Sánchez y Borrell, en el Congreso.

Sánchez y Borrell, en el Congreso. Efe

Política CONGRESO

Sánchez diluye los insultos y el escupitajo de ERC pidiendo "disculpas" en nombre de todos los diputados

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Pedro Sánchez ha tardado varias horas en postularse acerca de los insultos y el escupitajo de un diputado de ERC a su ministro de Exteriores, Josep Borrell. La dirección del PSOE, poco después del incidente, consensuaba la siguiente postura: "No hemos visto nada". A lo sumo, palabras de Adriana Lastra, "un ademán". El presidente del Gobierno, en su texto, ni siquiera menciona a Gabriel Rufián, Jordi Salvador o Esquerra Republicana. Se limita a hablar de "cosas terribles", pero en un sentido general.

Sánchez pide "perdón a la ciudadanía" y anima a hacerlo al conjunto de los diputados. En el primer párrafo él mismo se dice víctima de "palabras gruesas y graves insultos", en clara alusión al "golpista" que le propinó Pablo Casado.

El presidente del Gobierno ha relatado sobre lo acaecido al titular de Exteriores: "Me gustaría empezar mostrando toda mi solidaridad con el ministro Borrell, que ha tenido que soportar palabras y gestos inaceptables. Y agradecer a la presidenta del Congreso sus palabras y su defensa de la moderación". Ahí termina su opinión.

Luego "anima a todos" a "hacer una reflexión", en especial a aquellos que "utilizan la palabra para insultar y no para dialogar": "Con sus actuaciones no solo se descalifican a sí mismos, también socavan la dignidad de una institución tan importante como el Congreso de los Diputados. Socavan la dignidad misma de la Democracia".

"Diputados de todos los grupos políticos y los miembros del Gobierno tenemos la más importante y honorable misión que puede tener un ciudadano: representar y defender los intereses del conjunto de la sociedad que vota cada cuatro años para que así lo hagamos. Debemos estar a la altura. No estarlo significa decepcionar a la ciudadanía", ha narrado Sánchez en una publicación vía Facebook.

Con tono generalista, Sánchez se dice alarmado porque "no hay nada más peligroso para una democracia que la desafección ciudadana ante sus representantes e instituciones, y lo sucedido hoy camina en esa dirección".

"Yo, como presidente del Gobierno y por tanto máximo responsable político de nuestro país, lo hago. Pido disculpas a la sociedad", ha zanjado.