Esperanza Aguirre, durante la entrevista.

Esperanza Aguirre, durante la entrevista. Sergio Méndez

Política

Aguirre: "Lo mejor para España sería una gran coalición entre el PP y el PSOE que aplicara el 155"

"No hay ni un solo español que piense que yo me he llevado un euro" / "La política se ha convertido en un territorio vedado a todo aquel que esté fuera de los partidos" / "Me encantaría que Abascal volviera al PP".

Santa Cruz de Tenerife

Cada vez que puede, a Esperanza Aguirre (Madrid, 1952) le gusta hacer gala de su profunda anglofilia. De hecho, es dama comandante honoraria de la Orden del Imperio Británico desde 2004, cuando la condecoró la reina Isabel II. Dice que el Reino Unido es el único país donde rige verdaderamente la ley, the rule of law, un lugar de vibrantes y ásperos debates parlamentarios, de mil batallas culturales entre izquierda y derecha. También se libran en los medios de comunicación, fundamentales para un país con un inmenso respeto a la libertad de información. “Hasta Boris [Johnson] sabe que debe responder a todas las preguntas [de la prensa]”, aseguraba en el Foro Premium del Atlántico, donde ha sido la invitada de la última edición. Y como en Reino Unido, ella también ha respondido a las preguntas de la entrevista concedida en Santa Cruz de Tenerife a Diario de Avisos, periódico asociado a EL ESPAÑOL, a pesar de que en las próximas fechas tendrá que ir a declarar ante el juez, que la investiga en el caso Púnica por la presunta financiación irregular del PP de Madrid.

¿Qué tal la vida fuera de la política?

Pues mire, maravillosamente. A mi edad, tengo la suerte de poder disfrutar de mis siete nietos como no he podido hacerlo de mis hijos. También de mi marido y de mis hermanos, que somos ocho, y de mi madre, que está con Alzhéimer. Disfruto del deporte, en mi caso, del golf. Y estoy haciendo gimnasia para cuidarme.

¿No cuesta desengancharse? Porque eso de mandar también debe generar un poco de adicción, ¿no?

A mí no me ha costado nada. De hecho, yo he dimitido tres veces: me fui de la Comunidad en 2012, después de que me diagnosticaran un cáncer; de presidenta del partido en Madrid en 2016 y del escaño del ayuntamiento en 2017.

En breve tendrá que acudir ante el juez por el ‘caso Púnica’, donde la investigan por haber participado en la supuesta financiación ilegal del PP, ¿no le preocupa?

No hay ni un solo español que piense que yo me he llevado un euro. La corrupción es robar el dinero público, para tu provecho o para el provecho de otros. Hasta los de Podemos en la Asamblea de Madrid, en una comisión de investigación, me decían que ellos sabían que yo no me había enriquecido. Y ahora me buscan lo de la financiación de mi partido. Yo estoy deseando declarar. Hasta hoy no he hablado, porque no me parece bien ni justo que haya implicados diciendo cosas que puedan influir en decisiones tan trascendentales como las que tienen que tomar el juez y las fiscales. Pero todo es falso. Yo nunca he dicho que se adjudique un contrato a ninguna persona o empresa. La fundación del PP de Madrid tiene sus cuentas presentadas y aprobadas sin tacha, no así las del PSOE de Madrid, que basta con entrar en Google para saber que tiene 2,4 millones de euros sin justificar. No sé si esto interesará a la fiscalía.

Decía en el Foro Premium de Diario de Avisos que uno de los problemas es que los partidos no elegían a los mejores. ¿No estuvo desacertada usted nombrando a su vicepresidente Ignacio González y a su consejero Francisco Granados?

Estos señores no han sido juzgados por el momento. Y como no lo han sido, gozan de la presunción de inocencia. Que los medios de comunicación se crean que son las salas de la Audiencia Nacional es un error.

Han pasado por la cárcel, algún indicio de delito debe haber...

Bueno, claro, pero han estado en prisión de manera preventiva. Mire usted al expresidente del Barcelona: dos años en la cárcel, y era totalmente inocente.

