El candidato del PP a la reelección en la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, a su llegada al seguimiento de la noche electoral, en Salamanca.

El candidato del PP a la reelección en la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, a su llegada al seguimiento de la noche electoral, en Salamanca. EP

Política ELECCIONES CASTILLA Y LEÓN

Gran victoria de Mañueco, que amplía su ventaja ante un PSOE que también crece, mientras Vox no cumple sus expectativas

Los socialistas detienen su debacle 'robando' dos escaños a Soria Ya, en la provincia donde Martínez es alcalde. El PP sumará cuatro décadas de gobierno si hay pacto con Vox, que paga los bloqueos en Extremadura y Aragón.

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Las claves

El PP de Alfonso Fernández Mañueco amplía su ventaja en Castilla y León, logrando 33 escaños y consolidando más de 40 años de gobierno.

El PSOE también crece, subiendo de 28 a 30 escaños, y frena su caída captando apoyos de Soria Ya y manteniendo su base en la región.

Vox aumenta solo un escaño (de 13 a 14) y no cumple las expectativas, quedando lejos de los apoyos augurados por algunos sondeos.

Los partidos localistas como Unión del Pueblo Leonés y Por Ávila mantienen representación, mientras Soria Ya pierde fuerza en beneficio del PSOE.

Alfonso Fernández Mañueco vuelve a ganar, y con claridad, en Castilla y León. El Partido Popular encadenará más de cuatro décadas de gobierno en la comunidad más extensa de España.

Y lo hará con un resultado espectacular: el PP logra cuatro puntos más (35,45% sobre 31,39%) y dos procuradores más que en 2022, pasando de 31 a 33.

Además, amplía de 1,3 a casi cinco puntos (4,7) su ventaja sobre el PSOE, que frena su debacle en otras regiones, subiendo de 28 a 30 escaños. Y el PP incluso duplica en apoyos a Vox (18,9%), que sólo crece un escaño (de 13 a 14).

Los populares consolidan así su fortaleza en el centro derecha, en pleno despegue de Vox, que parece tocar techo. La formación de derecha extrema finalmente no llega al 19%, cuando algunos sondeos le llegaron a augurar apoyos cercanos al 25%.

Así, queda claro que el PP está sabiendo dar con una tecla que ningún otro partido hermano en Europa ha hallado: la ola extremista en España también existe, pero en ese espacio electoral la hegemonía es, sólidamente, del partido de centro derecha.

"Gobernaremos como llevamos haciéndolo en los últimos años", recuerdan desde el entorno de Alberto Núñez Feijóo. "Porque nuestra última mayoría absoluta fue en 2011, antes de la ruptura del bipartidismo. Por tanto, nada cambia, salvo que el PP sube y la izquierda sigue perdiendo".

En una región tradicionalmente conservadora, Mañueco encabezaba, hasta este domingo, la etapa con resultados menos holgados para el PP, aunque también la más complicada. Pero ahora se ha despegado de todos... incluso cuando PSOE y Vox también suben levemente.

En 2019, el líder popular llegó al gobierno pese a haber quedado segundo, tras el socialista Luis Tudanca, gracias a la abstención de Ciudadanos.

En 2022 adelantó las elecciones para buscar una victoria holgada y tuvo que inaugurar las alianzas con Vox, a quien metió en el Gobierno.

El argumento que manejan los populares es contundente: "Después de casi 40 años gobernando Castilla y León, el desgaste lo evidencia el PSOE, no el PP".

Los populares llevan gobernando en Valladolid desde 1987, con José María Aznar desbancando al PSOE por primera vez, antes de irse a refundar el PP a nivel nacional, en 1989. Le sucedieron Jesús María Posada (89-91), Juan José Lucas (91-01) y Juan Vicente Herrera (01-19).

Martínez frena la sangría

Pero lo cierto es que el PSOE ha parado una debacle histórica. Porque Martínez, alcalde de Soria, le ha 'robado' dos procuradores a Soria Ya, y porque se queda el escaño de más que reparte Segovia en estas elecciones... una provincia en la que los socialistas retroceden en apoyos.

