Pere Aragonès (ERC), presidente de la Generalitat, y Salvador Illa (PSC), al presentar el acuerdo de los presupuestos catalanes, el pasado martes.

Pere Aragonès (ERC), presidente de la Generalitat, y Salvador Illa (PSC), al presentar el acuerdo de los presupuestos catalanes, el pasado martes. EP

Política ELECCIONES CATALANAS

Aragonès declara la guerra al PSC: ERC nunca votará a Illa para president porque "sería un suicidio"

"Ni por ideología ni por soberanía" hay compatibilidad, sentencia una fuente oficial de ERC. La amnistía debilita a Illa y el 'caso Koldo', a Sánchez.

16 marzo, 2024 02:20

Ya hace semanas que, en plena negociación de la amnistía y con la explosión del caso Koldo, en los cuarteles independentistas de Cataluña se empezaba a dibujar el futuro de la legislatura española. Más ahora que la caída de los presupuestos catalanes ha "sacudido todos los tableros". Esquerra ya no siente que deba nadar y guardar la ropa: "¿Hacer president a Salvador Illa? ERC nunca hará eso, ni aunque quede primero el PSC y sea la única suma posible, sería un suicidio".

Desde que, el 16 de noviembre, Pedro Sánchez fue investido, el partido de Oriol Junqueras anticipaba una "legislatura corta en Madrid". La influencia de una inminente precampaña electoral catalana después de verano aconsejaba trazar escenarios, y todos pasaban por diversos tipos de "ingobernabilidad" en Barcelona y en Madrid.

Y ahora, fuentes oficiales de la formación de izquierda separatista confirma los vaticinios de entonces. "El peor escenario para Sánchez es un Illa president", explica otro portavoz de ERC. "No lo votaremos, porque competimos electoralmente en lo ideológico y somos opuestos en lo identitario. Pero, si lo votara Junts", que ya ha dicho que jamás, por boca de Jordi Turull, "¿qué incentivo tendríamos nosotros para sostenerlo?".

Además, hay otra clave, mucho más de fondo. Toda la arquitectura que sostiene la alianza de los republicanos y el PSOE se basa en las mesas de diálogo. La de los dos partidos en Ginebra -cuya primera reunión es inminente- y la de gobiernos. "¿Cómo vas a sentar a Illa en la mesa política que pretende resolver el conflicto entre Cataluña y el Estado?".

Esta semana ocurrió ya algo llamativo en el Congreso. El mismo día en que se aprobaba la Ley de Amnistía, apenas 12 horas después de que Pere Aragonès convocara elecciones anticipadas, tanto Esquerra como Junts se abstuvieron para permitir que el Congreso aprobara una moción que exige al Gobierno toda la documentación relacionada con los contratos de Transportes e Interior con la trama corrupta del caso Koldo.

"¿Lo hemos dejado solo? No. Es que con la corrupción nosotros no queremos tener nada que ver". Además, en etapa electoral, hay que huir de cualquier imagen de connivencia. Y finalmente, "¿por qué nadie mira en los contratos del Ministerio de Illa? En Sanidad pasaron cosas muy raras...", apunta una tercera fuente de los republicanos, claramente interesada por la etapa electoral.

ERC celebra la explosión de la corrupción en el seno del sanchismo como una oportunidad. 

Pero, ¿no había una alianza día a día entre socialistas y republicanos? Desde lo de Koldo y José Luis Ábalos, es más fácil decir que no. De hecho, en los primeros días tras las detenciones, ERC ya se mostró abierta a votar a favor de una propuesta del PP para hacer una comisión de investigación... 

Pero es cierto que esa misma semana, el líder de los socialistas catalanes anunciaba un acuerdo con el president, Pere Aragonès (ERC) para apoyar sus presupuestos de 2024.

Y que a Oriol Junqueras no le costó nada admitir que en el pacto para investir a Pedro Sánchez, firmado con Félix Bolaños el pasado noviembre, iba incluido el apoyo de los siete diputados de Esquerra a los Presupuestos Generales del nuevo Gobierno "del Estado"... hasta que los Comuns tiraron las cuentas catalanas y ERC advirtió a Sánchez de que se olvidara de las suyas.

La respuesta la tiene uno de los colaboradores más estrechos del presidente del partido. "Mira, es sencillo", explica.

Ese llamado conflicto político "va para largo", en la visión de Esquerra. En el mapa de los republicanos, la autodeterminación, el referéndum y la eventual independencia no llegarían en esta legislatura, "ni en lustros, posiblemente". Por eso mismo, no es el momento, "si es que alguna vez llega", de apoyar a un españolista de president

"Sería un suicidio votar a favor de Illa", sentencia esta fuente oficial de ERC.

La teatralización

"Cuando se vea a Illa presidir la Generalitat se demostrará que todo esto tiene sentido", explicaba Pedro Sánchez el pasado noviembre, cuando ya había logrado que el líder del PSC cambiara del "no" a la amnistía, que aún proclamaba el día siguiente al 23-J, a defenderla como la mejor vía para recuperar "la concordia y la convivencia en Cataluña".

Salvador Illa y Pedro Sánchez, durante un acto de campaña para las municipales, en Tarragona.

