La diputada Ana Vázquez muestra un bote de gas pimienta desde su escaño al interprelar a Grande-Marlaska, el pasado 23 de septiembre.

La diputada Ana Vázquez muestra un bote de gas pimienta desde su escaño al interprelar a Grande-Marlaska, el pasado 23 de septiembre. J. J. Guillén Efe

España

El informe sobre el 'spray pimienta' narra que asesores del PSOE denunciaron, pese a "no tener síntomas graves"

Un juez ha pedido a las tres denunciantes que aporten un parte de sus lesiones, que el dosier oficial del suceso descarta que fuesen graves.

Más información: El juez pide a las asesoras del PSOE que denunciaron el 'episodio del spray pimienta' que aporten sus partes de lesiones

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Un informe oficial del Congreso concluye que ninguna de las 12 personas atendidas tras el incidente con el spray de pimienta sufrió síntomas graves.

Tres asesoras del PSOE denunciaron los hechos en comisaría sin aportar partes de lesiones, por lo que el juez les ha requerido documentación médica.

El documento avala la expulsión de la diputada del PP Ana Vázquez y detalla la clausura de tres baños y la retirada preventiva de comida por valor de 800 euros.

Solo una trabajadora de restauración alérgica a la pimienta necesitó baja laboral, mientras que el expediente sancionador a la diputada decayó por la disolución de las Cortes.

Tres trabajadoras del PSOE en el Congreso denunciaron en comisaría haber sufrido lesiones después de que la diputada del PP Ana Vázquez llevase a la Cámara Baja un spray de pimienta, el pasado 23 de septiembre.

Ahora bien, según los documentos oficiales de este suceso, ni ellas ni ninguno de los 12 atendidos ese día por los servicios médicos del Congreso presentaron "síntomas de gravedad".

EL ESPAÑOL ha tenido acceso al informe, elaborado por algún letrado de la Cámara —aunque, sorprendentemente, aparece sin firma—, que relata, con multitud de detalles, lo ocurrido ese día.

Fragmento del informe del Congreso que concuye que ningún atendido sufrió síntomas de gravedad,

Fragmento del informe del Congreso que concuye que ningún atendido sufrió síntomas de gravedad, EL ESPAÑOL

Y, en efecto, una de sus conclusiones es que "ninguna" de las personas asistidas por el servicio sanitario del Congreso presentó síntomas graves ni requirió "una actuación [médica] ulterior".

No obstante, este jueves, como publicó EL ESPAÑOL, un juez de Madrid ha abierto diligencias tras recibir las denuncias de las tres asesoras socialistas, a las que el magistrado ha pedido que entreguen partes de lesiones.

De forma inaudita, ninguna de ellas incorporó un dictamen médico a sus respectivas denuncias. Fuentes del PSOE, no obstante, confirmaron a EL ESPAÑOL que sus tres trabajadoras presentaron una denucia en comisaría.

El juez Pedro Merchante, titular del Juzgado de Instrucción número 6 de Madrid, abrió este jueves diligencias por un supuesto delito de lesiones y ha dado a las denunciantes un breve plazo para aportar informes sanitarios.

Una vez el magistrado reciba estos partes —si, finalmente, así sucede—, pretende que sean examinados por el perito forense judicial y que éste analice tanto la gravedad como la compatibilidad de los daños físicos con el suceso.

El spray pimienta

Aquel miércoles del pasado septiembre, Ana Vázquez enseñó, desde su escaño, un bote de spray pimienta durante su interpelación del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.

Con esta acción, según explicó, quiso homenajear a las mujeres que, atemorizadas ante el notable aumento de violaciones en Ceuta, han optado por llevar encima esta herramienta de autodefensa. La diputada también reprochó que hasta los escolares lo "están llevando" cuando van camino al colegio.

La presidenta del Congreso, Francina Armengol, expulsó a Vázquez del hemiciclo. La acusó de llevar un objeto catalogado como "arma" en el reglamento.

Armengol expulsa Ana Vázquez por mostrar un espray de gas pimienta como los que llevan "las escolares en Ceuta"

El informe oficial que obra en poder de EL ESPAÑOL sí lo considera un elemento peligroso y avala la expulsión de la diputada.

Una vez Vázquez estaba fuera del hemiciclo, un trabajador del departamento de Prensa del PP confesó que ésta le había entregado el spray al salir al patio del Congreso.

Y admitió que había acudido a varios lavabos para limpiar el objeto, porque, según la versión del PP, aunque Vázquez lo había vaciado dos días antes, aún tenía manchas del líquido.

Poco después, hubo que clausurar, en total, tres baños y que tirar comida (por valor de 800,33 euros) por precaución, ante la posibilidad de que estuviese contaminada.

El episodio también sorprendió a una delegación de Mauritania que visitaba las Cortes.

Según recoge el informe oficial, varios integrantes de la misma "sufrieron síntomas de tos y picor" y a únicamente uno de ellos "se le ofreció asistencia, debido a una patología respiratoria previa". "Ninguno requirió atención médica", añade el documento.

Por otro lado, una trabajadora de la empresa adjudicataria del servicio de restauración del Congreso necesitó una baja laboral, debido a que es alérgica a la pimienta.

A excepción de este último caso, el informe oficial recoge que, más allá del susto, todos los afectados sufrieron síntomas de carácter leve; ninguno, de gravedad.

Apertura de expediente

Tras el episodio, el 29 de septiembre, el Congreso abrió un expediente sancionador a Ana Vázquez, que no progresó debido a la convocatoria de elecciones generales anticipadas y la consiguiente disolución de las Cortes.

Ahora bien, la diputada sí tuvo tiempo para presentar sus alegaciones.

Entre ellas, se quejó de que el informe oficial —que se atribuye a algún letrado de la Cámara Baja— no estuviese firmado por ningún funcionario.

Asimismo, negó haber dado órdenes al asesor del PP que lavó el bote de spray en varios baños del Congreso. Y subrayó que el suceso ni interrumpió el Pleno ni causó perturbaciones realmente graves.