Pedro Sánchez, durante la rueda de prensa posterior a la XXXVI Cumbre Hispano-Lusa, en La Rábida (Huelva).

Pedro Sánchez, durante la rueda de prensa posterior a la XXXVI Cumbre Hispano-Lusa, en La Rábida (Huelva). Efe

Política

Sánchez muestra su "respeto" por Trump, evita responder a sus amenazas y avisa: su guerra "ilegal" va a disparar la inflación

Luís Montenegro recalca ante Sánchez que Portugal está "al lado de EEUU" y de "todos los que intentan enfrentarse a la ofensiva de Irán".

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Las claves

Pedro Sánchez mostró respeto por Trump pero evitó responder a sus amenazas y advirtió que la guerra de EEUU e Israel contra Irán disparará la inflación.

Sánchez defendió que el aumento del coste de la vida se debe al conflicto internacional y no a decisiones del Gobierno español.

En la Cumbre Hispano-Portuguesa, Portugal anunció una reducción temporal del IVA sobre carburantes y apoyó a sus aliados contra la ofensiva de Irán.

Sánchez recalcó que el envío de la fragata a Chipre es una misión defensiva y no requiere autorización previa del Congreso.

Pedro Sánchez ha expresado este viernes su "respeto" por el presidente de EEUU, Donald Trump, y ha evitado responder a sus descalificaciones y a su amenaza de bloquear los vínculos comerciales con España.

"Tengo un enorme respeto por la presidencia de EEUU y una enorme admiración por la sociedad estadounidense", ha dicho desde Huelva, a preguntas de los periodistas.

No obstante, ha advertido de que la "guerra ilegal" desatada por EEUU e Israel contra el régimen de los ayatolás va a tener un elevado coste para la economía, debido al alza del precio del petróleo.

"La escalada bélica en Oriente Próximo", ha indicado Sánchez desde Huelva, ya supone "una amenaza real, no sólo para la paz en el mundo, sino también para la prosperidad de las empresas, las familias y hogares, por el evidente alza del coste de la vida que van a sufrir nuestras economías".

Sánchez ha recalcado que los ciudadanos españoles deben ser "conscientes de que lo que está sucediendo en sus bolsillos o pueda suceder nada tiene que ver con decisiones que haya tomado el Gobierno de España, sino con una guerra ilegal que va a traer mucha resaca, en forma de dolor, sufrimiento e inestabilidad".

Sin concretar ninguna medida, ha anunciado que "vamos a tener que pagar entre todos, para compensar a los sectores víctimas de este conflicto, que no sabemos exactamente cuál es su objetivo ni cuál va a ser su duración".

Sánchez ha hecho estas declaraciones desde La Rábida (Huelva), tras participar en la XXXVI Cumbre Hispano-Portuguesa junto al primer ministro luso, Luís Montenegro.

A preguntas de los periodistas, Montenegro ha anunciado que el Gobierno portugués aplicará a partir de la próxima semana una reducción temporal del IVA sobre los carburantes, si su precio sube más de 20 céntimos el litro.

En cambio, Sánchez se ha limitado a recordar que el Gobierno "movilizó" 35.000 millones durante la crisis inflacionaria provocada por la guerra de Ucrania y destina otros 7.000 millones a las zonas afectadas por las inundaciones de este año, en un decreto que aún debe ser convalidado por las Cortes.

La actitud de ambos mandatarios ha contrastado en otros aspectos.

Pedro Sánchez ha resumido su posición equidistante sobre el conflicto de Oriente Próximo, en las palabras finales que ha dedicado, con motivo del Día de la Mujer que se celebra este domingo, 8 de marzo.

Ha enviado un "especial recuerdo a las mujeres de Irán que tienen un doble sufrimiento", ha dicho, por un lado "la persecución de un régimen terrible, pero también los bombardeos de una guerra ilegal, que espero que termine más pronto que tarde".

El presidente español ha asegurado que siente la "absoluta tranquilidad" de aplicar el mismo baremo moral en todos los conflictos que "están asolando el mundo": el respeto a la "legalidad internacional".

