Felipe VI saluda a Rivera en la apertura del año judicial.

Felipe VI saluda a Rivera en la apertura del año judicial. Angel Díaz Efe

Política Proceso soberanista

Las gestiones de Felipe VI, clave del frente común sobre Cataluña de Rajoy, Sánchez y Rivera

El rey ha estado en contacto con el Gobierno y los líderes políticos en las últimas semanas. La Corona afronta estos días con la mente puesta en el "cumplimiento de sus funciones constitucionales".

Jorge Sáinz

Felipe VI ha jugado un papel decisivo en la unidad de acción frente del 1 de octubre en Cataluña escenificada por Mariano Rajoy, Pedro Sánchez y Albert Rivera. El rey está encima del proceso que arranca previsiblemente este miércoles en Cataluña con la ley de convocatoria del referéndum. La comunicación del Gobierno con la Casa del Rey es fluida. Felipe VI conoce los escenarios y respuestas que prevé Rajoy a cada paso de la Generalitat. Según ha sabido EL ESPAÑOL, el rey también ha mantenido conversaciones privadas en las últimas semanas con algunos líderes de los partidos constitucionalistas.

La Casa del Rey admite por vías oficiales que el monarca afronta estos días con la mente puesta en el "cumplimiento diario de sus funciones constitucionales". El artículo 56 dice que "el rey es el Jefe del Estado, símbolo de su unidad y permanencia, arbitra y modera el funcionamiento regular de las instituciones". El papel de árbitro y moderador es complicado, especialmente cuando la Generalitat -institución del Estado- lleva meses anunciado su insumisión.

Discurso contundente

La Corona recuerda que la posición de Felipe VI sobre Cataluña está en sus discursos. El más contundente de ellos fue el que pronunció durante el 40 aniversario de las Cortes constituyentes en el Congreso de los Diputados. "Fuera de la ley, nos enseña la historia, solo hay arbitrariedad, imposición, inseguridad y, en último extremo, la negación misma de la libertad", dijo el monarca.

La última vez que Felipe VI coincidió con los líderes de los principales partidos políticos fue en la manifestación por los atentados de Barcelona. El rey habló brevemente con todos ellos, pese a las circunstancias que se vivieron aquella jornada. El monarca fue abucheado y señalado por un sector de los manifestantes casi como cómplice de los ataques. 

Desde entonces, el rey ha retomado su agenda habitual sin descuidar el contacto con La Moncloa y el seguimiento de la crisis en Cataluña. Según ha sabido este diario, Felipe VI ha conversado con Rivera en las últimas semanas. El PSOE dice no tener constancia de conversaciones entre el rey y Sánchez, pero fuentes socialistas no las descartan. Tampoco Podemos tiene conocimiento de alguna llamada del monarca a su líder, Pablo Iglesias

Fuentes consultadas por EL ESPAÑOL dan por hecho que la mediación de Felipe VI ha contribuido a facilitar el acercamiento entre Gobierno, PSOE y Ciudadanos. La unidad de acción no estaban tan clara hace sólo unas semanas. Pero tanto Sánchez como Rivera han garantizado su apoyo a las medidas que tome Rajoy para impedir el referéndum. La respuesta inicial que prevé el Ejecutivo es el recurso al Tribunal Constitucional. El ramillete de opciones y la dureza de las mismas se amplían si la Generalitat desobedece y saca las urnas a la calle. Iglesias se ha desmarcado de este frente común. Podemos defiende permitir el 1-O como "movilización política".

Cataluña y su reinado

El rey ya dijo en aquel discurso de junio en el Congreso que el respeto a la ley "no es una amenaza para los ciudadanos, sino una defensa de sus derechos". Felipe VI sigue con preocupación los acontecimientos en Cataluña. La crisis territorial ha marcado sus tres años de reinado. Y la solución, más allá del 1-O, es compleja y afecta también a la monarquía como institución. La mayoría de partidos se ha comprometido a respaldar una comisión que, a propuesta de Sánchez, pretende evaluar y reformar el Estado de las autonomías.

Tras los atentados de Barcelona y Cambrils, Felipe VI recuperó su agenda en un gesto de normalidad. Como es habitual, presidió este martes la apertura del año judicial, en la que escuchó el compromiso del Poder Judicial en la defensa firme y enérgica de la Constitución. El miércoles tiene previstas tres audiencias a lo largo de la mañana que nada tienen que ver con la política ni con Cataluña.