Esperanza Aguirre, durante la entrevista con 'Diario de Avisos'.

Esperanza Aguirre, durante la entrevista con 'Diario de Avisos'. Sergio Méndez

Se define como liberal y admiradora de Margaret Thatcher, pero su partido está lleno de funcionarios del Estado, como usted. ¿Para hacer profesión de ese credo liberal, no debe uno bregarse con el emprendimiento en vez de cobrar toda la vida del sector público?

Posiblemente, pero la realidad es que, para estar en política en España, o eres funcionario o es muy difícil. No hay un solo emprendedor o empresario que quiera hacerlo. La política se ha convertido en un territorio absolutamente vedado a todo aquel que esté fuera de los partidos. Mira la que le están montando a Marcos de Quinto.

Las declaraciones de De Quinto diciendo que los migrantes del 'Open Arms' estaban bien comidos tampoco le ayudan mucho, ¿no cree?

Mucho antes de ese comentario ya se la estaban montando. Aquí es imposible que alguien se haga rico, se construya su patrimonio y luego decida dedicarse unos años a la política. Te machacan.

Ha afirmado en el Foro que la familia de Franco debería poder enterrar al dictador donde quisiera… ¿Enterrarlo en la catedral de La Almudena no sería como crear un nuevo mausoleo al que sus partidarios pudieran ir a honrarlo?

¿Y en El Pardo no?

Bueno, La Almudena es un sitio público en el centro de Madrid.

¿Dónde está enterrado Chávez? Es que yo no lo sé. Aunque seguramente hayan ido Errejón y compañía a rendirle homenaje. ¿Dónde están enterrados Lenin, Mao y Fidel? Como son comunistas, se olvidan sus crímenes genocidas. En fin...

Escuchando hoy en día a Santiago Abascal, ¿se arrepiente de haberlo puesto al frente de un organismo público?

Santiago Abascal era un político vasco perseguido por los etarras a cuyo padre le pintaron unos caballos. Era un chico verdaderamente digno de admiración. Por divisiones internas del PP vasco le dijeron que, para que su amigo Carlos Urquijo fuera delegado del Gobierno, él tenía que renunciar a su escaño en el Parlamento vasco. Lo hizo, y yo, igual que en otros casos de gente del PP vasco, como Regina Otaola, que se habían marchado por amenazas, lo nombré porque había un puesto vacante. Regina Otaola sigue ahí todavía.

¿Y le gustaría que volviera al PP?

Me encantaría. Los votantes de Vox eran votantes del PP, y a mí me parece que volverán. Yo creo que lo que tenemos que hacer es crear la casa común de todos los que están a la derecha del PSOE: socialdemócratas, demócrata- cristianos, liberales, conservadores, etc. Yo no estoy de acuerdo con esa frase de Mariano Rajoy de que liberales y conservadores se vayan al Partido Liberal y al Partido Conservador.

¿No le parece mal que Vox sustituya el concepto de violencia de género por el de violencia intrafamiliar?

Yo, lo que no estoy de acuerdo con la izquierda es que haya que tratar de diferente manera en la ley a los hombres y a las mujeres. No estoy de acuerdo. La Constitución dice que no puede haber discriminación por razones de sexo, raza o religión.

¿No cree que hay un punto de partida desigual que justifica la filosofía de la ley?

¿Una situación de desigualdad previa justifica el trato desigual? No.

Usted, que conoce bien el mundo anglosajón, sabe que cuestiones como la discriminación positiva han ayudado a colectivos desfavorecidos a alcanzar posiciones de mayor igualdad.

Yo estoy en contra de cualquier discriminación, también de la positiva.

¿Le gusta el PP actual? ¿A quién prefiere, al Pablo Casado moderado y con barba o al que llamaba “felón” y “traidor” a Pedro Sánchez?

A mí me gusta Pablo Casado en todas sus manifestaciones.

¿Se desvirtuó el PP de Rajoy?

No es que se desvirtuara, se desideologizó.

En su libro Yo no me callo hablaba sobre esta falta de ideología en la época de Rajoy. ¿Podría abundar en esta cuestión?

