Begoña Villacís atiende a los medios en el Ayuntamiento de Madrid.

Begoña Villacís atiende a los medios en el Ayuntamiento de Madrid. Luca Piergiovanni Efe

Política TENSIÓN CON EL PP

Ciudadanos vota contra Vox en Madrid y Cataluña aun a riesgo de perder su apoyo donde gobierna

Reprobaron a Ortega Smith en la capital y se mostraron a favor, en el Parlament, de "no colaborar con la extrema derecha ni blanquearla".

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Ciudadanos abre brecha con Vox... y marca distancias con el Partido Popular. Este miércoles, tanto en el Ayuntamiento de Madrid como en el Parlament de Cataluña, los liberales votaron contra la extrema derecha aun a riesgo de perder su apoyo en las plazas donde gobierna. A Begoña Villacís y Lorena Roldán, respectivas líderes territoriales, no les tembló la mano a pesar de que la aprobación de los Presupuestos está a la vuelta de la esquina.

"Hay cuestiones ideológicas en las que reluce esa incompatibilidad. Nosotros somos liberales. Ahí está la prueba", razona un dirigente naranja en conversación con este periódico. En cuanto el eje del debate viaja de la "unidad nacional" a los derechos civiles, Ciudadanos y Vox colisionan. Este miércoles, Begoña Villacís apuntaló con los votos de su grupo la reprobación de Javier Ortega Smith, portavoz de Vox en el Consistorio madrileño, por el discurso que vertió ante varias víctimas de la violencia de género.

Al mismo tiempo, en el Parlament, los diputados de Ciudadanos apoyaron una moción de Esquerra Republicana que abogaba por "no colaborar con la extrema derecha ni por activa ni por pasiva".

En uno y otro caso, los de Casado -socios de gobierno de Ciudadanos- se desmarcaron y rechazaron colocarse frente a Vox. En Madrid, el PP se opuso a la reprobación. En la Cámara catalana, se abstuvo. Los conservadores ya han trasladado su malestar -en uno y otro lugar- a los liberales.

La relación de Ciudadanos con Vox fue uno de los temas más tortuosos que tuvo que afrontar Albert Rivera. Consciente del electorado compartido, el expresidente naranja evitó los choques durante mucho tiempo, pero terminó marcando distancias en asuntos como la violencia de género, el colectivo LGTBI, el aborto...

En un primer momento, cuando Vox era una fuerza sin representación parlamentaria, Rivera eligió no pronunciarse acerca de los postulados de Santiago Abascal. Tras las elecciones de abril, exhibió cercanía "en la defensa de la unidad de España", pero reprobó sus opiniones de ámbito social. Cuando Arrimadas -dentro de cuatro meses- desembarque en la presidencia del partido, deberá concretar la opinión de Ciudadanos respecto a Vox.

"Si callamos, perderemos nuestra esencia. En situaciones así, los escaños deberían preocuparnos menos. No todo tiene que ser estrategia", argumenta otro mandatario de la extinta Ejecutiva liberal.

Decenas de mandatarios de Ciudadanos mostraron su satisfacción en redes sociales por el rumbo marcado pero, según ha contrastado este diario, también existen quienes hubieran preferido una abstención. Por tanto, el reto que afrontó Rivera -esa relación con Vox- lo heredará Arrimadas.

Villacís, contra Ortega Smith

En Madrid, el PP trató de evitar la reprobación de Ortega Smith por medio del alcalde, José Luis Martínez-Almeida, pero Villacís se mantuvo firme: "Se trata de una cuestión de respeto y humanidad". Según las fuentes municipales consultadas por este diario, a los de Casado "no les gustó nada" el gesto naranja, ya que coloca en el alambre los Presupuestos. "Es cierto, pero no podemos esconder la cabeza. Está en nuestro ADN. Vox sabrá si prefiere prorrogar las cuentas de Carmena", narra un miembro del grupo municipal de Ciudadanos en Madrid.

El Gobierno municipal -formado en coalición por PP y Ciudadanos- ya ha confeccionado sus Presupuestos, que se votarán, previsiblemente, el mes que viene. Las negociaciones con la extrema derecha -imprescindible para aprobarlos- han estado en manos del PP. Una conversaciones que podrían verse resentidas por el duro alegato de Villacís.

La vicealcaldesa recriminó al portavoz de Vox: "Hay que tener más valentía para mantener la mirada de una víctima de la violencia de género que para hacer sus arengas". Además, apostilló: "Yo tengo más posibilidades que usted de que me violen".

"Estamos en las antípodas. No vamos a dar ni un paso atrás", clamó la también candidata de los liberales. Ortega Smith fue, finalmente, reprobado con los votos de PSOE, Ciudadanos y Más Madrid.

Y en el Parlament...

Fue Esquerra Republicana quien presentó una moción-cocktail. Así la bautizó un diputado de los Comunes. Hablaba de la "represión del Estado español", de los "tribunales politizados"... Pero, entre una decena de puntos, incluía un par a los que Ciudadanos sí dio su apoyo.

El primero rezaba: "Hacer una llamada a las principales instituciones, actores políticos y sociales del Estado para no normalizar el fascismo ni blanquear sus políticas". Y este era el segundo: "Pedir a las fuerzas políticas presentes en este Parlament que no colaboren con la extrema derecha, ni activa ni pasivamente, ni contando con sus votos ni compartiendo movilizaciones en la calle".

De este segundo texto llama la atención el "ni contando con sus votos", precisamente porque Ciudadanos gobierna en varias Comunidades y Ayuntamientos gracias a los sufragios de Vox.