El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, en una imagen de archivo.

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, en una imagen de archivo. Efe

Política EL ROMPECABEZAS DEL 21-D

Montoro dejará de fiscalizar las cuentas de la Generalitat en cuanto se retire el 155

La Comisión Delegada de Asuntos Económicos, el órgano que aprobó la medida, deberá invalidarla en una de sus reuniones semanales. 

El ministro de Hacienda se ha puesto fecha para levantar la intervención a las cuentas de la Generalitat. Cristóbal Montoro esperará hasta que se forme el nuevo Ejecutivo regional, sea del color que sea, para pedir que Madrid deje de tutelar las cuentas de Cataluña. A diferencia del 155, que quedará inhabilitado el mismo día que tome posesión el futuro presidente, el ministro deberá solicitar retirar este control en el órgano donde se aprobó: la Comisión Delegada de Asuntos Económicos que preside Mariano Rajoy.

Montoro decretó la suspensión de la autonomía financiara de Cataluña en septiembre, antes de que se celebrase el referéndum del 1 de octubre. El motivo que propició esta medida es que el entonces vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, anunció por carta que se amparaba en la "nueva legalidad" de su comunidad, las leyes de referéndum y de ruptura, para no cumplir con las exigencias del Gobierno. El Ejecutivo pedía hasta entonces que una vez al mes le enseñara las cuentas para certificar que no había un traspaso de fondos para sufragar el referéndum ilegal. A partir de entonces, la rendición de cuentas empezó a ser semanal.

La obsesión del ministerio de Hacienda era que los dirigentes del desafío secesionista no utilizasen ni un solo euro público para subvencionar el procès. Montoro presumió durante este tiempo de confiscación de las cuentas catalanas de que los dirigentes de la autonomía cumplieron a rajatabla sus exigencias y en ningún momento observaron que las cuentas estuvieran alteradas.

Sin embargo, esta semana se ha conocido que el Juzgado de Instrucción número 13 de Barcelona ha hallado documentos que reflejan un desvío de dinero público de cerca de tres millones de euros destinado al proceso independentista. Los documentos, que fueron incautados el 26 de octubre, estaban en un furgón de los Mossos d´Esquadra cuando iban camino de una incineradora. Al parecer, el dinero procedía de las ayudas del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) que el Estado dio a la Generalitat para afrontar deudas e impagos. Consiguieron burlar la inspección de Hacienda. 

De momento, Montoro no ha hecho ninguna valoración a esta información. Su intención sigue siendo que la Comisión Delegada de Asuntos Económicos se reúna una vez que se haya configurado el nuevo Gobierno porque confía en que los nuevos líderes de la Generalitat trabajarán dentro de la legalidad que marca la Constitución.

La última palabra sobre si se levanta el control a las cuentas o no la tendrá el presidente del Gobierno, que tendrá que volver a pedir permiso al Senado si quiere reactivar el artículo 155 una vez que la Generalitat disponga ya de un nuevo Ejecutivo.