Zapatero hizo una ley de memoria histórica que fue un torpedo en la línea del consenso, la concordia y la Constitución. ¿Por qué? Porque la ley de memoria histórica nos intenta decir qué es lo que tenemos que pensar, qué es lo que tenemos que escribir, y que la memoria tiene que ser la que dicen ellos. Mariano Rajoy dijo que iba a derogar la ley de memoria histórica, y no lo hizo. Yo no estoy de acuerdo con que se quiera poner a los asesinos de las checas una lápida en el cementerio de La Almudena, como quería Manuela Carmena. Menos mal que Almeida ha decidido frenarlo. En los dos bandos se dieron hechos heroicos y hechos vergonzosos. Lo que tenemos que hacer es olvidar.

Que se hagan homenajes que sean cuestionables no justifica que siga habiendo simbología franquista en calles españolas o que haya miles de huesos en las cunetas de este país.

A mí me parece fenomenal recuperar todos los huesos, pero en Madrid nosotros tenemos monumentos a dirigentes de la izquierda responsables de tropelías, y allí están.

También habla del brexit con una postura bastante más comprensiva con los británicos que la que se ha instalado en la UE.

Tendríamos que hacer un esfuerzo por tratar a Reino Unido como tratamos a Noruega, Suiza o Canadá. Los más interesados en que haya un acuerdo somos nosotros, digan lo que digan. La gente se piensa que se va a acabar la City. ¡Pero cómo se va a acabar, si allí es donde se respeta the rule of law [el imperio de la ley].)

¿Por qué cree que Rivera no ha querido una coalición con el PP?

Porque Rivera aspira a sustituir al PP. Es verdad que su lucha en Cataluña en defensa de España fue admirable y le llevó a ser primera fuerza política allí y a ser admirado en toda España.

¿Cree que se puede plantear la gran coalición después de las próximas elecciones generales?
Yo creo que sí. Según las encuestas, los únicos partidos que sumarían son el PSOE y el PP. Y a mí me parece que lo mejor para España sería una gran coalición. En Alemania se produce y a la gente no le escandaliza.

¿No hay, dentro del PP y el PSOE, mucha gente reacia? En Canarias, Génova se opuso a cualquier entendimiento con el PSOE y expulsó a sus consejeros de La Palma por pactar una moción de censura con los socialistas para quitar a Coalición Canaria…

Yo no puedo opinar de política local porque no la conozco. Lo que sí puedo decir es que España tiene problemas suficientemente graves, sobre todo la cuestión catalana, como para justificar una gran coalición que aplicara el 155. Bueno, que aplicara la ley, no hay más que aplicar la ley.

En su intervención en el foro, dijo que el principal problema de España es Cataluña. ¿Cómo se pueden tender puentes con ese cerca del 50% que están a favor de la independencia?

Son el 50% de los escaños por el sistema electoral. En realidad, son el 35% de los catalanes. Y los abstencionistas no son precisamente independentistas. Yo, lo que creo, es que hay que aplicar la ley. En Cataluña, el referéndum de la Constitución fue más votado que en Madrid.

Cierto, ¿pero los pactos constitucionales no se deben renovar generacionalmente?

¿Por qué? Este pacto constitucional es el de la concordia y el del olvido de los hechos terroríficos en los que nos habíamos metido los españoles. ¡Y ahora resulta que queremos la ruptura con la democracia después de tantos años! ¿Pero esto qué va a ser? ¿Lo que dice Pablo Iglesias de que la Constitución es el candado?

La Constitución de EEUU, de 1787, tiene 27 enmiendas, la última de 1992. La de Alemania, que es de 1949, se ha reformado 70 veces. No parece tan descabellado...

Yo no creo que haya que revisar el consenso y la concordia de la Transición. No hay por qué renovar ese pacto. Habrá que cambiar las leyes con las que se está en desacuerdo. Ser independentista es perfectamente legal, siempre y cuando lo hagas dentro de la ley, como el exlehendakari Ibarretxe, que llevó su plan al Congreso y fue derrotado.