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. Tomás Serrano

España CRISIS EN CEUTA

El grupo de Guerra Electrónica REW32 alertó de la intrusión de buques marroquís en Ceuta: su informe no fue desclasificado

El Gobierno hizo público un único documento de esa unidad del Ejército, pero era un aviso intrascendente del día 30 con la invasión ya comenzada.

El Rey fue informado a posteriori de la incursión marroquí en aguas españolas y reunió a la cúpula militar y a la ministra Robles en Zarzuela.

Más información: Sánchez engañó al Congreso al omitir la invasión naval en Ceuta y no desclasificar ningún informe que la mencionara

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El Regimiento de Guerra Electrónica nº32 detectó y monitorizó la intrusión de buques de la Marina Real marroquí en aguas de Ceuta los días 30 y 31 de julio.

Los informes de la unidad sobre el rastreo de señales radioeléctricas y el seguimiento de las embarcaciones fueron excluidos de la desclasificación del Gobierno.

Existen documentos no publicados que advertían del asalto a Ceuta tres días antes de que se produjera, según revelaron fuentes militares.

La Armada española tuvo que desplegar buques de guerra como el BAM Rayo y la fragata Navarra para disuadir las incursiones de Rabat.

El Ejército de Tierra detectó y controló los movimientos de los buques de la Marina Real de Marruecos en aguas de Ceuta durante los días 30 y 31 de julio de 2026, coincidiendo con la invasión de la ciudad. Con esos datos realizó los correspondientes informes de situación.

Esos documentos quedaron fuera de la desclasificación realizada en septiembre por el Gobierno.

Así lo trasladan a EL ESPAÑOL mandos del Ejército de Tierra conocedores de los trabajos elaborados por el Regimiento de Guerra Electrónica nº32 (REW-32), la unidad que captó las señales de las embarcaciones de la Marina Real de Marruecos.

La fragata D601 'Mohammed VI', buque insignia de la Marina de Marruecos que se adentró en aguas de Ceuta los días de la invasión.

La fragata D601 'Mohammed VI', buque insignia de la Marina de Marruecos que se adentró en aguas de Ceuta los días de la invasión. -

Se trata de una unidad táctica de alta especialización del Ejército, cuya plana mayor se encuentra en la base de Dos Hermanas, en Sevilla.

Este regimiento tiene descentralizado su Batallón I-32 en Algeciras, desde donde desarrolla labores de vigilancia del Estrecho de Gibraltar.

Desde esa ubicación, y en coordinación con la estación de control del Estrecho del Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS), los militares monitorizaron las señales radioeléctricas, las comunicaciones y la actividad que se produjeron en la zona.

Esta unidad elabora informes diarios sobre lo que ocurre en las aguas del Estrecho de Gibraltar y los remite al Centro de Situación del Ejército de Tierra (CESET), un órgano encuadrado en la División de Operaciones del Estado Mayor del Ejército.

Durante los días 30 y 31 de julio, los militares captaron las comunicaciones que realizaron las embarcaciones de guerra marroquíes vía teléfono, radio, ondas y GPS. Toda esa información les permitió seguir su intrusión en aguas españolas.

Moncloa omitió esos informes en la desclasificación prometida. Salvo uno. Sin embargo, el contenido de ese documento, elaborado el 30 de julio es intrascendente.

Se remitió a las doce del mediodía, cuando el asalto ya había comenzado, y calificaba de "muy probable" una entrada masiva irregular aprovechando la festividad del Día del Trono, que Marruecos celebraba esa misma jornada.

Silencio oficial

Así pues, el Gobierno desclasificó esa advertencia inocua, pero dejó fuera tanto el informe de la invasión naval, como otros documentos de días anteriores en los que la misma unidad alertaba de la amenaza que se cernía sobre Ceuta.

Uno de esos informes que no se hizo público, revelado por The Objective, contiene comunicaciones de agentes marroquíes que hablan del asalto a Ceuta tres días antes de producirse.

EL ESPAÑOL se ha puesto en contacto con el Estado Mayor de la Defensa y con el Ejército de Tierra para recabar su opinión sobre por qué estos informes no vieron la luz. Por el momento, no ha obtenido respuesta.

Sánchez prometió que se revelarían "todos los documentos" relativos al asalto a Ceuta, dijo que no había "nada que esconder" y aseguró que se actuaría "con total transparencia".

La realidad es que la Armada tuvo que desplegar varios buques de guerra en aguas de Ceuta para frenar las incursiones de la Marina Real marroquí, cuyos buques penetraron sin autorización.

Fueron al menos una fragata, La Mohamed VI, y varias patrulleras las que navegaron por la zona en plena invasión.

La primera respuesta española fue el envío del Buque de Acción Marítima (BAM) Rayo, que atracó en Ceuta el 3 de agosto para reforzar la vigilancia. Posteriormente, el Ministerio de Defensa desplegó la fragata Santa María y, tras sufrir una avería, la sustituyó por la Navarra.

El objetivo de este dispositivo era disuadir a los buques marroquíes y frenar las nuevas incursiones en aguas ceutíes. La situación requirió también una intervención diplomática al más alto nivel.

El Rey

Ayer se hacía público que el Rey era conocedor de esta información porque así se lo había trasladado Moncloa. Las fuentes de Zarzuela citadas por Europa Press no definieron cuándo se produjo dicha comunicación, pero hoy sabemos que fue después del suceso y no durante los días que los buques estuvieron en aguas ceutíes.

El diario El Mundo ha confirmado que el Ejecutivo informó a Casa Real con posterioridad a los hechos. Tras conocer este acción militar de Rabat, Felipe VI citó a la cúpula militar el 7 de septiembre.

Del encuentro, en el que también se encontraba la ministra de Defensa, Margarita Robles, el Jefe de Estado Mayor de la Defensa, Teodoro Esteban López-Calderón y mandos de Ceuta, trascendió una fotografía publicada en redes sociales.