Imagen aérea del Monte Gurugú, con las obras de la nueva base para drones y misiles de Marruecos.

Imagen aérea del Monte Gurugú, con las obras de la nueva base para drones y misiles de Marruecos. EE

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Marruecos sigue dando pasos para controlar el Estrecho con aval de EEUU: base militar en el Gurugú y refuerzos en el norte

Según analistas, Washington prefiere que el control de la zona esté repartido para evitar otro caso como el de Ormuz, donde Irán domina ambas orillas.

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Las claves

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Marruecos refuerza su presencia militar en el norte con apoyo de EEUU, construyendo una base en el Monte Gurugú y desplegando radares y sistemas antiaéreos cerca de Ceuta y Melilla.

El acuerdo de defensa Marruecos-EEUU, renovado hasta 2036, incluye el suministro de barcos, radares, drones y armamento avanzado para controlar el Estrecho de Gibraltar.

El despliegue militar marroquí está orientado principalmente a la defensa frente a Argelia y a mantener presión política sobre Ceuta y Melilla, más que a una confrontación directa con España.

Analistas señalan que la prioridad estratégica de Marruecos es el conflicto del Sáhara y la estabilidad en el Sahel, mientras mantiene una confrontación latente con Argelia.

Marruecos sigue adelante con su plan para el control del Estrecho tras la crisis provocada en Ceuta con la entrada de 80.000 ciudadanos desde Castillejos en 48 horas.

Rabat ha reforzado la presencia militar junto a la ciudad autónoma española.

El pasado sábado, una patrullera marroquí se paseó por aguas de Ben Younes, en la valla con Ceuta, sin ametralladora en la proa. Fuentes de la inteligencia extranjera aseguran que "de momento es un reforzamiento de unidades".

El bosque de Ben Younes es un punto de asentamiento o campamentos improvisados para personas migrantes en tránsito que esperan la oportunidad de intentar saltar la valla. Es una zona de alta tensión caracterizada por la presencia de fuerzas de seguridad y operaciones de control migratorio.

En paralelo, Marruecos continúa la construcción de la base militar en el Monte Gurugú, que rodea Melilla, para el control marítimo del Estrecho, tal y como adelantó EL ESPAÑOL, al mismo tiempo que desplaza recursos militares hacia el norte.

Antes de que Rabat cerrase las fronteras terrestres los migrantes subsaharianos se organizaban en campamentos en esta área a la espera de poder saltar la valla de Melilla.

Esa base, dedicada a drones y misiles, "podría ser un problema si la situación con Ceuta y Melilla escala", alertan las fuentes de inteligencia consultadas.

Marruecos cuenta con el respaldo de Estados Unidos para desarrollar este despliegue junto a las ciudades españolas.

Washington va a dotar a Rabat de barcos, radares, drones, "todo lo que necesiten para un control total del Estrecho", mantienen las fuentes. Esto significa "mucho armamento y medios militares de última generación. Van a reforzar a Marruecos".

El acuerdo de defensa entre Marruecos y Estados Unidos, rubricado en octubre 2020 y que se ha renovado este año hasta 2036, se centrará en aumentar la inteligencia militar, la armada, los submarinos y el ejército del aire con nuevas bases.

¿Pero por qué querría EEUU que Marruecos controlara estos enclaves en lugar de hacerlo España?

"Una razón podría ser que Ceuta es el punto de África más cercano a Europa, situada a ambos lados del estrecho de Gibraltar, lo que significa que España controla actualmente ambos lados del Estrecho", afirma Kenneth Roth, abogado estadounidense y exdirector ejecutivo de Human Rights Watch (HRW).

Concretamente, explica en sus redes sociales que "el Estrecho de Gibraltar tiene solo 13 kilómetros de ancho, a diferencia del Estrecho de Ormuz, que tiene 34 kilómetros. Si Irán puede controlar Ormuz, España podría controlar fácilmente el Estrecho de Gibraltar y potencialmente bloquear el acceso israelí al Atlántico".

Radar y sistemas antiaéreos

"Están desplegando fuerzas militares en todo el norte, bases de radar y sistemas antiaéreos. Están montando nuevas bases militares, pero sobre todo orientadas a la defensa, no tanto al ataque", confirma a EL ESPAÑOL un militar que prefiere mantener el anonimato ya que está en activo.

De esta manera, "están trasladando armas que antes no tenían hacia el norte de Marruecos". "Eso ayuda a defenderse de España y también de Argelia. Y están orientando el armamento del centro hacia las periferias", añade.

