Alberto Núñez Feijóo, presidente del PP, saluda a Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, este miércoles en Bruselas.

Alberto Núñez Feijóo, presidente del PP, saluda a Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, este miércoles en Bruselas. EPP

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Feijóo pide a Cuba que entienda la crisis e inicie la transición a la democracia "abriéndose a la prosperidad y las inversiones"

Se reúne en Bruselas con Von der Leyen, Merz y Tajani para demostrar que "España es mucho más que su Gobierno". Denuncia la posición "indecente" de Sánchez en Venezuela y pregunta por los viajes de Zapatero a Caracas.

Más información: El Gobierno de Delcy califica a Zapatero como "el campeón de la paz" y agradece su papel en la Ley de Amnistía de Venezuela.

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Las claves

Feijóo pidió al régimen cubano aprovechar la crisis para iniciar una transición hacia la democracia, con inversiones privadas, propiedad y elecciones libres.

El líder del PP advirtió que la falta de reformas en Cuba podría llevar al país a una situación similar a la de Venezuela, marcada por la pobreza y el aislamiento internacional.

Feijóo criticó duramente al Gobierno español por hacer negocios con la dictadura venezolana y señaló la relación de José Luis Rodríguez Zapatero con el régimen de Maduro.

Durante su visita a Bruselas, Feijóo defendió el fortalecimiento de las relaciones entre la UE y Latinoamérica y subrayó la importancia de que España ejerza un papel de liderazgo en la región.

Alberto Núñez Feijóo lanzó este miércoles en Bruselas un llamamiento directo al dictador cubano Miguel Díaz-Canel. Le pidió que aproveche el momento de crisis del régimen para iniciar ya la transición: que Cuba se abra "a la prosperidad y la democracia", con inversión privada, reconocimiento de la propiedad y elecciones libres.

"El pueblo cubano no merece vivir la situación de pobreza absoluta que está padeciendo", afirmó el líder del PP durante su coloquio con Tomi Huhtanen, director ejecutivo del Martens Centre, justo antes de la celebración del 50º aniversario del PP Europeo.

Feijóo confesó que Cuba le duele "especialmente" porque la conoce y la quiere: "Me parece un país espléndido".

El mensaje al régimen de La Habana fue también un aviso sobre las consecuencias de no actuar, señalando a Venezuela como ejemplo de adónde conduce la cerrazón: décadas de dictadura, pobreza y aislamiento internacional.

Feijóo subrayó que Cuba, Nicaragua y Venezuela son "lugares donde el pueblo no tiene esos derechos básicos" y que Europa tiene la obligación de señalarlos.

Fue en ese punto donde la crítica a Pedro Sánchez se volvió más incisiva. Feijóo denunció que España no sólo ha "mirado para otro lado" ante el régimen venezolano durante casi dos décadas, sino que "ha aprovechado para hacer negocios con la dictadura".

El líder del PP español calificó esa conducta de "indecente" y apuntó directamente al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero: "¿Cómo es posible que haya ido a Venezuela prácticamente todos los meses durante varios años? ¿Qué iba a buscar? ¿Qué iba a consolidar?".

Feijóo, en todo caso, anticipó que la respuesta podría llegar pronto: "Veremos qué información va saliendo en las próximas semanas".

Bilaterales de alto nivel

Mientras Sánchez llegaba a Bruselas para acudir, este jueves, al Consejo Europeo "en mayor soledad que nunca", Feijóo desplegó en Bruselas una agenda bilateral de alto nivel.

Se reunió con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; el canciller alemán, Friedrich Merz; el vicepresidente del Gobierno italiano, Antonio Tajani; el presidente de Chipre, Nikos Cristodoulides; y el líder del partido Kataeb libanés, Samy Gemayel.

El mensaje fue inequívoco: "España es mucho más que su Gobierno" y existe "una alternativa sólida también en política exterior".

El coloquio con Huhtanen sirvió, esencialmente, para que Feijóo trazara su visión estratégica sobre la relación "imprescindible" entre la UE y Latinoamérica, con España de cordón umbilical.

Defendió que el acuerdo comercial con Mercosur "es necesario" y rechazó cualquier tentación autárquica: "Europa tiene que abrirse al mundo".

Pero marcó una línea roja: el cumplimiento estricto de las salvaguardas agrícolas. "Si se cumplen, los agricultores y ganaderos europeos pueden estar tranquilos. Si no se cumplen, no; pero eso es responsabilidad de la UE".

Feijóo situó el debate en clave geopolítica. Advirtió de que el espacio que Europa no ocupe en América Latina lo ocupará China. "O lo ocupamos nosotros o lo ocupan los chinos", dijo sin ambages.

Definió Hispanoamérica como "un lugar para invertir, no para extraer" y reclamó que España recupere su papel de puente entre los dos continentes. La frase que resumió su tesis fue rotunda: "Cuando España lidera en Hispanoamérica, Europa gana influencia".

El viaje a Bruselas tiene también una dimensión de política doméstica. Feijóo aprovechó el foro europeo para recordar el plan de emergencia energética del PP, aprobado ese mismo miércoles en el Senado.

Denunció que el Gobierno "sigue dilatando cualquier medida" mientras los españoles pagan más por los combustibles como consecuencia del conflicto en Irán. "No se puede enarbolar con una mano la pancarta del 'no a la guerra' y con la otra recaudar más por la guerra", afirmó.

La jornada del jueves completará la agenda con la cumbre del Partido Popular Europeo, que celebra su medio siglo de vida, previa a la reunión de jefes de Estado del Consejo Europeo.