Macron fundó su movimiento En Marcha el pasado abril, siendo aún ministro de Economía.

Macron fundó su movimiento En Marcha el pasado abril, siendo aún ministro de Economía. Reuters

Política Nuevo liberalismo

Rivera y Macron empiezan a tejer una alianza estratégica de centro en el Sur de Europa

Las bases de Ciudadanos y el movimiento del ex ministro francés En Marcha promueven un acto político conjunto en Madrid.

Albert Rivera y el candidato francés Emmanuel Macron han comenzado a tejer una alianza estratégica de fuerzas políticas de centro reformista en el sur de Europa. Los contactos, todavía informales, se están produciendo tanto a nivel de dirección como de militancia. Los dos líderes no podrán reunirse de forma inminente por las urgencias de la campaña de las presidenciales en Francia. Pero las bases Ciudadanos y el movimiento En Marcha fundado por Macron trabajan en un acto conjunto que se celebrará en Madrid en los próximos meses.

Macron se ha convertido en el candidato inesperado de la precampaña francesa. Este joven político de 39 años, apadrinado por François Hollande, ganó una enorme popularidad por la llamada ley Macron de emprendimiento y liberalización económica que impulsó como ministro de Economía, Finanzas e Industria. Macron dimitió el año pasado y lanzó su carrera política en solitario con un movimiento liberal progresista independiente bautizado En Marcha, que ha alterado el equilibrio de fuerzas en Francia.

El último sondeo de Le Figaro le concede entre un 15 y un 20% de intención de voto, muy por delante del líder tradicional del centro francés Bayrou, pero todavía lejos de Marine Le Pen y el conservador Fillon, que teóricamente se disputarían la presidencia de la República en segunda vuelta en mayo.

145.000 simpatizantes en nueve meses

En apenas nueve meses, En Marcha suma 145.000 simpatizantes, 3.000 comités locales en Francia y más de 300 en el extranjero. Estos comités son muy similares en su concepción y funcionamiento a los Círculos de Podemos. El compromiso de la militancia es total. Macron basa la mayoría de sus propuestas en más de 100.000 entrevistas realizadas puerta a puerta por sus simpatizantes en Francia. Esta encuesta es conocida como La gran marcha y se ha convertido en un base de datos que sirve al equipo de Macron para valorar las preocupaciones de los franceses.

Rivera, 37 años, y Macron, 39, comparten generación y espacio político. La rapidez con la que se ha expandido este movimiento en Francia ha impresionado al presidente de Ciudadanos. Macron ha contrapuesto un discurso netamente pro europeo al euroescepticismo de Le Pen. “Es un líder joven y dinámico, similar a Albert y en la misma línea del presidente canadiense Justin Trudeau”, dicen desde el equipo de Rivera.

Los contactos entre ambos equipos, más allá de un intercambio público de mensajes en Twitter, son de momento informales y se están produciendo también en la Eurocámara. Macron y Rivera son toda una sorpresa para la familia liberal europea, cuyo representación se circunscribía casi exclusivamente al norte de Europa. El crecimiento de estos partidos en el Sur del continente aumenta las expectativas de la Alianza Liberal Demócrata (ALDE) para las elecciones del 2019.  

La otra vía de acercamiento se está gestando desde las bases. En Marcha tiene al menos tres comités locales en España: dos en Barcelona y uno en Madrid. Ugo López, de 35 años, es el animador (coordinador) del grupo de la capital española, que integran una treintena de personas. López quiere promover una conferencia política con la agrupación de Ciudadanos Madrid.

“Hay un cierto paralelismo en las trayectorias políticas de Rivera y Macron”, dice López. “Y desde luego el deseo de compartir ideas y programas con Ciudadanos. No hay lazos formalizados, pero existe cercanía ideológica y nos gustaría tener ese acto conjunto en Madrid”.

El espacio de Bayrou

Según López, Macron ocupa un espacio más amplio que el de Bayrou, porque su política es pragmática y trata de dialogar siempre a izquierda y derecha. “Bayrou siempre decía que estaba en el extremo centro y al final se ha aislado”, explica.

El movimiento de Macron tiene de momento una estructura muy descentralizada, que concede un gran protagonismo a las bases. Los comités como el de Madrid realizan reuniones de trabajo sectoriales y envían a París sus propuestas en materia educativa y fiscal, por ejemplo. Además, el grupo alimenta constantemente la base de datos de La gran marcha con entrevistas a los franceses que residen en España.

“Es un movimiento muy comprometido porque la mayoría de nosotros no hemos participado jamás en política”, dice. “Al igual que lo ha pasado un poco en España, nos hemos metido porque estamos hartos y creemos que es necesario un cambio”.