Pablo Casado, durante su mitin en Murcia.

Pablo Casado, durante su mitin en Murcia.

Política PARTIDO POPULAR

Casado, sobre el pin parental: "Mis hijos son míos y un comunista no me va a decir cómo educarlos"

El líder popular acusa a Sánchez de emplear este debate como "cortina de humo para tapar el nombramiento de Dolores Delgado".

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El pin parental ha convertido Murcia en el campo de batalla de este arranque de legislatura. Pablo Casado ha respondido al Gobierno durante la mañana del domingo. El sábado, fue el ministro Ábalos quien viajó allí para atizar a "las derechas". "Mis hijos son míos y no va a venir un comunista a decirme cómo educarlos", ha aseverado el candidato conservador.

Casado reitera: "Mis hijos son míos y no va a venir un burócrata, un socialista o un comunista a decirme cómo educarlos"

El Ejecutivo de la Región de Murcia -formado en coalición por PP-Cs y posible gracias a los escaños de Vox- puso en marcha el pin parental hace ocho meses. Casado ha asegurado que se trata de "una cortina de humo" para "tapar el nombramiento de Dolores Delgado como fiscal general". Pero, lejos de desdeñar el anzuelo, ha cargado: "En la batalla ideológica nos encontrarán. Nuestros principios son mejores que los suyos".

Esta cuestión ha caldeado el debate como pocas veces antes. Mientras el ministro Ábalos acusa de "fascismo" a PP, Cs y Vox; el líder de Génova asimila políticamente al nuevo Gobierno con Lenin, Stalin, Castro o Maduro. "Los ministros comunistas reivindican regímenes que han dejado ochenta millones de muertos".

Como si el Congreso se hubiera teletransportado a la Europa de entreguerras, PP y PSOE ya juegan un partido con menciones a las dictaduras de uno y otro signo que asolaron el continente.

Pablo Casado ha arengado a los suyos tras un foro en el que han participado los alcaldes más señeros del PP. Ha moderado el encuentro su secretario general, el murciano Teodoro García Egea.

El póster de Lenin

Como percha para lanzar sus dardos, Casado ha empleado una confesión que Mauricio Valiente -concejal y delegado de Derechos Humanos con Carmena- vertió durante una entrevista con EL ESPAÑOL: "Tengo un póster de Lenin en el despacho".

Ha sido el primer gran cónclave del PP tras la investidura de Pedro Sánchez. "Somos un partido de centro, reformista y liberal", ha presumido Casado. "Los españoles no quieren que el Estado se meta en sus vidas", ha introducido al poco de tomar la palabra para centrar su ponencia en el pin parental.

"Es el Gobierno más radical de la historia democrática de España. Ahora se proponen coartar la libertad de las familias. Aseguran que me equivoco por decir que los hijos son de sus padres. Entonces, ¿de quién son? ¿De la revolución? ¿Nos delatarán cuando no seamos buenos revolucionarios?", ha preguntado irónico.

Con una Constitución en la mano, Casado ha reivindicado el artículo 27, que "consagra la libertad de los padres para decidir la educación de sus hijos". "Han cruzado una línea roja. Está en juego la libertad de nuestros compatriotas", ha apostillado.

En clave más pragmática, Casado ha dicho: "Podemos decidir si les mandamos a inglés por la tarde pero, ¿no podemos opinar si asisten a una charla de educación sexual o de tauromaquia?".

Sobre Dolores Delgado

"Igual que hizo con Franco para taparse las vergüenzas de Cataluña -ha razonado Casado-, ahora utiliza el pin parental como cortina de humo para tapar el nombramiento de Dolores Delgado".

"Ha designado fiscal general a una diputada socialista que dio mítines hasta hace unos días. Una persona que, en un reservado con un comisario de las cloacas, conoció supuestos delitos de trata de seres humanos que se utilizaban para chantajear a jueces. Y dijo: 'Éxito garantizado'. Le daba mucha risa. Sánchez dice que su nombramiento es impecable", ha atacado el presidente del PP.

Casado da por hecho que la fiscalía "estará politizada". Por eso, ha anunciado que el Partido Popular se presentará en el procedimiento del Supremo para que Torra, Puigdemont y Junqueras no puedan ver restituidos sus escaños.