Salvador Illa y Pedro Sánchez, durante un acto de campaña para las municipales, en Tarragona. EP

Desde entonces, se diseñó la ceremonia en la que Illa estrechaba la mano de Aragonès tras arrancar concesiones para que el PSC apoyara los presupuestos catalanes. Pero todo era mucho más de cara a la galería que atendiendo a la realidad.

Es cierto, explican fuentes de ambas formaciones, que había que bajar a los detalles y pactar en qué se vería que cedían los independentistas y en qué ganaba el PSC.

Pero toda la Cataluña política sabía que primero iban las cuentas catalanas, luego la reunión PSOE-ERC en Ginebra (con la prófuga Marta Rovira), y después la inauguración de la "segunda fase" de la Mesa de Diálogo entre gobiernos.

Con la amnistía de por medio, claro. "Pero hasta que eso no esté, ¿cómo pasar a la segunda fase de la resolución del conflicto?", insiste otro líder republicano en charla con este diario.

Lo sabía Junts, que compite por la hegemonía indepe con los de Junqueras. Y lo criticaban, acusando Carles Puigdemont desde Waterloo (y hace dos sábados, desde Llagostera) a su exvicepresident de "traidor" y "autonomista".

Lo sabían los Comuns, que ahora se han rebelado en contra de ser segundo plato, cuando el año pasado Aragonès los privilegió... hasta que, este año, vio que al PSC también "hay que darle de comer".

El PSC "ciudadanizado"

Esquerra es un partido "pragmático y que se rige por el principio de realidad", según explica el citado portavoz de Junqueras. En todo caso, sigue temiendo las soflamas de Puigdemont, "no porque tenga razón, sino porque la 'sociovergencia' maneja la economía y la mediocracia profunda en Cataluña".

Pero le ha perdido el miedo a Illa.

El socialista ganó las últimas elecciones, las del 14 de febrero de 2021. Y hasta que llegó Sánchez con la amnistía por delante tras las generales, encabezaba los trackings. "Hoy, sigue peleando con nosotros", añade otro dirigente republicano, "pero ha perdido pie, y nosotros seguimos firmes".

Eso se explica por lo que en ERC llaman "la ciudadanización del PSC".

Un estratega de Esquerra lo explica con sencillez: el hundimiento de Ciudadanos como alternativa dividió su voto. Los más apegados a la bandera de España se fueron a Vox, y los que sólo estaban hartos del independentismo vieron en Illa una salida. "Por eso pudieron ganar en 2021, y por eso Sánchez pudo gobernar tras el 23-J". 

Con Sánchez aprobando subsidios, ayudas, salarios mínimos e ingresos mínimos vitales en Madrid, "Illa se puede permitir un mensaje más centrista aquí", sigue desgranando. Pero es eso, precisamente, lo que, concluye, "ha desorientado a ese público".

¿Ahora Illa acepta amnistiar a los que dieron un golpe contra la Constitución y la democracia?

"Al final, los únicos que nos mantenemos donde estábamos somos los de ERC, y si hemos perdido votantes del separatismo más montaraz y exaltado", admite esta fuente, "los hemos ganado por las políticas de izquierdas".

Los estudios de opinión que maneja el partido de izquierda independentista le indican que entre los electores del PSC "no hay un 0% de independentistas". Pero que entre los votantes de ERC "tampoco hay un 0% de autonomistas". Es más, creen que en la comparación han sabido salir ganando.

"Y Junqueras ya lo decía desde la cárcel: 'no apelamos a los partidos, sino a los votantes'. Al PSC de Pasqual Maragall le habría venido bien hablar de amnistía... a éste de Illa, no".

"La segunda liga del Dépor"

Esta semana se ha tambaleado definitivamente la legislatura, tras la convocatoria anticipada en Cataluña.

Cuando acaben los trámites parlamentarios de la ley, en junio, probablemente, empezará otro tiempo. La mirada de políticos y prensa se irá a los tribunales y a la UE: para ver si los primeros aplican la ley, o si la recurren al Constitucional y al TJUE... y el resultado de todo ello.

Pero, en todo caso, la jugada estará terminada, en opinión de los analistas del independentismo catalán consultados. Ya habrán sido las elecciones catalanas. La disolución del Parlament, dice Junts, ha sido una estratagema pactada con el PSOE para evitar que Puigdemont se pueda presentar. Pero uno, el líder de Junts lo hará; y dos, ERC se ríe de ese análisis.

"La fecha era la mejor para nosotros, aunque habríamos preferido agotar hasta febrero, y la peor para ellos"... Y con ellos se refieren al PSC: "Cuanto más indepes parezcamos, peor para Illa, porque más se ve que él es quien nos ha amnistiado".

Y aquí viene el último motivo para que los republicanos no contemplen ni por asomo un Illa president.

"Si dura lo de Koldo, y se recrudece, el PSC lo sufrirá... y de cualquier manera, ERC siempre ha sido el tercero en discordia, un apestado para la sociovergencia, nos siguen tratando como outsiders", apunta otra de las fuentes citadas.

"Pero hoy gobernamos. Y la única manera de que nos consolidemos es renovar. ¿Te acuerdas de la liga que ganó el Dépor de Lendoiro? Fue una y no más, y hoy están hundidos en la tercera división. Si hubieran ganado la segunda liga, la cosa sería muy distinta".