Pedro Sánchez e Irene Montero, durante un acto institucional.

Pedro Sánchez e Irene Montero, durante un acto institucional. Emilio Naranjo Efe

Política GOBIERNO

Sánchez arrebata a Irene Montero la bandera del 8M rebautizando estaciones con nombres de mujeres

El PSOE ya intentó hace dos años dar nombre de mujer a las líneas del Metro de Madrid.

4 marzo, 2022 03:23

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Golpe de efecto a cinco días del 8-M. La facción socialista del Gobierno ha anunciado el rebautizo de la Estación de Atocha con el nombre de Almudena Grandes... sin informar a Unidas Podemos. Sin ofrecerle un hueco en la foto. Raquel Sánchez, ministra de Transportes, fue quien dio la noticia, que posteriormente se difundió a través de las cuentas oficiales de la Moncloa.

Yolanda Díaz, Irene Montero y Ione Belarra cargaron en su día contra las fuerzas de la derecha en el Ayuntamiento de Madrid, que en un primer momento se negaron a hacer a la escritora hija predilecta de la capital. Sin embargo, este miércoles ninguna de las tres empleó sus redes sociales, igual que entonces, para celebrar la noticia. Silencio. La prueba de la falta de sintonía entre las partes.

"Cuando se trata de un logro o de una medida en positivo, el PSOE suele correr a los medios sin avisarnos. Es una táctica habitual", se resignan las fuentes de Unidas Podemos consultadas por este periódico. Algo similar enuncian en el lado de Sánchez cuando sucede al revés.

Sin embargo, el gesto ha escocido especialmente en el seno de Podemos, por su cercanía al 8-M y por tratarse de una medida vinculada a su principal bandera: el feminismo. De hecho, la ministra de Transportes, Raquel Sánchez, ya ha revelado que lo ocurrido con Almudena Grandes –la renomenclatura en femenino– se extrapolará a más estaciones de tren en el resto de España.

La competencia recae en su ministerio, el de Transportes, y ya fue ejercida para rebautizar la terminal de Chamartín, la segunda más importante de la capital, que ahora es "Clara Campoamor".

Un portavoz de Transportes confirma a EL ESPAÑOL que el proyecto es ineludible, pero que todavía no se ha cerrado el próximo cambio. En este ministerio no aclaran si se informó a Unidas Podemos.

Cada año, a las puertas del Día Internacional de la Mujer, se produce una batalla soterrada entre las dos fuerzas que engrosan la coalición de gobierno. Una pugna por encabezar las reivindicaciones del colectivo.

Para más inri, en algunos sectores de Podemos se interpretó la última remodelación del Gobierno –Sánchez eligió a Raquel Sánchez, Pilar Alegría, Isabel Rodríguez, Diana Morant y Pilar Llop– como un intento por combatir el liderazgo de Díaz, Montero y Belarra. En femenino.

Suele ser habitual que el PSOE lance propuestas vistosas a orillas del 8-M. Hace dos años, por ejemplo, el partido propuso en la Comunidad de Madrid dar nombre de mujeres a las líneas del Metro. No salió adelante.

Y en Madrid...

El anuncio de añadir el nombre de Almudena Grandes al de Atocha también pilló de imprevisto al gobierno de la ciudad de Madrid, integrado por Partido Popular y Ciudadanos.

Distintos miembros de este Ejecutivo, en conversación con este diario, consideran excesivo el gesto. Vienen a decir que la categoría de Grandes como escritora resulta "indudable", pero que dar su nombre a Atocha resulta desmesurado. Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad, ironizó al respecto: "La virgen de Atocha ya era una mujer".

En el pleno del Consistorio, se generó un crudo debate tras la muerte de la novelista, fallecida el pasado 27 de noviembre víctima de un cáncer. PP y Ciudadanos aceptaron colocar una placa en su honor, pero se postularon en contra de hacerla hija predilecta de la capital.

Sin embargo, durante la negociación de los Presupuestos, el alcalde Almeida se vio obligado a ceder, ya que dependía de los votos de los ediles de Manuela Carmena –escindidos de Más Madrid–.

Partido Popular y Ciudadanos, además, critican que el Gobierno haya adoptado de manera repentina esta medida, cuando se pidió tiempo, calma y prudencia para hacer lo propio con Miguel Delibes y el aeropuerto de Valladolid. En la carta que remitió el Ejecutivo al PP, se emplazaba a realizar un estudio detallado de las consecuencias que podría implicar un cambio de nombre.