El expresidente del Gobierno, José María Aznar, en un encuentro en mayo.

El expresidente del Gobierno, José María Aznar, en un encuentro en mayo. Alejandro Martínez Vélez Europa Press

Política

Aznar visita este jueves Ceuta tras haber criticado la "incapacidad" del Gobierno y la "política servil" con Marruecos

FAES calificaba de "un ridículo de tamaño continental" la política migratoria española y pidió la dimisión de Saiz al inicio de la crisis.

Más información: Sánchez apura hasta el límite su inevitable comparecencia en el Congreso para rendir cuentas sobre la grave crisis de Ceuta.

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José María Aznar visita Ceuta este jueves en plena crisis migratoria tras la entrada masiva de unos 80.000 inmigrantes desde Marruecos.

FAES, fundación presidida por Aznar, ha criticado la "incapacidad" del Gobierno para gestionar la crisis y la política "servil" hacia Marruecos.

La fundación responsabiliza al Ejecutivo de no prever la sentencia del Supremo que impide devoluciones en caliente y de no reforzar el control fronterizo.

FAES pidió la dimisión de la ministra de Migraciones, Elma Saiz, y reclama una política migratoria más estricta y efectiva para España.

El expresidente del Gobierno José María Aznar visitará este jueves Ceuta con motivo de la crisis que vive la ciudad autónoma desde finales de julio tras la entrada masiva de unos 80.000 inmigrantes desde la frontera con Marruecos.

FAES, la fundación que dirige el exjefe de Gobierno, ha confirmado a Europa Press que el exjefe de Gobierno se desplazará al enclave. Allí, previsiblemente se reunirá con el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, también del Partido Popular, como han hecho otros miembros de la formación como el presidente andaluz Juanma Moreno.

El think tank español criticó a finales de julio la "incapacidad" del Gobierno de Pedro Sánchez para gestionar la crisis migratoria. También afeó al Ejecutivo no haber podido prever el alcance de la sentencia del Tribunal Supremo que prohibía las 'devoluciones en caliente' y el "efecto llamada" que iba a tener respecto a otras personas que quisieran acceder a España.

En un comunicado compartido el 31 de julio, la fundación criticaba que no se hubieran reforzado los dispositivos de control en la frontera compartida con Marruecos.

Apuntaban también en dicho texto a que el Gobierno tenía una "actitud claudicante" respecto a Marruecos por la cual Ceuta y Melilla "han sido literalmente abandonadas" y la atribuían al sometimiento a la "asfixia comercial marroquí". Definían las políticas desarrolladas hacia el reino alauita como "serviles" y "trufada de concesiones inconfesables".

Pidieron también en los primeros días de la crisis la dimisión de la ministra de Migraciones, Elma Saiz. "No pueden permanecer un minuto más en el cargo después de haber cosechado un ridículo de tamaño continental", puntualizaron.

"España tiene pendiente dotarse de una verdadera política migratoria, con un control estricto de los flujos migratorios, una estrategia efectiva de cooperación con los países de origen, y un proyecto de integración realista. Nada de esto, a la luz de su trayectoria, está al alcance de un Gobierno incapaz de lidiar con la realidad porque necesita deformarla para pervivir", zanjaban sobre la política migratoria estatal.

"La sentencia interpreta que no es aplicable a los llegados a nado el régimen especial previsto para devolver en caliente a los extranjeros que consuman una entrada ilegal en territorio nacional", a lo que añadió que un Gobierno "diligente" habría instalado barreras en los espigones fronterizos para poder seguir ejecutando las devoluciones especiales permitidas por ley.