Pedro Sánchez, durante su comparecencia pública en Ceuta junto a Fernando Grande Marlaska..

Pedro Sánchez, durante su comparecencia pública en Ceuta junto a Fernando Grande Marlaska..

Política

Los críticos del PSOE denuncian la censura interna por la crisis de Ceuta y la falta de explicaciones de Ferraz

Reactiva critica la "presión" desde las direcciones autonómicas y locales a compañeros que en los últimos días han expresado en redes sociales sus dudas.

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Diego González | Agencias
Publicada
Las claves

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El grupo socialista Reactiva denuncia que la dirección del PSOE está censurando las críticas internas sobre la gestión de la crisis migratoria en Ceuta.

Acusan a las direcciones regionales y locales de presionar a militantes para que borren publicaciones o callen sus opiniones en redes sociales.

Reactiva reclama explicaciones claras sobre la coordinación con Marruecos y critica la falta de transparencia y recursos en la gestión de la crisis.

Piden que la discrepancia interna sea escuchada y no tratada como un problema de imagen, defendiendo una gestión migratoria ordenada y transparente.

El grupo de opinión socialista Reactiva considera que la dirección federal del PSOE no ha dado las explicaciones oportunas tras la crisis migratoria de Ceuta y además ha denunciado que en distintas federaciones se está silenciando las crítica interna.

Aseguran que se está produciendo "presión" desde las direcciones autonómicas y locales a compañeros que en los últimos días han expresado en redes sociales sus dudas, preocupación o críticas sobre la gestión y las explicaciones sobre la "avalancha migratoria" que sufrió el pasado jueves 30 de julio la ciudad autónoma.

"La respuesta, en no pocos casos, no ha sido el debate ni la escucha: ha sido la presión, directa o velada, desde ejecutivas regionales y locales para que borren publicaciones, rectifiquen su opinión o simplemente callen", señalan en una carta a los militantes a la que ha tenido acceso Europa Press.

"Cuando un compañero recibe una llamada, un aviso informal o una advertencia orgánica por opinar con respeto sobre un asunto que preocupa, y mucho, a la ciudadanía, lo que se está protegiendo no es el partido" sino "la comodidad de quienes no quieren que se hable del asunto", indican a continuación.

Reactiva considera que existe un "silencio impuesto" y que un partido democrático no puede pedir a su militancia que "calle en redes" lo que la dirección "no se atreve a explicar en los órganos internos". "La discrepancia interna, expresada con respeto, no es deslealtad: es la prueba de que el partido sigue vivo. Silenciarla no lo protege, lo vacía por dentro, militante a militante", señalan.

Por tanto expresan su respaldo a los militantes socialistas que hayan sido "señalados, presionados, amenazados con medidas orgánicas o "invitado a no meterse en líos" por opinar sobre Ceuta. Reclaman que se les escuche y que se deje de tratar a la crítica interna como "un problema de imagen que hay que apagar en lugar de un síntoma que hay que atender".

¿Qué ha fallado?

Ante esta "avalancha migratoria" que se ha convertido en la "mayor crisis política en décadas" en Ceuta, desde Reactiva critican que la militancia del PSOE y la ciudadanía no reciba "explicaciones claras" sobre lo que ha fallado en la coordinación con Marruecos. También piden saber por qué los recursos de acogida llevaban meses desbordados y qué plan tiene el Gobierno más allá del retorno inmediato de los migrantes que cruzaron irregularmente.

Aunque aseguran que no comparten el uso que hace la derecha de esta crisis consideran que las explicaciones del Ejecutivo llegan tarde, buscan culpar a otros y por tanto no rinden cuentas.

Apuntan además que no existe una relación "transparente y ordenada" con Marruecos sino que esta "se explica de una manera y otra según convenga en cada momento".

"No es de recibo que un día se hable de una relación bilateral excelente y modélica y al siguiente, cuando estalla una crisis como la de Ceuta, esa misma relación se convierta de repente en la explicación de todo lo que ha fallado".

En ese sentido señalan que ser progresista no consiste en "mirar hacia otro lado ante el descontrol de fronteras" y piden una gestión ordenada, previsible y bien dotada de recursos. Recalcan por tanto que defender fronteras que funcionen, procesos de asilo ágiles y una cooperación real con los países de origen y tránsito es la única manera "seria" de defender los principios socialistas. "En lugar de dejar que el caos y la improvisación acaben legitimando los discursos de quienes solo ofrecen cierre y exclusión".