El candidato de Vox a la Presidencia de la Junta, Manuel Gavira, este domingo.

El candidato de Vox a la Presidencia de la Junta, Manuel Gavira, este domingo. E.P.

Política ELECCIONES ANDALUCÍA 2026

Vox sólo sube medio punto, no pide entrar en la Junta pero promete hacer valer la exigencia de la "prioridad nacional"

Los de Santiago Abascal logran 15 escaños y disparan su voto en Almería, donde superan por primera vez al PSOE.

Más información: Amarga goleada: Juanma Moreno le saca 19 puntos a un PSOE aún más hundido pero necesita a Vox para la mayoría

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Las claves

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Vox sube medio punto en Andalucía, logrando 15 escaños y el 13,82% de los votos, y se mantiene como árbitro clave tras la pérdida de la mayoría absoluta del PP.

El partido no exige entrar en la Junta, pero condiciona cualquier apoyo al PP a la negociación y a la defensa de la "prioridad nacional".

Vox exige endurecer políticas migratorias, priorizar a los españoles en ayudas y servicios públicos y proteger el campo andaluz frente a la competencia extranjera.

En Almería, Vox se convierte en segunda fuerza con el 23,1% de los votos, superando por primera vez al PSOE y logrando gran avance en municipios como El Ejido.

Vox logró este domingo un crecimiento mucho más limitado que el cosechado en otros territorios, pero suficiente para volver a convertirse en árbitro de la política andaluza.

El partido de Santiago Abascal obtuvo 15 escaños y el 13,82% de los votos, frente a los 14 diputados y el 13,47% que consiguió en las elecciones de 2022.

Un avance de apenas medio punto que contrasta con las fuertes subidas registradas este año en Extremadura, Aragón o Castilla y León, pero que deja a los de Abascal con la llave de la legislatura tras la pérdida de la mayoría absoluta del PP de Juanma Moreno.

En Vox, el ambiente era de euforia. Porque las encuestas dieron por hecho durante toda la campaña que el PP retendría la Junta sin necesidad de pactos y que Vox apenas mejoraría resultados.

Por eso, la dirección nacional rebajó expectativas desde el inicio para evitar repetir el escenario de Castilla y León, cuando el partido logró entonces su mejor porcentaje histórico pero el resultado quedó ensombrecido por no alcanzar el umbral del 20% que algunos anticipaban.

Esta vez, en cambio, Vox interpreta el resultado como una victoria. Andalucía vuelve a colocar al partido en una posición "decisiva por cuarta vez" en este ciclo electoral, como destacó Santiago Abascal desde la sede nacional de Bambú.

Ya ocurrió en 2018, cuando irrumpió por primera vez en el Parlamento andaluz con 12 diputados y facilitó la salida del PSOE de San Telmo apoyando el Gobierno de PP y Ciudadanos.

Entonces Vox se quedó fuera del Ejecutivo.

Ahora, por el momento, tampoco aclara qué hará. Ni Abascal ni el candidato, Manuel Gavira, despejaron durante la noche electoral si exigirán entrar en la Junta con consejerías propias o si optarán por una fórmula de apoyo externo.

De hecho, este mismo lunes, Gavira ha evitado concretar en declaraciones a RNE si Vox exigirá entrar en el Gobierno y ha aseguro que su prioridad es "cambiar de rumbo" en Andalucía.

"Hay mucha gente que tiene prisa por repartirse los sillones y nosotros tenemos muchísima prisa por cambiar de rumbo en Andalucía", ha dicho.

En Extremadura y Aragón, Vox sí ha acabado formando parte de los ejecutivos autonómicos. Y en Castilla y León, aunque las negociaciones siguen abiertas, en el partido también dan por hecho que acabarán entrando en el Gobierno.

La diferencia en Andalucía es que Juanma Moreno sólo necesita dos escaños para alcanzar la mayoría absoluta, un escenario distinto al de otras comunidades donde la dependencia de Vox era mucho mayor.

En cualquier caso, fuentes de Vox sí explican que no habrá una "abstención gratuita" y que cualquier apoyo al PP estará sujeto a "negociación".

"Prioridad nacional"

Lo que sí dejaron claro ambos es que el PP tendrá que "escuchar" a los más de medio millón de andaluces que han respaldado sus siglas. Y ahí vuelve a aparecer la principal exigencia de Vox: la "prioridad nacional".

Desde que Vox introdujo ese concepto en los pactos de Gobierno de Extremadura y Aragón, el partido lo ha convertido en uno de los ejes de su discurso.

Bajo ese paraguas engloba el endurecimiento de las políticas migratorias, la prioridad de los españoles en el acceso a ayudas y servicios públicos y una mayor protección del campo andaluz frente al acuerdo con Mercosur y la competencia de productos del norte de África.

"Más campo, más agricultura, más ganadería y más pesca", resumió Gavira en la sede de Vox en Sevilla, que interrumpieron varias veces su discurso con gritos de "prioridad nacional".

Aunque, hasta que no se reforme la Ley Orgánica de Extranjería, para lo cual se requiere mayoría absoluta en el Congreso, esa idea de "prioridad nacional" seguirá siendo simbólica.

Vox logra representación en las ocho provincias andaluzas, pero llama la atención el salto en Almería, donde se convierte en segunda fuerza con el 23,1% de los votos y adelanta por primera vez al PSOE.

El avance se concentra en municipios del poniente almeriense como El Ejido, donde Vox supera el 31% y dobla a los socialistas.