La foto de Bauzá que desmontó toda la estrategia de Puigdemont y Boye en Europa.

La foto de Bauzá que desmontó toda la estrategia de Puigdemont y Boye en Europa. @JRBauza

Política CATALUÑA

El tuit de Bauzá que reventó toda la estrategia de Puigdemont y Boye en Europa

Una foto de Bauzá con un pase temporal de la Eurocámara hizo creer al expresidente prófugo que podría lograr acreditación de eurodiputado. 

Carles Puigdemont y su abogado Gonzalo Boye llevaban tanto tiempo anunciando un misterioso plan maestro para humillar al Estado español frente a las instituciones europeas que muchos de sus simpatizantes habían llegado a creérselo. "Va a ser un gran día… y ahí lo dejo", tuiteaba Boye un día, misterioso. "Nunca he sido de improvisar… y ahí lo dejo", tuiteaba otro día, doblemente enigmático. Y quien más quien menos, todos en la Cataluña nacionalista soñaban ya con la expulsión de España de la Unión Europea.  

Pero Gonzalo Boye, condenado en 1996 a catorce años de cárcel por su colaboración con la banda terrorista ETA en el secuestro del empresario Emiliano Revilla, no era el único en generar expectativas entre el independentismo. Josep Costa, vicepresidente del Parlamento autonómico catalán y escudero de Carles Puigdemont en TV3 y las redes sociales, contribuía también a las especulaciones en torno a ese futuro golpe demoledor contra la Justicia española: "Aún no las puedo explicar, pero las buenas noticias no se han acabado".

Los mensajes de Boye y Costa aludían siempre, ya fuera de forma explícita o no tan explícita, al objetivo prioritario de los prófugos del procés: la obtención de su condición plena de europarlamentarios. Pero, sobre todo, de las ventajas jurídicas asociadas a la inmunidad de la que disfrutan los diputados del Parlamento Europeo. Entre ellas, la de no poder ser investigado, detenido ni procesado sin la concesión del correspondiente suplicatorio por parte del propio Parlamento Europeo, previo informe de la Comisión de Asuntos Jurídicos de la Cámara. 

También la ventaja, no precisamente menor desde el punto de vista del marketing del procés, de poder pasearse por los pasillos del Parlamento de Bruselas sin que nadie se lo impida. Además de la de disfrutar de una dirección de email asociada a la Cámara y de un despacho desde el que dar ruedas de prensa como europarlamentario "acosado por el rancio franquismo de la Justicia española". 

Un tuit muy oportuno

El plan maestro existía. Pero bastó un solo tuit de José Ramón Bauzá, futuro diputado europeo por Ciudadanos, para desbaratarlo. Y lo que es más irónico: sin que el mismo Bauzá fuera siquiera consciente de ello. 

La historia es esta. El 29 de mayo, los responsables de las redes sociales de José Ramón Bauzá colgaron en su cuenta de Twitter una foto de la acreditación temporal que el Parlamento europeo entrega a los futuros europarlamentarios para que estos puedan acceder al recinto y a los diferentes puntos informativos del mismo. La acreditación no tiene mayor valor jurídico y, en la práctica, es poco más que un pase temporal similar al que se entrega a turistas y visitantes. Pero en ella aparece la expresión "diputado al Parlamento Europeo". Un caramelo para Boye y Puigdemont

A los pocos minutos, el tuit de Bauzá empezó a correr entre los simpatizantes de Puigdemont. Y a muchos de ellos se les ocurrió exactamente lo mismo. "¿Sin jurar la Constitución primero?", escribió uno en Twitter. "Pero si no has prestado juramento aún, ¿cómo es eso?", escribió otro. "¿Y el acta?", escribió un tercero. "La has cagado, facha, gracias", escribió un cuarto que ya vislumbraba la jugada maestra.

