma coyuntural de intereses sin capacidad para asegurar ni la aprobación de sus normas ni unos Presupuestos Generales del Estado. Se cierra la legislatura sin que se haya siquiera presentado un solo proyecto de cuentas públicas.

Sánchez defendió hasta hace una semana que agotaría la legislatura hasta 2027, que las elecciones se celebrarían "cuando tocan" y que el Ejecutivo presentaría las cuentas públicas para 2027 "en tiempo y forma".

Todo eso ha sido, es y seguirá siendo hasta el 29-N, munición para el PP, cuyo líder ya le advirtió, al saludarlo tras ser investido, de que todo esto era "un error".