El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, en una imagen de archivo.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, en una imagen de archivo. Reuters

Política

Sánchez mantiene el pulso a Meloni y anuncia controles fronterizos ante la negativa de Italia de ceder a su ultimátum

Italia ha reiterado que no retiraran los controles hasta que "se hayan eliminado por completo los riesgos para la seguridad y el terrorismo".

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El Gobierno de Pedro Sánchez ha impuesto controles de pasaporte a viajeros procedentes de Italia, afectando a 1,2 millones de turistas italianos.

La medida es una respuesta a la suspensión temporal del espacio Schengen por parte de Italia hacia España tras la crisis migratoria de Ceuta.

España considera la decisión italiana como injusta y discriminatoria, mientras que Italia justifica los controles por motivos de seguridad.

El Gobierno español exige a Italia que retire los controles y advierte que mantendrá medidas proporcionales hasta el 7 de septiembre.

La tensión entre Italia y España se recrudece. Después del rotundo "no" del Ejecutivo de Giorgia Meloni al ultimátum del Gobierno para retirar los controles antes del domingo, el Ejecutivo de Pedro Sánchez ha movido ficha y ha anunciado que establecerán controles fronterizos a los viajeros que provengan de Italia.

Los controles comenzaran a partir de las 00:00 horas de este sábado 8 de agosto. Consistirán en el control de identidad (pasaporte) y nacionalidad de los viajeros y, en caso de nacionales de terceros estados, visa permiso de residencia.

Pocas horas antes, la mandataria italiana había mantenido su posición ante el ultimátum del Ejecutivo que amenazaba con imponer acciones contra Italia y había reiterado que la medida no sería revisada hasta el 15 de agosto.

En un comunicado, Roma afirmó que la suspensión del acuerdo Schengen se mantendrá hasta esa fecha, en la que, según apuntan varias publicaciones en redes sociales, podría volver a producirse otra entrada masiva a Ceuta.

"No tenemos intención alguna de revisar la decisión de suspender la aplicación del Acuerdo de Schengen a los nacionales de terceros países que lleguen desde España, al menos hasta el 15 de agosto, y en ningún caso hasta que se hayan eliminado por completo los riesgos para la seguridad y el terrorismo en Italia", indica el comunicado del Gobierno italiano.

A pesar de la firmeza de sus palabras, el Gobierno italiano ha puntualizado que esta decisión "no menoscaba la relación con un país amigo como España".

A su vez, están dispuestos a continuar un "diálogo constructivo" con el Gobierno español si todas las circunstancias actuales dejan de existir.

"Mientras tanto, las autoridades fronterizas italianas harán todo lo posible para garantizar la máxima accesibilidad a los ciudadanos españoles y europeos, quienes, cabe destacar, no se ven afectados por el restablecimiento de los controles en las fronteras aéreas y marítimas", concluye la nota.

El Ejecutivo español había tratado de disuadir al Gobierno de Meloni de retirar la suspensión a través de un comunicado en el que amenazaban con adoptar "medidas proporcionales para proteger los intereses y la dignidad de los españoles".

Sin embargo, el texto compartido por Moncloa no especificaba las actuaciones a tomar en caso de no restablecerse la libre circulación que establece Schengen, espacio del que se planteó la expulsión de España, entre otros, por países como Italia o Finlandia.

Por su parte, la República Italiana estableció las medidas hasta finales de agosto aduciendo motivos de seguridad por la entrada masiva de decenas de miles de migrantes irregulares en Ceuta.

El Gobierno tomó la decisión como "injusta" y "sin precedentes en la historia reciente". Además, protestaron por una medida que se adoptó "sin aviso previo, de forma unilateral y con argumentos espurios que no se ajustan ni al Código de Fronteras Schengen ni a la verdad".

A su vez, el comunicado argumentaba que "ninguno de los migrantes que accedieron de forma irregular a Ceuta pudo ni puede entrar libremente al espacio Schengen" y que "la práctica totalidad de ellos ya ha retornado a Marruecos".

Lampedusa y "los intereses de la UE"

Para argumentar aun más su critica a la decisión de Italia, el Gobierno ha hecho referencia a la ayuda que dio España ante la llegada y entrada de migrantes irregulares a la isla de Lampedusa, un argumento que ya expuso el ministro de Exteriores, José Manuel Albares.

Además, el Gobierno ha afeado la actitud de los italianos al asegurar que Italia es el miembro de la UE con más entradas irregulares, "duplicando las de España".

Moncloa ha destacado además que siempre se ha mostrado "solidaria" con el país, "acogiendo parte de los migrantes que llegaron a Lampedusa en 2023 y abriendo sus puertos de forma recurrente a migrantes que son rescatados en la ruta del Mediterráneo central".

Por ello, han calificado las actuaciones actuales en frontera con ciudadanos españoles como "injustas, contraria a los intereses de la UE y discriminatoria para la población española", por lo que en el texto apelan a que "el europeísmo, el sentido común y la buena fe se impongan".

"Los gobiernos están para impulsar el entendimiento entre países y el interés general de sus poblaciones, no para crear fracturas y conflictos estériles impulsados por motivaciones electorales internas", zanjaba el comunicado de Moncloa.

"No hay motivos"

Siguiendo la posición del Ejecutivo, el ministro Albares ha asegurado a Efe que "no hay ningún motivo" para que Italia mantenga los controles en las fronteras aéreas y marítimas con España.

De la misma forma, Albares ha destacado que la crisis migratoria de Ceuta ya está "canalizada y reconducida".

"No hay ningún motivo para introducir estas medidas. La situación en Ceuta y Melilla está de manera muy amplia canalizada y reconducida", ha afirmado Albares, quien acompaña al rey Felipe VI en Cali con motivo de la investidura del presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella.

"La mayor parte de las personas que entraron irregularmente a Ceuta han sido ya devueltas", ha añadido Albares.

Además, el dirigente ha confirmado la solicitud al Gobierno italiano de rectificar y poner fin a los controles fronterizos, a la vez que ha reiterado que España adoptará medidas proporcionales para proteger los intereses y la dignidad de sus ciudadanos.