El candidato socialista capitaliza el haberse presentado como el menos 'sanchista' de todos los de esta sucesión de urnas regionales, y logra sostenerse en votos (30,7%), con prácticamente el mismo porcentaje de hace cuatro años.

Sólo en 1995 y en 2015 tuvo el PSOE un resultado peor al de este domingo. Pero en esa última ocasión, hace 11 años, el hoy desaparecido Podemos estaba en su cénit, con 11 procuradores y más del 16% del voto.

Después, los morados se diluyeron elección tras elección. Y este 15-M, curiosa coincidencia, desaparece definitivamente de las Cortes de CyL, donde alcanzaron un procurador en 2022, en coalición con IU, que esta vez iba con Sumar... y tampoco logra representación.

España, de derechas

La campaña del PSOE se inició centrada en cuestiones regionales, con Martínez incluso criticando las propuestas de Pedro Sánchez en financiación autonómica. Pero desde el inicio de la guerra en Irán, los socialistas trataron de movilizar a su electorado con el "No a la guerra" impuesto por Moncloa.

Pero los resultados dicen que ha sido más fuerte el "No a Sánchez": o bien los castellanos y leoneses no iban a votar, y no lo han hecho, pensando en la geopolítica global, o bien el PSOE sí ha sacado a electores de la abstención, y sus expectativas iban a ser aún peores.

Martínez llegó al domingo electoral, acompañado de Sánchez y del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, un leonés ejerciente, pero su clave ha estado en que las izquierdas radicales han desaparecido y en su terruño soriano.

En números, Martínez frena la sangría de Pilar Alegría, en Aragón, y Miguel Ángel Gallardo, en Extremadura, donde el descalabro fue total. Pero el diagnóstico, en definitiva, es parecido: nunca aspiró a gobernar.

"Ya es un partido pequeño", comentaban con mofa en Génova, "les basta con competir, ya no les importa no ganar".

Feijóo, rodeado de Alicia García, Elías Bendodo, Ester Muñoz y Miguel Tellado, durante la noche electoral de CyL.

Feijóo, rodeado de Alicia García, Elías Bendodo, Ester Muñoz y Miguel Tellado, durante la noche electoral de CyL. Tarek

Porque si el pasado diciembre, en Extremadura, la suma entre el partido de Alberto Núñez Feijóo y el de Santiago Abascal superó el 60% (más de derechas que Galicia, con alzas de los dos), en Aragón, hace cinco semanas, PP y Vox superaron el 52% de los votos.

Un escenario muy similar al de este 15-M en CyL, que consolida esa "España de derechas" que proclaman los populares: "¿Cuántas elecciones autonómicas tiene que perder el PSOE para que cambie de políticas y de políticos?", se preguntaban los populares al acabar la noche electoral en el despacho de Feijóo.

Porque aunque Vox crece apenas un punto desde las elecciones de 2022, es el PP el que crece con firmeza.

En aquellas urnas anticipadas, los de Santiago Abascal llegaban también en un momento emergente. Pero aun avanzando un poquito, el dato final de este domingo es mucho menos generoso de lo que se prometía Carlos Pollán, su candidato.

Según fuentes de la dirección del PP, "Castilla y León ha elegido más PP y menos izquierda, porque somos el partido que más sube mientras las izquierdas caen".

Y en el entorno de Mañueco se felicitaban por un resultado "espectacular", tras una campaña "con muy buenas pulsaciones" y con una base "muy movilizada e ilusionada".

Entre los partidos localistas, sólo aguantan Unión del Pueblo Leonés (UPL), que mantiene sus tres procuradores, y Por Ávila, que retiene su escaño, aunque ambos caen en apoyos.

A quien ha desplumado el PSOE es a Soria Ya... lo que quizá explique por qué el candidato socialista no dejó la alcaldía de la capital soriana.