Los seguidores de Puigdemont, como es evidente, estaban confundiendo ese pase temporal con la acreditación definitiva de europarlamentario. Y muchos de ellos comenzaron a sugerir en las redes sociales, con mensajes dirigidos a Boye y a Puigdemont, que también ellos pidieran una de esas acreditaciones que tan generosamente estaban siendo entregadas por el Parlamento Europeo sin necesidad de jurar la Constitución en Madrid

Un farol a la vista

El problema es que ese era, precisamente, el tan cacareado plan maestro de Boye y Puigdemont. Pero la verborrea desatada y las ganas de ayudar de los seguidores del expresidente prófugo dejaron a la vista el farol antes de tiempo. De hecho, algunos diputados de ERC habían recibido horas antes el encargo de recoger la famosa acreditación para cerciorarse de que esta era entregada sin mayores comprobaciones por parte del funcionario de turno

"Los separatistas hicieron primero un test", cuentan fuentes cercanas al grupo europeo de Ciudadanos. "Algunos diputados de ERC recogieron su acreditación y se dieron cuenta de que, en el caos de los primeros días, los funcionarios del Parlamento no comprobaban si alguno de esos futuros eurodiputados era uno de los famosos prófugos españoles de la Justicia que habían conseguido escaño. Y, claro, se les abrieron las puertas del cielo". 

Pero el problema para Puigdemont y Boye fue que las respuestas al tuit de Bauzá de los simpatizantes independentistas habían alertado a los grupos parlamentarios de Cs, del PP y del PSOE. De inmediato, estos escribieron un mensaje a Antonio Tajani, el presidente de la Cámara, informándoles de la situación. Tras la recepción de ese mensaje, firmado por Javier Nart (Cs), Esteban González Pons (PP) e Iratxe García Pérez (PSOE), Tajani ordenó que se impidiera la entrada de los prófugos catalanes en el parlamento Europeo. 

El gol en propia puerta del separatismo

"Nos los ha reconocido en persona una diputada de ERC: el plan se fue a pique por los propios comentarios de sus seguidores en las redes sociales. Si se hubieran callado, no se habría levantado la liebre y hoy Puigdemont tendría un pase sin ningún valor jurídico, pero en el que aparece la expresión 'diputado al Parlamento Europeo'. Con el peso mediático que eso conlleva, claro", señalan las fuentes consultadas por EL ESPAÑOL. 

La primera pregunta es qué valor podía tener un simple pase temporal para Carles Puigdemont. "Lo ha explicado el propio Tajani", cuentan en Cs. "Ese pase no tiene efectos legales y no da lugar a ninguno de los derechos que pertenecen a un miembro del Parlamento. Pero Carles Puigdemont lo habría utilizado para generar un incómodo embrollo legal y para presentarse en el Parlamento el 2 de julio, durante la Constitución de la Cámara, fingiendo ser un europarlamentario más".

"Sin el acta de la Junta Electoral Central y sin el acatamiento de la Constitución en persona en Madrid, ese pase no le serviría para ejercer como eurodiputado ni mucho menos para disfrutar de inmunidad, pero quizá sí de un despacho y un email asociado al Parlamento. Desde el punto de vista propagandístico, era una golosina. Porque colocaba al Gobierno español en la incómoda situación de tomar la iniciativa jurídica en contra de los independentistas" dicen las mismas fuentes.

La segunda pregunta es si alguno de los grupos parlamentarios españoles presentes en Bruselas o el mismo Gobierno español cuentan con personal trabajando en la prevención de posibles jugadas maestras en la práctica simples troleos sin mayor efecto jurídico, pero muy vistosos en los medios– por parte de los separatistas y sus abogados. "No, no lo hay" cuentan fuentes de Cs. "Es una tarea que le corresponde al Gobierno español, pero no hay nadie haciéndola. Esta vez se ha salvado la situación gracias a los separatistas más bocazas, pero la próxima vez puede que no tengamos tanta suerte".

El desbaratamiento de sus planes no ha impedido sin embargo que Puigdemont, Boye, Costa y el resto del separatismo hayan vendido su derrota como una grave afrenta que demuestra la connivencia de las instituciones europeas con el Estado español. Es decir, como una victoria. En la Cataluña nacionalista, la realidad sigue tan marginada como los ciudadanos no nacionalistas.