Empar Marco, de amarillo en su nueva aparición en À Punt.

Empar Marco, de amarillo en su nueva aparición en À Punt.

España TELEVISIÓN PÚBLICA

La nueva TV valenciana: 55 millones de euros y una pobre audiencia pendiente de auditar

  • Los cálculos de los expertos apuntan a unos 30.000 espectadores de media al día en una región con 5 millones de habitantes. 
  • À Punt inicia sus emisiones con polémica por la vestimenta amarilla. 

La nueva televisión autonómica valenciana, À Punt, ha iniciado su andadura con mal pie. Varias polémicas sonadas se entremezclan con la falta de medición de su audiencia.

Los cálculos de los expertos apuntan a unos 30.000 espectadores de media al día en una región, la Comunidad Valenciana, donde viven 5 millones de personas. El presupuesto de À Punt para 2018 es de 55 millones de euros

La recuperación de la tele pública valenciana ha sido una de las principales iniciativas del Gobierno valenciano que preside Ximo Puig. Tras la ruina de Canal 9, que llegó a tener una plantilla de más de 1.500 trabajadores y un presupuesto anual de 1.300 millones, À Punt ha nacido con 400 empleados y los citados 55 millones de presupuesto para este año

À Punt inicia sus emisiones en la Comunidad Valenciana.

La creación de À Punt es una bandera política para el Gobierno valenciano que sostienen el PSOE, Compromís y Podemos. Sin ir más lejos, el día en que comenzaron sus emisiones, el propio presidente de la Generalitat animaba a sus conciudadanos a ver la nueva televisión: "Hoy es el día. Los valencianos recuperamos de nuevo un derecho perdido, el de informarnos en nuestra televisión y radio públicas. No ha sido fácil, porque reconstruir es mucho más difícil que construir, pero ha valido la pena. A las 14:30 yo estaré mirando @apuntnoticies, y tú?". 

Inicio polémico y la duda sobre su audiencia

À punt inició sus emisiones en las primeras semanas de junio. Fue un inicio muy polémico, porque la directora del Ente, la periodista Empar Marco, eligió el color amarillo para su primera aparición en la pequeña pantalla.

Las redes sociales criticaron que Moliner hubiera elegido el color que se utiliza para reivindicar la libertad de los exconsellers catalanes que están en prisión. Días después también se generó una fuerte controversia porque À Punt no emitió en directo la llegada del barco Aquarius a Valencia.

En todo caso, la gran incógnita de la televisión valenciana es saber qué audiencias está cosechando. Porque en sus dos primeros meses de vida, À Punt no se ha sometido a la tradicional medición de audiencias. Esta misma semana El Mundo desvelaba que la dirección de la cadena ha decidido gastarse 55.055 euros en un estudio de audiencia.

En concreto, la empresa encargada tiene que preguntar a 4.800 valencianos si conocen la existencia de la televisión y si, en caso afirmativo, les gustan los programas que emiten. Esta decisión iba en línea con unas declaraciones de Marco en las Cortes Valencianas, donde apuntó la poca fiabilidad que su juicio tienen los medidores tradicionales. 

El diario Elnacional.cat desveló que la media diaria de share sería de un 1,2%, lo que supondría unos 30.000 espectadores. La agencia Zenith, responsable de la publicidad de la corporación, calcula que puede alcanzar unas audiencias de entre el 1,5% y el 3,2% en su primer año, con picos que pueden llegar hasta el 6%. 

Eduardo Madinaveitia, director general técnico de Zenith y especialista en análisis de medios, declaró, con motivo del inicio de las emisiones de À Punt Media, que “el nuevo canal autonómico valenciano podría alcanzar picos de audiencia en algunos momento de hasta el 6%”, si bien un objetivo optimista para el primer año “podría situarse en una horquilla entre el 1,5% y el 3,2%”.

Por fin, el pasado viernes, À Punt llegó a un acuerdo para medir su audiencia a partir de ahora como el resto de cadenas autonómicas. Y en los próximos meses se conocerá cuántos valencianos sufren o disfrutan de sus emisiones.