Algo que le lleva a rechazar por igual la invasión de Ucrania, el "genocidio" en Gaza y la guerra (que ha calificado de "error" y "equivocación", además de "ilegal") de EEUU e Israel contra Irán.

Respecto al envío de la fragata Cristóbal Colón a aguas de Chipre, Sánchez ha recalcado que se trata de "echar una mano, en una misión defensiva, nada ofensiva, a un país que ha sufrido las consecuencias" de la guerra.

España actúa así a petición de Chipre, Estado miembro de la UE, ha indicado.

Y puesto que se trata de una "operación defensiva y de naturaleza de rescate", no es preciso contar con la autorización previa del Congreso, ha argumentado el presidente.

No obstante, ha reiterado que comparecerá en la Cámara Baja a petición propia (en principio, tras las elecciones de Castilla y León) para explicar los motivos de su decisión, en una muestra más de "transparencia y rendición de cuentas".

Por su parte, el primer ministro de Portugal, Luís Montenegro, ha apostado por la vía de "la diplomacia y la negociación para resolver los conflictos".

Montenegro ha recalcado que Portugal "siempre estará al lado de sus aliados cuando entran en conflicto. Al lado de nuestros socios europeos, como Chipre, y de los socios en la OTAN, como Turquía", que esta semana ha logrado interceptar otro misil lanzado por Irán.

Y ha sido aún más claro al referirse al conflicto de Irán, cuyo Gobierno, ha recordado, aplica una "violación grosera de los derechos humanos" de sus propios ciudadanos y que tenía muy desarrollado su programa nuclear.

A todo ello se suma que actualmente Irán "ataca de forma casi indiscriminada a varios países" vecinos, ha agregado.

"Por tanto", ha precisado, "Portugal tiene necesariamente que ponerse al lado de aquellos países que están sufriendo esos ataques. Por tanto, estamos al lado de EEUU, como vamos a estar al lado de España cuando decide apoyar la defensa de un país amigo como Chipre, que es miembro de la UE".

Por lo tanto, "por principio", ha agregado, "estamos al lado de todos los que intentan enfrentarse a la ofensiva de Irán. Y por ello apoyamos las operaciones de defensa en los países vecinos de Irán y en los países de la UE".

No obstante, ha mostrado su absoluto respeto por la posición del Gobierno de Pedro Sánchez, y ha indicado que "las amenazas y las acusaciones no son el camino para relacionarnos entre aliados", ha dicho en alusión a las bravatas de Donald Trump contra España.

A diferencia del Gobierno español, que sostiene que ha prohibido a EEUU usar las bases conjuntas de Rota y Morón en operaciones vinculadas a la guerra de Irán, el Gobierno de Montenegro sí ha autorizado al Ejecutivo de Trump a utilizar la base militar de las Azores, pero sólo con fines "defensivos".

En la Cumbre celebrada en Huelva también han participado ocho ministros del Gobierno español: los de Exteriores (José Manuel Albares), Interior (Fernando Grande-Marlaska), Economía (Carlos Cuerpo), Política Territorial (Ángel Víctor Torres), Sanidad (Mónica García), Derechos Sociales (Pablo Bustinduy), Inclusión (Elma Saiz) y Transformación Digital (Óscar López).

Aunque la cumbre había sido convocada inicialmente para abordar el cambio climático y firmar un acuerdo sobre la gestión de emergencias, tras los incendios del pasado verano, ambos gobiernos han tratado también la crisis abierta a raíz de la ofensiva de EEUU e Israel contra el régimen teocrático de Irán.

Antes de la Cumbre, Pedro Sánchez ha presidido en Huelva un breve acto en recuerdo de las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz, en el que murieron 46 personas.

En el homenaje, celebrado en la explanada de la Universidad Internacional de Andalucía, se ha colocado un ramo de rosas blancas ante una placa en recuerdo de las víctimas.

Y un miembro del departamento de protocolo de Moncloa ha leído el poema El recuerdo, de Juan Ramón Jiménez, informa Efe.

Allí Sánchez ha estado acompañado por sus tres vicepresidentas: María Jesús Montero, Yolanda Díaz y Sara Aagesen.