Un lazo amarillo cuelga del edificio de la Generalitat.

Un lazo amarillo cuelga del edificio de la Generalitat.

España

El Gobierno de Torra arremete contra la brigada agredida en Gerona cuando quitaba esteladas

La Oficina para la Defensa de los Derechos Civiles y Políticos pide implicación a los poderes políticos para proteger "la pluralidad ideológica". 

El Gobierno de Quim Torra sigue causando estragos en Cataluña. Este domingo un grupo de vecinos del pueblo gerundense de Verges ha arremetido contra un grupo de personas que se disponían a retirar lazos amarillos y banderas independentistas provocando así un nuevo enfrentamiento que ha terminado con la intervención de los Mossos y varios heridos leves

El suceso ha tenido lugar pasado el mediodía cuando varias personas, al parecer vinculadas a los autodenominados Grupos de Defensa y Resistencia (GDR), llegaba a Verges y procedía a retirar banderas esteladas de las farolas públicas y lazos amarillos, según muestran diversos vídeos colgados en las redes sociales.

En ese momento, un grupo de vecinos les ha recriminado y el enfrentamiento ha derivado en una pelea con gritos y empujones. La disputa requirió  la intervención de los agentes de los Mossos que se interpusieron entre ambos bandos y finalmente acompañaron hasta las afueras del pueblo al grupo constitucionalista, que había llegado desde fuera de la localidad.

Tras lo sucedido, la policía de la Generalitat abrió diligencias sobre este suceso y sus agentes informaron a los agredidos en el enfrentamiento de su derecho a presentar denuncia.

"Sin impunidad"

Posteriormente, la Oficina para la Defensa de los Derechos Civiles y Políticos -un organismo creado por Torra con el supuesto objetivo de promover la defensa de los derechos civiles y políticos de los ciudadanos de Cataluña- arremetió contra la brigada de limpieza de símbolos separatistas.

La propia Oficina aseveró en un mensaje en su perfil de Twitter que "la impunidad no es la solución. Es necesario que los poderes públicos se impliquen mucho más en la protección de la libertad de expresión y la pluralidad ideológica".

En esta línea, varios independentistas levantaron la voz en las redes sociales acusando a las personas que venían de fuera de la población del Bajo Ampurdán de ser un grupo de ultraderecha y criticaron tanto a los Mossos como al conseller de Interior, Miquel Buch, por permitirles moverse con libertad por Cataluña.