Íñigo Errejón, este viernes en la planta baja del Congreso de los Diputados.

Íñigo Errejón, este viernes en la planta baja del Congreso de los Diputados. EFE

Política EL FUTURO DE PODEMOS

Las tesis de Iglesias y Errejón abocan a Podemos a un choque frontal

El documento del 'número dos' evidencia el abismo que lo separa del líder del partido, que asegura buscar la unidad. 

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Que Íñigo Errejón y Pablo Iglesias tienen una concepción distinta de lo que debe ser Podemos es conocido. Que desde las elecciones del 20 de diciembre de 2015 la tensión fue in crescendo entre ambos, también. Pero este viernes, por primera vez, quedó negro sobre blanco en dos documentos que muestran la distancia abismal en algunos puntos respecto al diagnóstico de lo ocurrido en España en los últimos años y lo que debe ocurrir en Podemos en los próximos. 

El documento de Iglesias, escrito en primera persona, aporta algunas novedades (como la "regulación" y "control" de los sectores económicos, un claro guiño a los Anticapitalistas) y apela a la "unidad en la diversidad" de las alianzas con otros partidos, especialmente con IU. 

Es el documento de Errejón lo que constituye una verdadera novedad. Hasta ahora, Errejón había sido clave en la estrategia y articulación de la estructura de Podemos, pero a menudo sus discrepancias se expresaban de forma puntual, ambigua y seguidas de muchas matizaciones. Al fin y al cabo, el líder del partido era Iglesias y no convenía mostrar demasiadas discrepancias. Eso se acabó. 

Errejón expresa con nitidez su modelo de partido, que quiere llegar a la mayoría no desde la izquierda sino apelando directamente a la base de votantes de todos los partidos. Pretende visibilizar la utilidad de Podemos en el Congreso, a pesar de que el contexto no sea propicio o de que lograrlo implique cesiones en pactos con otros partidos.

Cree que Podemos por sí solo tiene potencial suficiente como para ganar primero y pactar después. Retrospectivamente, considera un error romper las negociaciones con el PSOE (algo que provocó que el electorado viera en Iglesias la percepción de "inmadurez y soberbia") y aliarse con IU. En los meses en los que ocurrieron ambas cosas, el espacio político de ambas formaciones se achicó un millón de votos. Por si fuera poco, Errejón reprocha sin citar a Anticapitalistas su autonomía, que ha llevado a Teresa Rodríguez, la líder en Andalucía, a anunciar un partido propio dentro de un Podemos federado.

Un manifiesto que deja pocas opciones a Errejón

Errejón no es optimista sobre el futuro del partido salvo que haya un cambio de rumbo. Y no lo es, entre otras cosas, por el riesgo latente en Podemos de subestimar al PSOE. "Si dejamos que el PSOE se recomponga regalándole toda iniciativa que Rajoy le permita presentar a la opinión pública como mejora de las condiciones de vida habremos fracasado", dice el documento. "En el momento actual Podemos está perdiendo un tiempo precioso al no aprovechar la crisis existencial del PSOE para formar una nueva mayoría en nuestro país", sigue. En otras palabras: Errejón teme que si el PSOE acierta en su liderazgo, si cierra su crisis interna a cuyo abrigo medró Podemos, el sueño se acabe. 

La contundencia de Errejón le deja pocas opciones. Los que creían que sus diferencias, sus peleas dialécticas con Iglesias en las redes eran teatro previo a un pacto, ya tienen un proyecto político que se distancia del secretario general. Apoyado en el respaldo recibido por sus partidarios en Madrid, donde se presentaba Rita Maestre, así como el referéndum sobre las reglas de la Asamblea, Errejón parece encaminarse hacia la confrontación con Iglesias, quién sabe si finalmente en unas primarias por el liderazgo. 

Por su parte, Iglesias se ha mostrado más conciliador sobre el papel y en su aparición televisiva de este viernes. Apostó por la unidad, consideró que sería "malo" y hasta una desgracia que hubiese varias candidaturas al congreso y mostró voluntad de reunirse con Errejón y los Anticapitalistas, que también tienen su propio documento, para aunar posturas. 

Torcer brazos a las élites

Pero sus tesis son diferentes. No cree que la alianza con IU penalizase a Podemos sino que le permitió resistir. Cree que Podemos sólo podrá ganar si concentra un "bloque histórico" y la "unidad" de la izquierda, que según él era lo que le reclamaban los ciudadanos tras las elecciones de diciembre. Cree que en el PSOE nunca hubo ganas de verdad de pactar con Podemos y que sólo poniendo en el centro a los "activistas" sin miedo y "con capacidad para torcerle el brazo a las élites" se llegará al proyecto mayoritario y nuevo que ambos defienden. 

Iglesias defiende la unidad, pero durante estos meses no ha tenido reparos en patrocinar acciones contra su número dos, destituciones de sus próximos u órdagos que ha ido ganado, uno tras otro. Puede que de Errejón no esté clara su intención de llegar hasta el final con el pulso, pero Iglesias no parece tener duda alguna. La respuesta, a principios de febrero en la Asamblea Ciudadana.