Noelia Posse, alcaldesa de Móstoles.

Noelia Posse, alcaldesa de Móstoles.

Política PSM

La alcaldesa de Móstoles coloca también a la mujer que falseó el currículum del gerente de Urbanismo

Nuevo escándalo de Noelia Posse. El PSM estudia estos días qué hacer con su polémica regidora.

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Nuevo 'dedazo' de la alcaldesa de Móstoles, la socialista Noelia Posse. El Ayuntamiento colocó el pasado mes de agosto como coordinadora general del área de Urbanismo a Carmen Rosas Camacho. Fue ella quien avaló la experiencia laboral de Jesús Miguel Espelosín cuando éste accedió al cargo de gerente de Urbanismo. En concretó, firmó que había trabajado como arquitecto en su estudio de 1999 a 2009, algo que niega una sentencia judicial.

Espelosín es gerente desde marzo de 2018, semanas después de la llegada de Posse al consistorio madrileño. Para el puesto, entre otros requisitos, se exigía una experiencia mínima de 15 años. El proceso para su elección fue a todas luces irregular. Es militante socialista e hijo de concejal de este mismo partido.

Hace apenas una semana se supo que Posse había contratado como coordinadora de gabinete a una de sus mejores amigas. El cargo está remunerado con 52.000 euros anuales. Esto ocurría pocos días después de que Posse se viera forzada a despedir a su hermana, a la que fichó como responsable de redes sociales del ayuntamiento de la localidad.

La polémica y las críticas externas e y en sus propias filas la llevaron a corregir su decisión. Horas después de recibir un sonoro abucheo en la noche del pregón de las fiestas y lejos de hacer autocrítica, Posse hizo pública una nota en la que, además de anunciar la destitución de su familiar, "una persona capaz y profesional", acusaba a la "ciudadanía" de no haber "comprendido" la medida. "Mi hermana está recibiendo una presión innecesaria que me empuja a tomar esta decisión. Es un acto de humildad y sinceridad, no una rectificación", sostuvo la socialista en el escrito.

"El PSOE está en ello"

La historia no acaba aquí: su tío, Héctor Vicente Posse, funcionario en el área de Cultura, fue ascendido por decreto a director técnico administrativo de Deportes, recibiendo un complemento de 1.607 euros al mes. Dada la polémica, se vio obligado a renunciar.

En el poco tiempo que atesora el bastón de mando -desde febrero de 2018-, Posse colecciona varios escándalos. Nada más comenzar la legislatura, decidió en pleno subirse el sueldo de 70.236 a 82.000 euros, un incremento del 16,75%.

El pasado martes y preguntado por el asunto, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, dejó en manos del partido en Madrid y de su secretario general, José Manuel Franco, la decisión de obligar o no a dimitir a la alcaldesa.

"El PSOE de Madrid está en ello y lo que haga estará bien hecho", dijo Sánchez en la Cadena SER, "sorprendido" por la cascada de nombramientos polémicos de Posse, a la que dice conocer personalmente.