Política

Felipe González: "Estoy incómodo, España está abriendo su propia grieta por la política de bloques"

En España "ahora, con lo que llaman la superación del bipartidismo imperfecto, estamos en el "bloquismo".

Noticias relacionadas

El expresidente del Gobierno español Felipe González (1982-1996) dijo este jueves sentirse "incómodo" porque, tras 35 años de consensos, España está abriendo su "propia grieta" con una "política de bloques" en la que los discursos dominantes están en los extremos del espectro ideológico.

En España "ahora, con lo que llaman la superación del bipartidismo imperfecto, estamos en el "bloquismo", mucho más imperfecto que el bipartidismo", dijo en una conferencia en Buenos Aires el ex líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE).

Discursos en los extremos

Para González, en España se está en parte haciendo una "política de bloques" en la que los discursos dominantes están en los extremos y no en el centro.

Felipe González está incómodo porque España está abriendo su propia grieta

"Estoy ahora incómodo porque nosotros generamos un periodo a partir de ese consenso que nos ha durado 35 o 36 años y ahora mi incomodidad es que estamos abriendo nuestra propia grieta", reconoció en una charla con el periodista Jorge Fontevecchia.

"Todo proyecto de país, para tener un horizonte de certidumbre y seguridad exige que haya un área, la que cada país decida, de consensos básicos, que generen confianza" a lo largo del tiempo, consideró.

En las elecciones del pasado 10 de noviembre en España, el Parlamento quedó aún más dividido que en los comicios de abril, y la falta de acuerdos entre partidos desembocó en una nueva llamada a las urnas.

Los partidos de derecha y extrema derecha (Ciudadanos, Partido Popular y Vox) ya avanzaron que votarán no en el Parlamento al actual presidente del Gobierno en funciones, el socialista Pedro Sánchez -que firmó un acuerdo de coalición con la izquierdista Unidas Podemos- por lo que debe reunir apoyos de los partidos regionalistas y nacionalistas.

Pactos de La Moncloa

Según añadió González, la estabilidad política a partir de la Constitución de 1978 y de los pactos posteriores a la dictadura que ha vivido España no es la regla sino la "excepción en su historia", y recordó que en los periodos "no dictatoriales" la media de permanencia de los presidentes no superaban los 9 meses.

"Yo estuve 13 años y medio y rompí todos los parámetros históricos. Y el segundo fue (José María) Aznar, 8 años", señaló.

El expresidente, que participó en la conferencia de la Unión Industrial Argentina, fue consultado por los "Pactos de la Moncloa" con los que, en plena transición democrática, España dio un paso adelante en la salida de la crisis económica que sufría el país -incluida una alta inflación- en octubre de 1977.

Al final del franquismo, todos los partidos con representación parlamentaria firmaron unos acuerdos que, bautizados con el nombre de la sede del Gobierno español en Madrid, son recordados como un exitoso ejemplo de diálogo.

La crisis de Cataluña

Sobre el independentismo en Cataluña, el político socialista consideró que se da allí "una movilización con brotes de violencia" que se llama "tsunami democrático, que literalmente sería destrucción masiva democrática".

González fue consultado por si creía real o paranoica la idea de que Rusia intervino en los problemas de Cataluña o el "bréxit" de Reino Unido.

"Es que también lo hacen (...) El Gobierno español acaba de presentar, primera sorpresa, en la Diputación Permanente un decreto ley que ha sido convalidado porque toda la Unión Europea está preocupada por las plataformas (cibernéticas) que no identifican quiénes están detrás y que han sido creadas para desestabilizar a los sistemas democráticos europeos", afirmó González.

Criticó que Vox se mostrara en contra del decreto y no quiera que el Gobierno "tenga la capacidad de averiguar qué hay detrás de esas plataformas que interfieren" en la convivencia, como tampoco los independentistas, y que Unidas Podemos se muestre "medio pensionista: quiere pero no quiere".

"Yo creo honradamente que Rusia no está apoyando a VOX, tampoco me resultaría tan extraño, ¿no?", sentenció.