El líder de Vox, Santiago Abascal, el pasado lunes 13 de octubre en la sede nacional del partido.

El líder de Vox, Santiago Abascal, el pasado lunes 13 de octubre en la sede nacional del partido. Efe

Política

Lérida, la provincia donde más crece Vox en afiliados: el debate migratorio dispara su base y ya roza los 70.000 en toda España

Vox roza los 70.000 afiliados, su máximo histórico. Solo un 6,8% tiene menos de 30 años, frente a un 22,3% que supera los 65.

Más información: Montse Lluís, negociadora de los acuerdos PP-Vox en 2023, nueva 'número dos' de Garriga en la dirección del partido

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Las claves

Vox experimenta un crecimiento significativo en Lérida, con un aumento del 9,6% en afiliaciones, impulsado por el debate sobre la inmigración.

En Cataluña, la inseguridad y la pérdida de identidad debido a la inmigración masiva son factores que aumentan las afiliaciones a Vox.

A nivel nacional, Vox alcanza un máximo histórico de 68.407 afiliados, con un objetivo de superar los 70.000 antes de fin de año.

Lérida se ha convertido en el símbolo del auge de Vox. Es la provincia donde más ha crecido el partido en afiliados durante el último trimestre: un 9,6% más, según los datos a los que ha tenido acceso EL ESPAÑOL.

Desde junio hasta septiembre, el partido de Santiago Abascal sumó aquí 23 nuevas altas. El debate sobre la inmigración explica, según fuentes de Vox, este impulso en una zona tradicionalmente difícil.

El crecimiento se nota también en Tarragona (+8,1%), la segunda provincia que más avanza en términos porcentuales.

¿Las razones? En Cataluña, "sin duda la creciente inseguridad y la pérdida de identidad fruto de la inmigración masiva" despiertan una reacción que se traduce en nuevas afiliaciones, aseguran fuentes de Vox a este periódico.

La tercera comunidad donde más sube la militancia es Navarra, con un incremento del 8% en los últimos tres meses y ya son 427 afiliados.

"Estábamos estancados en 370 antes del verano y ahora rozamos los 450", cuenta un cargo del partido en la Comunidad Foral en conversación con este periódico.

Además de la inmigración —"Chivite tiene la manga muy ancha"—, las fuentes consultadas apuntan a otro factor para explicar el alza en Navarra: la corrupción del PSOE y los informes de la UCO sobre el caso Koldo, cuyo epicentro se sitúa precisamente en esta comunidad, gobernada por la socialista María Chivite.

Creen que liderar la acusación popular les ha dado una gran visibilidad y eso se nota en las afiliaciones.

En cifras absolutas, el mayor número de altas se concentra en Andalucía (442), Madrid (363) y la Comunidad Valenciana (357).

Cerca de 70.000

Madrid, uno de los feudos históricos del partido, mantiene su fortaleza pese a la incógnita sobre el futuro político de Javier Ortega Smith de cara a 2027.

Por la cola, las provincias con menor dinamismo son Soria, Burgos, Albacete y Ceuta. En la primera, Vox apenas sumó dos nuevas altas, un incremento del 1,4%; en Burgos, siete (+1,5%); en Albacete 10 (+1,6%); y en Ceuta, tres (+1,6%).

A nivel nacional, Vox ha cerrado el mes de septiembre con 68.407 militantes tras lograr 2.284 nuevas altas en este tercer trimestre.

Es el máximo histórico de la formación desde su fundación en 2014. Y el partido aspira a superar el umbral de los 70.000 antes de fin de año.

Para ser militante de Vox es necesario abonar una cuota mensual de 11 euros, aunque el partido contempla reducciones para determinados colectivos. Los menores de 23 años, jubilados y familias numerosas pagan 5 euros al mes.

En cuanto al perfil de la militancia, refleja una clara mayoría de afiliados de mediana edad. Solo un 6,8% tiene menos de 30 años, mientras que el 22,3% supera los 65.

Aun así, los jóvenes ganan peso en territorios como Cataluña y País Vasco, sobre todo en Lérida y Vizcaya, donde los menores de 30 años representan ya hasta el 12%, una proporción que duplica la media nacional.

Este tirón orgánico se produce, además, en un momento en el que todas las encuestas son optimistas para Vox. La última de SocioMétrica para EL ESPAÑOL sitúa a los de Abascal con 55 escaños, frente a los 33 actuales, y un 16,6% del voto estimado.

Estos datos llegan cuando se cumplen tres años del aterrizaje de Ignacio Garriga en la secretaría general, el 6 de octubre de 2022.

Durante este periodo, Garriga ha tratado de reforzar el aparato interno, aunque el partido se ha enfrentado a varias crisis internas, con salidas traumáticas como la de Iván Espinosa de los Monteros, Rocío Monasterio o Juan García-Gallardo.

Públicamente, y siempre que estalla un incendio, la dirección insiste en que para Vox "lo importante son las ideas, no las personas". Así lo verbalizan siempre sus distintos portavoces: "Nadie es imprescindible" (José Antonio Fúster), "el proyecto trasciende a las personas" (Pepa Millán).

Y parece que ese mensaje cala en sus potenciales votantes. Esas salidas no parece que le estén reportando un desgaste electoral.

En privado, sin embargo, admiten que hay mucha labor de fontanería pendiente de cara a las nuevas citas con las urnas. Eso se traducirá, lógicamente, en una limpieza en las listas electorales.

Ese reemplazo de caras ya ha arrancado. El pasado 10 de febrero, Abascal anunció una nueva reestructuración del partido con la designación de 12 nuevos portavoces.

Figuras "emergentes"

Se trata de "figuras emergentes" del partido y, por supuesto, de la "máxima confianza" de Bambú, sede del partido, cuentan fuentes de la dirección a este periódico. Entre los nombres, destacan rostros jóvenes como Isabel Pérez Moñino, Carlos Hernández Quero o Ainhoa García.

Eso sí, todos ellos deberán tener en cuenta que en Vox "no hay baronías, ni marquesados, ni emperadores", como advirtió Abascal en una rueda de prensa. Ya lo dijo en su día un portavoz parlamentario: "Salvo Abascal, todos los demás somos prescindibles".

A nivel interno, Ignacio Garriga también reforzó su núcleo al crear una Secretaría General Adjunta que ocupa desde finales de mayo Montse Lluís. Su ascenso busca preparar al partido para el nuevo ciclo electoral que arranca en 2026.

Después de las elecciones autonómicas y municipales de mayo de 2023, Lluís fue una de las principales negociadoras de Vox para cerrar los acuerdos de gobierno con el PP en comunidades clave como Baleares, Extremadura o Valencia.