Carmen Calvo durante su intervención ante los medios este domingo.

Carmen Calvo durante su intervención ante los medios este domingo. Efe

España EL DESAFÍO INDEPENDENTISTA

El Gobierno, impasible ante la utilización de los Mossos como policía represiva del separatismo

El Ejecutivo Sánchez resta importancia a la amenaza de Torra de "atacar al Estado" y guarda silencio ante la identificación y multa a personas por retirar propaganda separatista

Hasta 30.000 euros de multa podría imponer la Generalitat de Cataluña a cada una de las 14 personas identificadas por los Mossos d'Esquadra por retirar lazos amarillos de varias carreteras de Tarragona. Una situación ante la que el Gobierno de Pedro Sánchez no se ha manifestado, prolongando su línea de ignorar o poner paños calientes a los desafíos de Quim Torra y su Govern, ya sean en forma de declaraciones altisonantes, politizando los actos del 17-A con homenajes a Joaquim Forn o atacando con pancartas la figura de Felipe VI.

Linternas, prendas de ropa con las que taparse la cara para mantenerse en el anonimato y varios mapas con la localización de diferentes puentes y vías públicas en los que seguir retirando lazos amarillos. Ese es el material que los Mossos han intervenido a 14 personas en la investigación que les ha llevado a identificarlos y por la que la conselleria de Interior de Miquel Buch ha iniciado acciones legales contra ellos por "daños en el dominio público" por una “presunta infracción grave de la Ley 4/2015 de seguridad ciudadana”.

Entre ellos hay militantes de Ciudadanos, militantes de VOX y hasta un guardia civil fuera de servicio, cuya figura ha sido utilizada por Pere Aragonès, vicepresidente de la Generalitat, para pedir al Estado que "controle a sus uniformados" y por Carles Puigdemont, a través de Twitter y desde su exilio en Bélgica, para azuzar una fractura social cada vez más evidente y que, según el expresident, es culpa de Felipe VI, pues considera que los vítores al Rey en, por ejemplo, los actos en recuerdo de las víctimas del 17-A "se les están escapando de las manos y amenazan con agravar la ola de violencia desatada".

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Es más, Torra ha llegado a exigir "responsabilidades" a Fernando Grande-Marlaska, ministro del Interior, por las "acciones intolerables" y los "comportamientos inaceptables" que a su juicio han tenido miembros de la Guardia Civil y la Policía Nacional contra independentistas: "No podemos permitir que se insulte, ataque, ni agreda a diputados catalanes ni a ciudadanos y, por tanto, le pediremos explicaciones", ha dicho.

La estrategia secesionista de percutir una y otra vez contra la figura de Felipe VI quedó patente en la Plaza Catalunya durante el 17-A con las pancartas y con las declaraciones previas y posteriores de Quim Torra y su Govern. También la idea de "atacar al Estado". Y ahora la utilización partidista y sectaria de los Mossos pese a las quejas de los propios sindicatos de la policía autonómica.

Si bien la mayoría de los agentes criticaban en un manifiesto la carga de trabajo que ya padecen, la Generalitat ha sumado la creación de un equipo específico de agentes para perseguir a quienes retiran los símbolos independentistas de la vía pública. La asociación Unió de Mossos per la Constitució ha recordado que "la retirada de símbolos partidistas no autorizados está amparada por la sentencia del TSJC de 5 de Julio sobre la neutralidad de los edificios y espacios públicos por parte de las administraciones locales".

Desde el Gobierno nada se hizo para obligar a los Mossos o al Ayuntamiento de Barcelona de Ada Colau a retirar las tres pancartas que atacaban la figura del Rey durante el 17-A y, por el momento, no ha habido manifestación alguna del Ejecutivo de Pedro Sánchez sobre la identificación y las posibles consecuencias a las que se enfrentan 14 personas por la retirada de lazos amarillos del espacio público.

El Govern pasa así de las amenazas a los hechos sin respuesta de un Ejecutivo que, a través de Carmen Calvo, ha restado importancia a la amenaza del propio Torra de "atacar al Estado". La vicepresidenta del Gobierno ha señalado que, si bien la expresión de Torra es "una frase inaceptable", no es en realidad un problema real, pues "con frases no se ataca al Estado". Una manifestación en línea con la que realizó la ministra de Justicia Dolores Delgado tras el 17-A señalando que la pancarta contra el Rey era algo "secundario".

Tanto desde el Partido Popular como desde Ciudadanos han atacado al Gobierno de Sánchez por su inacción ante el continuo desafío del secesionismo. Así, Carlos Carrizosa, número dos de Cs en Cataluña, se ha preguntado a través de Twitter "¿Hasta cuándo Pedro Sánchez mirará hacia otro lado?" y Pablo Casado, líder del PP, ha acusado al Gobierno de "exculpar" a Torra para devolver el apoyo que recibió su moción de censura contra Mariano Rajoy.