El diputado de Más Madrid, Emilio Delgado, durante una sesión plenaria en la Asamblea de Madrid.

El diputado de Más Madrid, Emilio Delgado, durante una sesión plenaria en la Asamblea de Madrid. A. Pérez Meca / Europa Press

Política

Más Madrid pide perseguir a los predicadores evangélicos en el Metro tras rechazar prohibir el burka en espacios públicos

La formación reclama endurecer la normativa contra las "sectas" pentecostales a la vez que vota en contra de limitar el velo integral en defensa de la "libertad religiosa" y la "convivencia".

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Más Madrid ha pedido endurecer la normativa del Metro para frenar la actividad de predicadores evangélicos, a quienes califican de "secta" y "timadores".

El partido rechaza prohibir el burka y el niqab en espacios públicos, defendiendo la libertad religiosa y la convivencia.

El consejero de Transportes respondió que la normativa actual ya permite actuar contra quienes alteren la convivencia en el Metro.

El debate reabre la discusión sobre la coherencia de Más Madrid respecto a las expresiones religiosas en espacios públicos.

Más Madrid ha llevado este jueves a la Asamblea de Madrid una ofensiva contra los predicadores evangélicos en Metro, a los que califica de "secta" y "timadores".

Lo hace tras haberse opuesto a prohibir el uso del burka o el niqab en espacios públicos, alegando motivos de "libertad religiosa" y "convivencia".

El diputado de Más Madrid Emilio Delgado cargó en el Pleno contra los "evangélicos pentecostales" por "entrar en los vagones a arengar a gente".

Por ello, pidió al Gobierno de Isabel Díaz Ayuso actualizar la normativa del suburbano para impedir que "sus amigos secuestren a la gente".

Delgado vinculó además a estos grupos con el movimiento MAGA y con Donald Trump, asegurando que existe en Madrid una "fuerza religiosa especialmente agresiva" que está provocando un "deterioro" de la convivencia en el transporte público.

La intervención de Más Madrid ha reabierto el debate sobre la posición del partido respecto a las expresiones religiosas en espacios públicos, especialmente después de que la formación haya votado reiteradamente contra iniciativas para restringir el uso del burka y el niqab.

Lo hizo en febrero en el Congreso de los Diputados, dentro del grupo Sumar, cuando Vox llevó una proposición de ley para prohibir el velo integral islámico en edificios y espacios públicos. Entonces, PSOE, Sumar, Podemos, ERC, PNV y Junts rechazaron la iniciativa, frente al apoyo de PP y Vox.

La misma postura mantuvo Más Madrid en la Asamblea regional el pasado septiembre, cuando Vox presentó una proposición para limitar el uso del velo islámico en determinados espacios públicos.

El problema en esta iniciativa, según defendió el PP, es que hablaba también del velo y no se limitaba a espacios públicos donde hubiera riesgo para la seguridad, sino también las calles.

Por ello, fue rechazada tanto por la izquierda como por el PP madrileño. Ayuso defendió entonces que prohibir el velo abriría la puerta a restringir otros símbolos religiosos como la kipá o los crucifijos y advirtió de que España es "un país aconfesional, no laico".

Sin embargo, la presidenta madrileña sí diferenció entre el velo islámico y prendas como el burka o el niqab, al considerar que pueden plantear problemas de seguridad o identificación. "Otra cosa diferente es que empecemos a hablar del burka, del pasamontañas y de todas aquellas prendas que además son un problema de seguridad", afirmó entonces en la Cámara regional.

Más Madrid también votó en contra recientemente de iniciativas similares impulsadas por Vox en ayuntamientos madrileños como Alcobendas o Boadilla del Monte, por poner algunos ejemplos. Allí, el Pleno aprobó prohibir el acceso con burka o niqab a dependencias municipales gracias a los votos de PP y Vox, mientras PSOE y Más Madrid rechazaron la medida al considerar que se estaba "legislando sobre algo que no existe".

¿Cuestión de religión?

El choque de este jueves en la Asamblea se produjo después de que Delgado reclamara endurecer las normas de Metro contra los predicadores religiosos. El consejero de Transportes, Jorge Rodrigo, respondió acusando a Más Madrid de tener una "obsesión" contra determinadas expresiones públicas cuando "no encajan con su visión ideológica".

Rodrigo defendió que el reglamento actual ya permite actuar contra quienes alteren la convivencia, incluidos los predicadores que molesten a los viajeros, y sostuvo que la izquierda "no ha traído esta cuestión por el ruido ni por la convivencia", sino "porque son cristianos". "Si estuvieran repartiendo propaganda comunista o predicando las bondades de la revolución boliviana, estarían bien calladitos", lanzó el consejero.

Durante su intervención, el titular de Transportes reivindicó además el dispositivo de seguridad desplegado en Metro de Madrid, con 1.656 vigilantes, más de 9.500 cámaras y cerca de 71.000 expedientes incoados en 2025, insistiendo en que el suburbano madrileño es "uno de los más seguros del mundo".