España CONGRESO DE LOS DIPUTADOS

El Congreso premia a Podemos y al PNV con los mejores sitios y envía al grueso de Vox al gallinero

ERC, socio que puede sellar la investidura de Sánchez, ocupará el corazón del hemiciclo. Vox, único partido en votar en contra.

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Pueden ser cinco o seis, pero siempre están en primera fila. Gobierne quien gobierne. Los diputados del PNV, clave para la formación de Gobiernos de distinto signo y la aprobación de sus leyes, han vuelto a ser agraciados con unos escaños privilegiados en la distribución que este lunes ha aprobado la Mesa del Congreso. Los seis diputados que comanda Aitor Esteban vuelven a ocupar asientos en las dos primeras filas de la parte central del hemiciclo, justo por encima de los ministros, que se sientan en la primera fila de todas, conocida como el banco azul. Grupos con muchos más escaños que los nacionalistas vascos están en el gallinero. 

La distribución de los escaños fue aprobada con ocho votos a favor, los de PSOE, Unidas Podemos y PP, y uno en contra, el de Vox. PSOE y Unidas Podemos tienen mayoría holgada en la Mesa del Congreso y ahí hay que encontrar la explicación a la distribución privilegiada tanto de los diputados de Pablo Iglesias como de los partidos con los que Pedro Sánchez negocia para su investidura, que sigue sin fecha.

Así, Unidas Podemos, que logró 35 escaños, ocupa muchos asientos en las primeras filas, justo al lado de la bancada socialista con la que aspira a formar Gobierno. Al contrario, el grueso de los diputados de Vox se concentran en las últimas filas, conocidas como el gallinero, lejos de la tribuna de los oradores, de los principales dirigentes y, en algún caso, con poca visibilidad del resto del hemiciclo.

Polémica por el reparto de escaños en el Congreso de los Diputados

ERC, en el centro

Con 52 escaños, Vox sólo tiene nueve escaños en las primeras tres filas mientras que Unidas Podemos tiene 17. Santiago Abascal no podrá decir que lo han enviado al gallinero, ya que él se sentará previsiblemente en primera fila, pero sí que su grupo ha sido distribuido de tal manera que su presencia en las filas inferiores es muy reducida, sobre todo en comparación con los grupos que tienen menos peso en escaños y en votos.

Según Iván Espinosa de los Monteros, portavoz parlamentario de Vox, se trata de una "cacicada", aunque a los españoles "les da igual dónde se sienten los diputados" y "les trae completamente al fresco cómo se distribuyan sus oficinas". 

Espinosa ha criticado al PP, que votó a favor de la distribución de escaños, por "dejar en posiciones de privilegio a los separatistas y la izquierda más radical y buscar una manera de diluir" a Vox, y ello en vez de "trabajar codo con codo con Vox en la defensa de los valores que nos unen". En realidad, la mayoría de la Mesa es de PSOE y Unidas Podemos, con seis de los nueve puestos, por lo que el PP no podría haber impedido que se impusiese la propuesta de la izquierda. 

ERC también logra una buena posición para sus 13 diputados, que verán el salón de plenos desde su mismo centro, lugar que la política de pactos de Sánchez les ha otorgado en la política española. El PSOE ocupa los escaños a la izquierda, mirando desde la tribuna de oradores, y el PP, los de la derecha, como es tradición.