En concreto, detalla, "están poniendo estaciones de radar en el norte y bases militares de artillería para que los lanzacohetes nuevos chinos puedan alcanzar la Península y misiles antiaéreos para montar esa burbuja que en teoría llegaría a territorio español".

De esta manera, añade, "podrían derribar un avión nuestro en la zona de Málaga con un HQ-19, sistema de misiles tierra-aire de largo alcance, que está diseñado para contrarrestar misiles balísticos de mediano alcance".

Actuación sobre Ceuta y Melilla

Por otro lado, la prensa de Israel prepara el respaldo a una actuación de Marruecos sobre Ceuta y Melilla desde el mes de abril, al igual que los think tanks estadounidenses que llamaron a una Marcha Verde para recuperar las ciudades.

"Las tensiones entre Estados Unidos y España en torno a la OTAN e Irán crean una oportunidad para que Marruecos reclame Ceuta y Melilla, con Israel en posición de respaldar diplomáticamente a Rabat dentro de una alianza liderada por Estados Unidos que favorece cada vez más a los socios cooperativos frente a los países europeos que se resisten", escribió en abril Amine Ayoub, miembro del Middle East Forum, analista político y escritor, en una columna de opinión en el medio israelí Ynetglobal.

Lo cierto es que "para enfrentarse a España en Ceuta y Melilla, uno no necesita misiles o lanzacohetes con alcance de 300 kilómetros, porque eso le serviría para atacar Granada, pero Granada es la OTAN. Sin duda, Ceuta y Melilla lo podemos discutir, pero Granada es la OTAN", afirma el almirante Juan Rodríguez Garat a EL ESPAÑOL.

En todo caso, si Marruecos estuviera pensado en enfrentarse a España "tendría submarinos ya hace mucho tiempo y no los tiene", mantiene Garat.

Por ello, para este militar retirado el rearme de Marruecos está orientado para la guerra del desierto, básicamente. "Todo lo que construye es para ganar esa guerra del desierto o disuadir a Argelia en la guerra del desierto, dependiendo de la perspectiva con la que se mire".

En cuanto a Ceuta y Melilla, "le viene bien por razones políticas mantener una especie de guerra híbrida de bajo nivel con las ciudades autónomas, pero que se satisface con lo que todos conocemos que ocurre: la manipulación de la inmigración en ocasiones, la apertura o cierre de las aduanas...".

También alude al espionaje, "todas estas cosas que hemos vivido contribuyen a mantener abierta esa guerra híbrida, pero no va a llegar a ser convencional, entre otras cosas porque Marruecos lo que aspira es a satisfacer sus otros frentes con ayuda de una situación económica que les venga bien gracias a sus relaciones comerciales con la Unión Europea".

Sáhara, el Sahel y Argelia

Para el almirante, el siguiente problema estratégico por orden de importancia y de urgencia es el Sáhara.

"Marruecos tiene un problema en su política exterior, está muy estudiada, el problema inmediato del Sáhara. Esa es la guerra que tienen que ganar. Les va bien, pero aún tardarán en resolver ese problema", asegura.

En el Sahel, mantiene que "existe un fanatismo islamista desequilibrante y para nosotros está lejos, pero para ellos es su frontera sur y el riesgo de contagio es importante. Tienen que defender esa frontera si quieren mantenerse en el bando occidental. Si no, les retrasaría, les haría cambiar de época y volver a otra vez a la oposición de Occidente, algo que no quieren ni desde el punto de vista estratégico ni económico, por lo tanto esa es su segunda prioridad".

La tercera, Garat la sitúa en Argelia. "Las fronteras entre Argelia y Marruecos son injustas, hay un estado que no es de guerra, pero sí de confrontación entre los dos países y si uno mira el diseño del Ejército marroquí y el del argelino, el marroquí está diseñado para enfrentarse a Argelia, no para enfrentarse a España".

Bien diferente opinan en Argel, que creen que Marruecos se atrevería a invadir Ceuta y Melilla.

"Sin duda se están preparando para ello. En mi opinión, será algo híbrido pero acompañado de medidas militares", sentencia Akram Khafief, director del portal especializado Menadefense, en declaraciones a EL ESPAÑOL.

El analista argelino manifiesta que "esta vez han recibido una señal estratégica clara". "Los estadounidenses los apoyaron, los europeos están divididos y el Gobierno español cedió. Todas las razones están ahí. Marruecos necesita victorias", concluye.