Andrés Bódalo está en la cárcel de Jaén.

Andrés Bódalo está en la cárcel de Jaén. Tomás Serrano

Política PODEMOS

Andrés Bódalo, la criatura a la que Pablo Iglesias visita en la cárcel

El activista del SAT fue condenado por agredir a un edil del PSOE. También agredió a una embarazada.

Este sábado Pablo Iglesias acude a la cárcel de Jaén para ver a Andrés Bódalo. Una visita pensada para denunciar la "injusticia" que según Podemos se está cometiendo con este activista del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) encarcelado hace un año por agredir a un concejal del PSOE en el municipio de Jódar. Además, en el currículum del sindicalista consta el ataque a la heladería regentada por una mujer embarazada que resultó herida. 

El miembro del PSOE agredido por Bódalo es Juan Ibarra Marín, exteniente de alcalde y exconcejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Jódar (Jaén). En el último año este afectado solo ha hablado en una entrevista concedida a El Confidencial. Ibarra afirmó ser "una víctima", recordó que "hay una sentencia con hechos probados" y dijo que "quiero olvidar y no echar más leña al fuego"

Relato de hechos

Los hechos constan en la sentencia de la Audiencia Provincial de Jaén, dictada en octubre de 2015. El 27 de septiembre de 2012 unas 60 o 70 personas participaron en una sentada organizada por el SAT frente al Ayuntamiento de Jódar. La protesta iba por cauces pacíficos hasta que el teniente de alcalde apareció por el lugar.

Uno de los condenados, Blasa López López, gritó “Ahí viene el Ibarra, vamos a por él”. "En dicho momento varios de los participantes en 'la sentada' se abalanzaron sobre el concejal, arrinconándole contra la pared, a escasos metros de la entrada del Ayuntamiento siendo golpeado con los puños por Andrés Bódalo Pastrana y Francisco Javier Angulo Montávez". Tras aquellos hechos, Ibarra dejó para siempre la actividad política. Y Bódalo fue detenido para entrar en prisión tras negarse a hacerlo. 

La versión de Bódalo y Podemos: "Encarcelado injustamente"

La versión de Podemos, del SAT -cuyo líder y diputado del partido morado, Diego Cañamero, también acude este sábado a prisión- y de algunos medios es muy distinta. A su juicio, Bódalo, que siempre lleva gorra en homenaje al Che Guevara, permanece encarcelado de forma injusta porque no agredió a nadie durante aquella protesta, sino que, justo al contrario, ayudó a impedir que otros agredieran al edil del PSOE.

Además, arguyen que no pudo recurrir la sentencia por un fallo de la procuradora. De hecho, en la nota en que Podemos anunciaba esta semana la visita de Iglesias se destacaba que Bódalo "lleva 11 meses encarcelado tras un procedimiento judicial en el que no pudo interponer recurso en segunda instancia por un error administrativo de la procuradora".

Además, el partido morado destaca que el reo "es uno de los más de 300 sindicalistas contra los que se han emprendido procedimientos penales en el marco de protestas y por los que diversas organizaciones internacionales han alertado sobre el peligro de la persecución de la protesta sindical en nuestro país".

Iglesias y el resto de miembros de Podemos han pedido la libertad de Bódalo en numerosas ocasiones durante el año que lleva encarcelado. Una de las principales protestas consistió en mostrar carteles del activista en el Congreso de los Diputados. Incluso, la secretaria general de Podemos Andalucía, Teresa Rodríguez, ha comparado a Bódalo con Miguel Hernández, dado que, como ya publicó EL ESPAÑOL, le gusta escribir poesía. 

Un largo historial de ataques

En todo caso, este ataque de Bódalo no es, ni mucho menos, el único suceso relevante en su historial. Tal y como publicó ABC, fue condenado a un año de prisión por "entrar a la Consejería de Cultura pidiendo tierra" -según confesión propia-; después otros dos años más por estragos en un piquete durante la huelga general de 2002; y estuvo imputado por los asaltos a supermercados de 2012. Asimismo, fue condenado con una multa por agresión durante unos altercados tras la conferencia del diputado de Amaiur Sabino Cuadra en Jaén en la que él mismo hacía de anfitrión.

De todos los altercados en que ha participado, el más llamativo es, sin duda, el ocurrido en 2002 en Úbeda, cuando el SAT, dirigido por él, acudió a cerrar varios comercios que se habían negado a seguir la huelga general convocada ese día. Bódalo entró en la heladería de Eva Rico. Ella, entonces embarazada de seis meses, ha narrado en varias ocasiones a los medios cómo sucedieron los hechos. 

El ataque a la embarazada

Tal y como explicaba en una entrevista en Esradio, los sindicalistas liderados por Bódalo entraron en su tienda y "me insultaron, me llamaron fascista de mierda, me cogieron de la camisa y me llevaron de aquí para allá mientras golpeaban sillas, mostradores, vitrinas. Yo traté de proteger todas estas cosas y al intentarlo recibí los golpes estando embarazada".

Después, comenzaron a golpear con palos los cristales que estaban cerrados. "Temí que rompieran los cristales, así que abrí la ventana y les pedí que se marcharan. Fue entonces cuando me volvieron a coger de la camisa. Temí caerme de barriga al suelo haciéndome más daño todavía. (...) Mientras, nos gritaban que nos fuéramos a casa a fregar platos, que era donde teníamos que estar".

Criado en las cuevas de Jódar y con una infancia difícil, se casó con apenas 20 años y su luna de miel consistió en una escapada para trabajar en Navarra que no acabó nada bien. Es padre de tres hijos y, gracias a uno de ellos, también es abuelo con solo 35 años. Sigue en la cárcel, adonde este sábado acude Iglesias para denunciar que se trata de una injusticia.