Sánchez e Iglesias, antes de una reunión en Moncloa.

Sánchez e Iglesias, antes de una reunión en Moncloa. Efe

Política MEMORIA HISTÓRICA

El Gobierno no acepta las "víctimas de la Transición" de Podemos: "Nunca criminalizaremos el 78"

Daniel Ramírez Alberto D. Prieto

Unidos Podemos y el PSOE quieren reformar la ley de la Memoria Histórica, pero en direcciones distintas. El grupo parlamentario liderado por Pablo Iglesias pretende instaurar la categoría "víctimas de la Transición", algo que ha abierto un abismo con el Gobierno. Pedro Sánchez no está dispuesto a aceptar ese extremo y no aceptará siquiera abrir el debate.

La coalición entre el partido morado e Izquierda Unida estira la "violencia de origen institucional" hasta finales de 1982. Menciona casi 190 "víctimas mortales" acaecidas entre la muerte de Franco y la llegada de Felipe González a Moncloa. De aprobarse esta proposición -registrada en el Congreso a finales del pasado junio- el Estado repararía moral y económicamente a las llamadas "víctimas de la Transición".

"Nosotros nunca criminalizaremos el 78", responde un portavoz autorizado de la Dirección General de la Memoria Histórica del Gobierno. Esta fuente reitera que esa opción "ni fue ni será negociada". Por tanto, la idea de Unidos Podemos nunca será algo más que un titular. Sin el PSOE, la categoría de "víctimas de la Transición" se estrella contra la aritmética parlamentaria. PP y Ciudadanos, en conversación con este diario, consideran el proyecto un absurdo.

Pablo Iglesias y Alberto Garzón arguyen que algunas estructuras de la dictadura "pervivieron durante la Transición". De ahí la intención de garantizar un "reconocimiento oficial" para una figura que nunca ha existido con esa denominación.

Hasta el momento, aunque con matices, Podemos y PSOE han podido entenderse en lo referido a la guerra civil y el franquismo, pero el acuerdo es imposible cuando se trata de lo que Iglesias llama "régimen del 78".

"En esa propuesta se esconde el ánimo de desprestigiar y atacar la Transición", relatan las fuentes socialistas consultadas. "¿Cómo vamos a aprobar eso? ¡Estamos preparando con mucho ánimo el cuarenta aniversario de la Constitución!". El Gobierno considera que el franquismo "se acabó el 20 de noviembre de 1975".

En este caso, el parecer del PSOE concuerda con el de PP y Ciudadanos. "Sólo Podemos puede dedicarse a desprestigiar una Transición que ha sido un ejemplo democrático y de fraternidad para todo el mundo a la vez que alaba a un dictador como Maduro. Es una barbaridad que los socios del Gobierno dediquen toda su energía a deshacer la Transición, a tergiversar nuestra Historia y a enfrentar a los españoles", desgrana un portavoz naranja.

Paca Sauquillo, histórica socialista y presidenta del Comisionado de la Memoria Histórica que asesoró a Manuela Carmena, pide precaución y tiempo para postularse, pero se muestra en contra de la nomenclatura "víctimas de la Transición": "Una cosa es discutir dónde empieza y dónde acaba el proceso, pero no me parecen correctos los términos".

Si por "víctimas del franquismo" se entienden aquellas personas que fueron asesinadas por el régimen, en el caso propuesto por Unidos Podemos, ¿se acusaría a los gobernantes de la Transición de haber asesinado?

Octavio Ruiz Manjón, también miembro del Comisionado del Ayuntamiento madrileño y especialista en el estudio de los años treinta, califica las intenciones de Podemos de "absurdas e ideologizadas": "En los debates entre historiadores jamás ha aparecido esa figura. Se trata de descalificar el clima de libertad que aupó la Transición y definirlo como una suerte de continuidad del franquismo". Insiste en que las "víctimas de la Transición" de Iglesias y Garzón son "anticientíficas": "Supondría retorcer el pasado".

Paco Ferrándiz, antropólogo del CSIC y uno de los expertos que elaboró el informe encargado por Zapatero, no cree que Podemos intente culpabilizar a los gobiernos de la UCD de esas muertes. Enmarca la propuesta en una proliferación de las víctimas en el espacio público: memoria histórica, bebés robados... Coincide con la parte del proyecto que menciona "una sombra del franquismo prolongada durante la Transición y representada en sus elementos fallidos".

Sergio Gálvez, historiador, no tiene "una opinión definida": "Es muy arriesgado hablar sin haber podido consultar la documentación del ministerio del Interior referida a aquellos años". Asegura que esta categoría "se sale de lo que la comisión de Derechos Humanos de la ONU enmarcó como crímenes del franquismo", pero defiende, como Podemos en su reforma, que las cloacas policiales del régimen no fueron limpiadas hasta bien entrada la democracia.