La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, durante su comparecencia este lunes en el Congreso.
Sira Rego contradice a Pedro Sánchez horas después y eleva de 1.200 a casi 2.700 la cifra de menores extranjeros en Ceuta
La ministra de Infancia y Juventud considera "imprescindible" su acogida en la Península. "Las niñas y los niños no son invasores", ha dicho.
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El Gobierno vuelve a contradecirse en la crisis migratoria de Ceuta. Con apenas unas horas de diferencia, Pedro Sánchez y Sira Rego han ofrecido balances diferentes sobre los menores extranjeros no acompañados que permanecen en la ciudad autónoma.
El presidente del Gobierno ha cuantificado en 1.200 el número de menores, mientras que la ministra de Juventud e Infancia elevó después la cifra hasta casi 2.700.
Según los cálculos difundidos por Rego, hay 1.478 en centros de protección y el Gobierno estima que otros 1.200 siguen sin estar filiados o registrados.
Sánchez ha ofrecido estos datos durante una entrevista en la Cadena SER al hacer balance de las entradas del 30 y 31 de julio.
Remitiéndose a los datos trasladados por el ministro del Interior al Congreso, ha asegurado que durante aquellas dos jornadas entraron en Ceuta "en torno a 70.000 personas". Así, ha insistido en que nueve de cada diez ya habrían regresado voluntariamente a Marruecos.
"Quedarían en torno a 5.000 personas, de los cuales 1.200 son menores no acompañados", ha dicho ante los micrófonos de la radio de PRISA.
La responsable del Gobierno específicamente encargada de las políticas de infancia, sin embargo, ha aportado otra cifra durante la Comisión de Juventud e Infancia en el Congreso de los Diputados.
"Actualmente, en los sistemas de protección de la ciudad autónoma, a día de hoy, hay 1.478 niños y niñas que están en los centros que dependen directamente de los centros de protección de la ciudad autónoma", ha asegurado Rego.
Rego ha defendido durante su intervención los traslados directos de menores entre comunidades autónomas mediante acuerdos de cooperación.
La ministra de Infancia y Juventud ha considerado "imprescindible" acoger en la Península a los menores migrantes que se encuentran en Ceuta para "destensionar" la situación de crisis de la ciudad autónoma y "garantizar los cuidados".
Rego ha recalcado que "las niñas y los niños no son invasores" y ha advertido de que señalar a un menor "no es proteger una frontera", sino "ocultar los intereses geopolíticos que los están utilizando para lanzar amenazas y sembrar el caos".
"Nuestra primera obligación es no confundir a los responsables con las víctimas", ha apuntado.
Su departamento ha planteado además habilitar de forma inmediata alrededor de 500 plazas en la Península, gestionadas por entidades aunque Ceuta mantendría la tutela de los menores, junto a fórmulas como el acogimiento familiar y las previstas en el artículo 35 de la Ley de Extranjería.
La ministra ha llamado especialmente la atención sobre el cambio en el perfil de quienes han llegado en esta ocasión.
De los menores identificados, unos 760 son niñas, de las que 233 tienen menos de 13 años, con perfiles muy diversos, incluido el de niñas que huyen de la violencia sexual, malos tratos, matrimonios forzados, situación de calle o un número notable que pertenecen al colectivo LGTBI+. Una composición que, según ha explicado, difiere de la registrada en anteriores episodios migratorios.
"Lo que tenemos que respondernos es si consideramos que es viable que esos más de 2.000 niños estén en Ceuta o si consideramos (...) que se puede plantear una acogida en la Península como mínimo de los perfiles más vulnerables", ha recalcado Rego durante su réplica a los grupos en su comparecencia en el Congreso.
Rego ha reivindicado asimismo las garantías que deben cumplirse antes de cualquier repatriación o reunificación familiar y ha defendido el principio del interés superior del menor y ha rechazado que el Estado pueda limitarse a subir a un niño a un autobús y expulsarlo.
"Que un Estado no pueda acoger a un niño, meterlo en un autobús y expulsarlo sin escucharlo, sin saber quién es y sin saber dónde, a dónde lo devuelve, no es una debilidad burocrática. Es una conquista democrática. Es una conquista democrática", ha explicado.
Buena parte de su intervención ha estado dedicada a los episodios de violencia registrados en Ceuta. Así, la ministra ha condenado los ataques contra migrantes y equipos de ayuda humanitaria, entre ellos los incidentes que han impedido a voluntarios de Cruz Roja repartir comida.
También ha cargado contra los grupos ultras que, según denunció, han acudido a la ciudad para destruir pertenencias de los extranjeros y contra la organización de rondas para perseguirlos.
Rego ha vinculado esos hechos con el lenguaje empleado durante las últimas semanas por quienes han hablado de "cacerías" o de expulsiones colectivas.
A su juicio, quienes utilizan esas expresiones deben plantearse qué sucede cuando dejan de ser una consigna en las redes sociales y alguien decide llevarlas a la práctica. "El odio no resuelve una emergencia", ha afirmado.
La titular de Juventud e Infancia ha ido todavía más lejos al rechazar determinados discursos sobre inmigración.
"No voy a contribuir a convertir esta Comisión en una Cámara de resonancia del racismo", ha afirmado antes de sentenciar que "el racismo no es una posición política más y el fascismo tampoco lo es".