El asalto al Capitolio ha desatado una tormenta de acusaciones cruzadas entre políticos españoles.

El asalto al Capitolio ha desatado una tormenta de acusaciones cruzadas entre políticos españoles. E.E.

Política

El asalto al Capitolio desata una tormenta de acusaciones cruzadas entre políticos españoles

Pablo Iglesias atribuye lo sucedido al 'modus operandi' de la "ultraderecha", mientras PP y Vox le recuerdan que él apoyó rodear el Congreso en 2016.

7 enero, 2021 13:12

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El asalto al Capitolio de los Estados Unidos, que se ha saldado con cuatro muertos y 14 policías heridos, ha sacudido políticamente Occidente. En España, la irrupción de radicales azuzados por Donald Trump en la sede norteamericana del poder legislativo ha desatado una tormenta de acusaciones entre los principales líderes políticos.

Aunque ha habido quienes han optado por un tono institucional para condenar sin ambages los hechos, estos han sido los menos. Y es que Twitter se ha convertido este jueves en un campo de batalla entre Vox y Podemos, PP y PSOE, Ciudadanos y los nacionalistas... Casi ninguno se ha librado de utilizar lo sucedido como arma política contra sus rivales.

La primera valoración llegaba de la mano del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que decía seguir "con preocupación" las noticias que llegaban desde Washington: "Confío en la fortaleza de la democracia de EEUU. La nueva presidencia de Joe Biden superará esta etapa de crispación, uniendo al pueblo estadounidense".

En esta línea, la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, ha calificado este jueves los hechos ocurridos en el Capitolio como "un asalto a la democracia". Y ha recalcado que la gravedad de lo sucedido hace que tenga "difícil traslado" a otros países.

No lo han entendido así algunos políticos de nuestro país, que han utilizado el acontecimiento histórico como argumento para descalificar al adversario. En este sentido, una de las batallas tuiteras más encarnizadas se ha librado entre Vox y Unidas Podemos.

Vox y Podemos

El presidente de Vox, Santiago Abascal, quiso recordar que Pablo Iglesias apoyó en su día que se rodeara el Congreso cuando Mariano Rajoy iba a ser investido presidente (2016). "Es saludable que los ciudadanos ejerzan los derechos civiles", sostuvo Iglesias en referencia a una concentración que fue contenida con éxito por la Policía.

"Me extraña que a la izquierda progre le parezca tan mal el asalto al Capitolio. Aquí tenemos a un vicepresidente que llamaba a asaltar el Congreso. Aquí tenemos a una Generalidad gobernada por los que asaltaron el parlamento catalán", comentaba en Twitter Abascal, que proseguía: "Quizá lo que les molesta a los comunistas y socialistas es que en otros países las izquierdas hayan perdido el monopolio de la violencia".

"El problema en España es este", zanjaba Abascal en referencia al vicepresidente segundo del Gobierno. Por estas palabras, el dirigente de Vox ha sido trending topic en Twitter durante toda la mañana del jueves.

Por otro lado, y como era de esperar, el líder de Unidas Podemos hacía una lectura diametralmente opuesta a la de Abascal. Y es que Pablo Iglesias atribuía lo sucedido al "modus operandi de la ultraderecha": "Frente a su violencia y sus mentiras allí y aquí: democracia y antifascismo".

Echenique y el PP

Uno de los tuiteros más activos de la extrema izquierda y portavoz parlamentario de Unidas Podemos, Pablo Echenique, escribió en su cuenta que Donald Trump es "un sociópata golpista" y "el referente político de Vox": "Para que nos ubiquemos".

Posteriormente, Echenique comparaba lo sucedido con el golpe de Estado separatista en Cataluña, restándole importancia a este último: "Lo de hoy es mucho más sedición que lo que juzgó el Supremo en casa". Unas palabras que han continuado alimentando la tensión política en la red social del pájaro azul.

Pero Echenique iba más allá y ponía en duda que el principal líder (por escaños) de la oposición, Pablo Casado, fuera a condenar el asalto al edificio que alberga las dos cámaras del Congreso estadounidense. "¿Mañana condenará Casado el intento de golpe de Estado en EEUU?", se preguntaba.

Y no fue "mañana", sino en el mismo día cuando Casado condenó los hechos. "El asalto al Capitolio es inaceptable", aseveró el presidente del Partido Popular, que abundó: "Es lamentable que una gran Nación (sic) como EEUU sufra esta crisis institucional que debe atajar el Presidente saliente y confío superará el Presidente electo".

Más lejos de ese tono institucional, Teodoro García Egea avivó la polémica atacando a los partidos que componen el Gobierno de coalición. Y es que el número dos del PP recordó que el actual Ejecutivo está compuesto por "los que rodearon el Congreso en 2016 y lanzaban piedras a los diputados y los que se manifestaron ante el Parlamento andaluz en 2019 contra la alternancia política".

Nacionalistas y Ciudadanos

Otra de las batallas en Twitter suscitadas por el asalto al Capitolio ha sido entre los dirigentes de Ciudadanos y nacionalistas, puesto que los primeros han tenido a bien recordar la falta de legitimidad de estos últimos para condenar lo sucedido en Estados Unidos tras el intento de golpe de Estado perpetrado en Cataluña en 2017.

La polémica más destacada en este sentido la han protagonizado el presidente del Parlament, Roger Torrent, y el candidato de Cs a la Generalitat, Carlos Carrizosa. El independentista de ERC aseguraba en Twitter que "lo que está pasando en el Capitolio nos enseña los peligros de alimentar el populismo y la extrema derecha".

A esto, Carrizosa respondía recordando el intento de asalto al Parlament en 2018 por parte de los secesionistas. "Le suenan estas imágenes? No es Washington, sino el Parlament. No respondían a Trump, sino al 'apretad, apretad' de Torra", arremetía el liberal contra Torrent.

El exdirigente de Ciudadanos, Albert Rivera, también recordó con ironía a los separatistas su escasa legitimidad para condenar los hechos sucedidos ayer en el Capitolio, provocando la ira de estos, que le llamaron "facha" y le invitaron a "tomarse una tila".

Sólo la líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, quiso mantenerse al margen de lecturas domésticas y fue contundente en su condena de los hechos, asegurando que son una muestra de "cuánto daño hace y qué peligroso es el populismo".