La ministra Carolina Darias (en el centro) junto a varios consejeros autonómicos de Sanidad.

La ministra Carolina Darias (en el centro) junto a varios consejeros autonómicos de Sanidad.

España SANIDAD

Por qué las listas de espera sanitarias no son fiables: así maquillan los datos las Comunidades Autónomas

Resetear los tiempos, no contar la espera entre consultas o enviar al paciente a la privada son algunas técnicas para manipular la estadística. 

14 mayo, 2022 03:58

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En el segundo semestre de 2021, España vivió dos olas de coronavirus: la quinta (conocida como la ola joven, pues se propagó en las fiestas de fin de curso) y la sexta, que brotó especialmente en Navidades. Pese a ser meses de máxima saturación del sistema sanitario, la gran mayoría de gobiernos autonómicos informaron de una rebaja en el tiempo medio de sus listas de espera quirúrgicas.

Los datos están ahí y han sido festejados. Sin embargo, en conjunto, la lista de pacientes que esperan para una operación está en máximos históricos. Son cifras contradictorias que se explican, en parte, porque se tarda menos tiempo en llamar para operar, pero hay más gente esperando en la cola…

Fuentes sanitarias alertan, además, de que las listas de espera están "maquilladas" y que no hay "milagros" sin un incremento de las plantillas. 

EL ESPAÑOL se ha puesto en contacto con diversos sindicatos del sector para conocer cómo es posible que en regiones como Castilla-La Mancha el tiempo medio para ser operado haya bajado de 189 días a 113 en sólo seis meses. Es el dato más llamativo, pero no el único. 

Si se observan los datos aportados por el Ministerio de Sanidad, se comprueba que en ese mismo periodo la lista de espera en Cantabria subió 20 días y en Aragón 17. "Ni los datos son tan buenos, ni antes eran tan malos", apuntan. 

"Hay muchas formas de modificar una lista de espera", dicen los profesionales. Una de las más comunes es no incluir todo el proceso de espera para la cirugía, sino los días a partir del momento en el que queda confirmada oficialmente. 

Imagen de archivo de una sala de espera de la sanidad española.

Imagen de archivo de una sala de espera de la sanidad española. Archivo

Es decir, si un paciente firma que acepta una operación, le dan cita con el anestesista y, tras esta visita, se le emplaza para ir a quirófano, la fecha sólo cuenta desde su visita al anestesista. "Lo que hacen muchos es no contabilizar como tiempo de espera para el quirófano el tiempo que pasa entre el primer encuentro y el anestesista", dicen las fuentes. Según algunas estimaciones, esto puede reducir a la mitad el tiempo de espera por operación.

Más trucos

Otro ejemplo son las llamadas TNP (listas de pacientes transitorios no operables). Se trata de pacientes que están en la lista de espera para una intervención (por ejemplo, cataratas) pero -por una complicación de otra enfermedad-, no pueden ser operados en ese momento. Así, si ese paciente que espera una intervención de cataratas se rompe la cadera, ya no aparecerá en el listado de oftalmología, aunque siga pendiente para operar. 

Además, los sindicatos apuntan que otra práctica que usan desde la gerencia de los hospitales es resetear la lista. Esto se hace requiriendo una nueva prueba diagnóstica días antes de llegar a los seis meses de espera. Todo ello para así empezar a contar "de cero". 

Los conciertos sanitarios autonómicos también desempeñan un papel en este trabajo de "maquillaje". Muchos servicios de salud ofrecen al paciente ser intervenido en la sanidad concertada o privada. Si el paciente dice que sí, solucionado, pero si prefiere seguir en la sanidad pública, rebajan "el contador" porque su caso vuelve a entrar al sistema y cuenta desde cero. 

Los pacientes son la parte más vulnerable de este sistema. En muchos casos, si un paciente no atiende la llamada en el momento que se le hace desde el centro sanitario para realizar una prueba diagnóstica o cualquier otra cuestión relacionada con su enfermedad, se le saca de la lista y vuelve a la casilla de salida: cero días.

El sindicato UGT ha denunciado en múltiples ocasiones mala praxis en el INGESA (Ministerio de Sanidad) al coordinar la sanidad de Ceuta y Melilla. En 2018 acusaron al Ministerio de no computar a los pacientes que esperan a su primera cita con el especialista previo a la operación.

Este tipo de praxis contraviene las normas que los distintos gobiernos de España han intentado poner en marcha para que las listas de espera se traten de una manera "homogénea".

En 2003 se emitió un Real Decreto para establecer criterios únicos en el que se estipulaba que los pacientes pendientes de primera consulta externa, primera prueba diagnóstica/terapéutica o intervención quirúrgica deberían estar incluidos en el registro. Por ello, desde UGT llevaron al INGESA a los tribunales. 

Consultas

Pero no sólo en los quirófanos se pueden maquillar los datos. De hecho, los facultativos aseguran que es "más fácil" reducir el tiempo de espera de las consultas ambulatorias.

Un ejemplo práctico que denuncian los médicos andaluces y castellanoleoneses es el de las colonoscopias. El tiempo de espera para prueba desde el ambulatorio (una cita que remite el médico de cabecera al especialista) es muy alto, pero para maquillar el dato se junta con el tiempo que se tarda en hacer la misma prueba a pacientes ingresados o que están en urgencias, prueba que se hace inmediatamente. 

"Haciendo cuentas, el tiempo medio de espera para una colonoscopia recetada por el médico de Primaria es de 60 días, pero si te la hacen entrando en urgencias es de 0. La media de tiempo de espera es de 30 días", explica un médico en ejercicio que está afiliado a CSIF. 

Desde los sindicatos médicos, enfermeros y de clase (CCOO, CSIF y UGT) llevan años denunciando estas prácticas. También lo hacen los partidos políticos. Desde la oposición acusan a su adversario en el Gobierno de maquillar el tiempo medio y, cuando están en el lado contrario del tablero, niegan la mayor. 

El caso más sonado ha ocurrido estos días en Castilla-La Mancha. El Partido Popular ha acusado a Gobierno de Emiliano García-Page de reducir la lista de espera de una forma "increíble" y ha denunciado manipulación. 

Lo dicen tras conocerse que, según los datos oficiales, la provincia de Toledo ha pasado de 3.423 a 17 personas en lista de espera quirúrgica entre diciembre de 2020 y diciembre de 2021Guadalajara de 1.879 a 12; Ciudad Real de 649 a 0; Cuenca de 10 a 0; y Albacete de 1.747 a 244.

Al final, los profesionales sanitarios reivindican un tratamiento "veraz" de las listas de espera, pues consideran que, tras los pacientes, son los grandes perjudicados del maquillaje. "Si una autonomía no amplía plantillas y rebaja sus tiempos, no se visibiliza la necesidad de más personal", insisten desde CCOO. 

Por su parte, el Sindicato de Enfermería, SATSE, habla de este sistema como un entramado "perverso" y una "práctica vergonzosa" que viene llevándose a cabo desde hace años "con la complicidad de algunos responsables de los hospitales".